Tomás Vargas Osorio

Tomás Vargas Osorio

21 de diciembre del 2010

Dicen algunos escritores que publicar en Colombia se parece mucho a seguir inédito, pues es difícil llegar al público entre tanto best-seller y tanto escritor consagrado. Consciente de esto, Tomás Vargas Osorio se ahorró el trabajo y a duras penas publicó un par de libros, en ediciones destinadas más a sus amigos y conocidos que al público grande. Es uno de tantos escritores colombianos olvidados por las editoriales e ignorados por los lectores.

Nació en Oiba, Santander, y en silencio se dedicó a la escritura de poemas, cuentos y ensayos, y a la lectura de Kierkegaard, cuyas ideas están, como un sustrato inconsciente, detrás de todos sus cuentos. En ellos rara vez logramos identificar las leyes que rigen el comportamiento de sus personajes, casi siempre hombres taciturnos y deprimidos que en el pasado sintieron el impulso de buscar mejor vida y en el presente lo han perdido del todo. Trabajan sin ganas y descansan sin ganas, y la memoria de sus andanzas se les va borrando hasta que pierden todo, incluso el nombre. En Hombres, uno de sus cuentos más impresionantes en ese sentido, dos compañeros se juegan a los dados una mujer que llegó al pueblo como una sombra y sin dar explicaciones. El que la pierde no lo lamenta; el que la gana no lo celebra demasiado. La mujer huye.

Sería facilista y erróneo decir que la desidia de los cuentos nace de la desidia de su autor, atribuyéndolo a una supuesta depresión por no haber sido publicado más que en un par de antologías invisibles. La desidia de los cuentos es calculada y construida minuciosamente para crear unos personajes que den la impresión de haber sido abandonados por el Estado, por la Historia e incluso por Dios mismo, pero nunca por la mano del autor, que los acompaña en su desdicha hasta los últimos rincones de la página.

Parece casi un chiste de humor negro que los editores lo hayan abandonado a él como la bienaventuranza a sus personajes, y que hoy estén sus cuentos igualmente despojados de amigos y de historia editorial.

Una antología mal editada de sus cuentos puede leerse en:

http://cultural.uis.edu.co/files/CUENTO%20TOMAS.pdf