“Solo – Una historia de Star Wars”: El primer fracaso del régimen de la nostalgia

Publicado por: admin el Jue, 19/12/2019 - 11:47
Share
Por: Carlos Yaya.
“Solo – Una historia de Star Wars”: El primer fracaso del régimen de la nostalgia

Esta es la cuarta entrega de un ciclo retrospectivo de la épica espacial más grande de todos los tiempos ¡Star Wars! 

Desde que Disney adquirió “Star Wars” en 2012 era de esperarse que la compañía sacara todo el provecho posible de su inversión: nuevas entradas en la saga principal fueron ordenadas, además de filmes independientes ubicados en cualquier momento del canon. Antes de esta venta, el creador George Lucas, estaba desarrollando una película con un personaje principal de la trilogía original como protagonista. Lawrence Kasdan, el guionista contratado para escribir la película de Han SDesde que Disney adquirió “Star Wars” en 2012 era de esperarse que la compañía sacara todo el provecho posible de su inversión: nuevas entradas en la saga principal fueron ordenadasolo, se mantuvo en el proyecto incluso después del cambio de dueño.

Con los inmensamente talentosos Phil Lord y Christopher Miller como directores, la filmación empezó en enero de 2017 y fue abruptamente detenida en junio: Lord y Miller fueron despedidos. Cuenta la leyenda que Kasdan no estaba contento con el rumbo que estaban tomando los directores con su guión e informó a la productora que, a pesar de filmar lo que estaba escrito, el dúo de directores incurría en improvisar de forma exagerada. Días después, el veterano Ron Howard fue encomendado con la tarea de volver a filmar un 80% de la historia, siguiendo el guión como debido. La pregunta es: después de semejante drama ¿”Solo” terminó valiendo la pena?

Financieramente no, y por razones muy ajenas a la película. “Solo” tiene la peor taquilla en la historia de Star Wars, todo por la insistencia de Disney de saturar el mercado con la franquicia. La película fue lanzada cinco meses después de “Episodio VIII”, una película con una recepción crítica favorable pero una pública muy polémica.

Respecto a lo narrativo, el guión de Lawrence Kasdan deja mucho que desear. Ambientada en el punto temporal más bajo en la galaxia, la era del Imperio Galáctico, el joven Han Solo, un pillo que quiere ser piloto, quiere regresar a su planeta natal para volver a los brazos de su amada Qi’ra. Después de desertar de la infantería imperial, Han decide unirse a un escuadrón de forajidos para robar recursos naturales en nombre de un sindicato criminal.

Más allá de convertirse en una historia sobre un joven que intercambia su inocencia por cinismo, “Solo” es una película sobre como Han conoció los llaveros que llevaba consigo en la trilogía original: su amigo-rival Lando Calrissian, su fiel compañero Chewbacca, y el recién fabricado “Halcón Milenario”. Esto es decepcionante viniendo del hombre que escribió “El Imperio Contraataca”, la mejor Star Wars. Kasdan no le hace justicia a su protagonista y se pasa de directa con las motivaciones de los personajes secundarios, quienes pueden llevar la trama a conclusiones muy predecibles.

No obstante, el filme si contribuye a la saga. Así como “Rogue One” (la próxima reseña), esta entrega independiente se sale de los límites de esta historia tan familiar, sin un héroe en un viaje espiritual, sin maestros Jedi y en una galaxia en la que las personas más vulnerables deciden incurrir en criminalidad para poder sobrevivir, depositando su lealtad en líderes moralmente ambiguos. En este contexto, no se puede confiar en nadie, ni siquiera en las personas queridas. Las principales antagonistas de la historia buscan sobrevivir en un entorno que presiona directamente a

decidir entre el altruismo y la autopreservación: Enfys Nest es una forajida que quiere recuperar los recursos naturales que robaron de su tierra natal para contribuir con la causa rebelde en contra del Imperio y los sindicatos, y Qi’ra, el amor trágico de Han Solo, decide tomar decisiones en pro de salvaguardar su vida e ir ganando poder dentro de la mafia. Finalmente, en el otro lado de la moneda está L3, la droide compañera de Lando quien, advertida que en la galaxia se utilizan a los robots con fines de esclavitud, tortura y humillación, decide revelarse completamente contra el sistema y su amo para exigir sus derechos como ser conciente.

Otro punto positivo del filme es la dirección de Ron Howard. Aunque siempre me va a quedar la curiosidad de ver el trabajo original de Lord y Miller, Ron Howard permite que “Solo” sea divertida y equilibrada pues hace que el tono de la película sea coherente teniendo en cuenta todos los elementos de romance, acción y comedia clásicos de Star Wars. El director veterano conoce Star Wars lo suficiente y explota aquellas características que hicieron a la franquicia especial; brillante diseño y emocionante música. Las criaturas están vivas, los sets son prácticos y preciosamente iluminados, y las escenas de acción son particularmente inmersivas. Por su parte, la música compuesta por John Powell tiene una atmósfera genial, a pesar de la recurrencia tan obvia a los temas compuestos por John Williams; sin embargo, cuando Powell compone para su propia obra, encanta. Un ejemplo de esto sucede en una secuencia en la que un coro infantil acompaña una pesada percusión ¡es increíble! (https://www.youtube.com/watch?v=8N5Lzq-F0qk)

“Solo” tiene elementos frustrantes, pero para su beneficio, la seguridad de Ron Howard está presente toda la película. Sin comprometerse con nuevos rumbos para la franquicia, este enérgico spinoff de Star Wars por lo menos alcanza a ser un rato bien pasado. No obstante, evidencia la forma tan brutal en la que Hollywood está explotando dinero a partir de la nostalgia de sus franquicias del pasado. Si “Solo” se hubiera enfocado más en elementos diferenciadores y originales, más no en la fórmula tan antigua de la franquicia, tal vez la película hubiese sido recibida con más favorabilidad.

Carlos J. Yaya
Twitter: @CJ_Yaya
Facebook: https://www.facebook.com/ElCinematografo2016/
Instagram: elcinematografo96