Las procesadas, cuatro de ellas de una misma familia, son señaladas de captar mujeres con falsas ofertas de empleo para explotarlas sexualmente en supuestos spa de Kennedy y Engativá.
Un agente inteligente monitorea fuentes oficiales, propone artículos y los integra como borradores al CMS, mientras la revisión final sigue en manos de periodistas y editores.