Tomás Carrasquilla

Tomás Carrasquilla

19 de diciembre del 2012

Tomás Carrasquilla es el primer novelista colombiano, pues aunque no es el primero que escribió una novela, es el primero que tomó como oficio escribir literatura, y además fue en su tiempo el que lo hizo mejor.

Nació en Santo Domingo, al noroeste de Medellín, y durante un buen tiempo pudo dedicarse a escribir a costa de la relativa fortuna familiar, obtenida en la minería. Hacia la mitad de su vida, sin embargo, Carrasquilla perdió la herencia con la quiebra del Banco Popular de Medellín, tras lo cual se dedicó a diversos menesteres, incluido ser encargado de provisiones en una mina y sastre en su pueblo. Eso lo llevó a conocer el país viajando y a visitar Bogotá para la publicación de su primera novela, Frutos de mi tierra, con la que Carrasquilla quiso demostrar, cosa que daba cuenta de la moderna concepción que ya tenía sobre la literatura, que se podía escribir una novela sobre cualquier tema. En efecto, el tema de la novela es la cotidianidad carente de grandes sucesos en un pueblo colombiano.

Aunque no se entendió bien con la ciudad, que le pareció hostil y de gente algo postiza, sí se hizo muy amigo de Fernando González, el filósofo, y conoció a Ricardo Rendón, el caricaturista, y al maestro León de Greiff, los cuales acababan de fundar el grupo de los Panidas.

De regreso en Medellín, Carrasquilla escribió cuentos maravillosos como Simón el Mago y A diestra de Dios Padre, y empezó a trabajar en su última y más ambiciosa novela, La Marquesa de Yolombó, que aunque trata de asuntos más generales de la historia de Colombia, la de finales del silgo XVII, no pierde de vista la mirada singular de los individuos que la protagonizan. Es una novela decididamente modernista, que sin embargo fue tomada por los críticos como un producto más del costumbrismo del siglo XIX ya en decadencia. Por eso la novela no fue valorada como merecía durante la vida de Carrasquilla, pero con el tiempo se redescubrió y hoy se sigue imprimiendo regularmente.

La razón de esto, en parte, es que muy poco antes de su muerte, Carrasquilla logró ganarse el Premio Nacional de Literatura con la trilogía Hace Tiempos, que fue cambiando, aunque lentamente, la mirada que los intelectuales bogotanos tenían sobre su obra. Carrasquilla murió en Medellín a causa de una enfermedad que aunque ya había empezado a dejarlo ciego años atrás, no le impidió dictar sus últimas obras maestras.