La Pola, 200 años de su fallecimiento

La Pola, 200 años de su fallecimiento

14 de noviembre del 2017

“Viles Soldados, volved las armas a los enemigos de vuestra patria ¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocieseis el precio de la libertad! Pero no es tarde…No olvidéis este ejemplo (…) Miserable pueblo, yo os compadezco ¡Algún día tendréis más dignidad! (…) Muero por defender los derechos de mi patria.”

Estas fueron algunas de las últimas palabras que pronunció Policarpa, condenada a muerte luego de su detención en la casa de Andrea Ricaurte de Lozano. Posterior a esto, fue encerrada en un colegio convertido en cárcel, el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Pronunció estas palabras minutos antes de que todo el pueblo presenciara su ejecución. 

Su nombre completo fue Policarpa Salavarrieta Ríos, nació el 26 de enero de 1795 en Guaduas, Cundinamarca. Información que se conoce gracias a los manuscritos encontrados en la parroquia del municipio de Tenjo, dado que no se ha encontrado la partida de bautismo oficial.

Para 1802 vivió en la ciudad de Bogotá con su familia. Allí presenció una fuerte tragedia familiar. A causa de una epidemia de viruela que se extendió a lo largo de la ciudad, murió su padre, su madre y dos de sus hermanos. A partir de ese momento su familia se disolvió y de ellos no se conoce mucho.

Policarpa, también conocida como La Pola, trabajó como costurera. Pero sus solo 14 años de edad participó en el grito de independencia del 20 julio de 1810. Su novio y gran amor fue Alejo Sabaraín, quien estuvo preso en diferentes ocasiones por sus actos de rebelión. Mientras tanto, la Pola y sus pocos compañeros que aún estaban libres, decidieron esconderse en una vieja casa en el barrio Egipto de Bogotá.

Poco más de un mes duró escondida antes de ser encontrada por la policía el 10 de noviembre de 1817. La Pola, junto a sus patriotas, fueron prisioneros del estado en la cárcel donde luego se les notificó la condena: muerte por fusilamiento público. Hecho que se dió cuatro días después, a las nueve de la mañana.

Uno de los homenajes póstumos más relevantes ha sido el imprimir su imagen en el billete de diez mil pesos que circuló durante 21 años hasta el 2016. Para el año 2011 la empresa cervecera Bavaria decidió sacar a la venta una cerveza llamada “La Pola”, la cual ya no está en circulación pero hoy en día es muy utilizado este término para referirse a esta bebida fermentada.