Sofía Gómez: sin límites y a todo pulmón

Publicado por: german.alarcon el Mié, 26/02/2020 - 08:04
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Sumérjase en los secretos más profundos de la apneísta colombiana.
Sofía Gómez

Tomar la decisión correcta a veces cuesta, porque no se sabe qué pueda pasar más adelante. Simplemente hay que arriesgarse y hacerlo.

En la vida, como en el deporte, el primer obstáculo es uno mismo. Pues los propios pensamientos adversos tienden a derribar los sueños anhelados.

 

 

Sin embargo para eso se trabaja día y noche. Para superar los obstáculos que el destino nos muestra antes de llegar a la meta.

Así ha sido la vida de Sofía Gómez Uribe. Una mujer de pasos firmes que no se queda con lo simple. Le gusta lo extraño y diferente. Más allá de si es común o no, lo hace.

Ser la número uno es su lema de vida que lleva tatuado en su mente.

"Siempre he practicado deportes raros, pero los hacía porque me gustaba. Los veía como un reto y quería ser siempre la mejor en el país, en el mundo. Donde fuera" , manifestó en diálogo con KienyKe.com.

"Nunca me imaginé que la gente iba a conocer la apnea por mí": Sofía Gómez.

Con nueve años de edad empezó a mostrar su gusto por los deportes acuáticos. Inició con nado sincronizado y después con natación con aletas antes de profundizar su talento en el deporte, por el cual se le reconoce.

Una casualidad de la vida la condujo a convertirse en la mejor apneísta del país.

"Un día mientras hacíamos los entrenamientos de natación con aletas el entrenador nos enseñó algunos ejercicios de respiración. Al final nos pidió que hiciéramos una distancia máxima en la piscina y yo ese día hice 100 metros".

"Eso es un montón para alguien que nunca ha hecho apnea": Sofía Gómez. 

Sofía Gómez

Su vida tomó un giro de 180 grados.

Con 19 años de edad empezó a dar sus primeros pataleos.

En 2016 se graduó de la universidad y decidió darle una oportunidad al deporte. Dirección de vida que no gustó del todo en su familia.

"¿Qué necesidad de hacer este deporte tan riesgoso y extremo? Le pagamos cinco años de universidad, ¿y usted se va a poner a hacer otras cosas?", le comentaron sus padres.

 

 

Los entrenamientos se convirtieron en su prioridad y el mar en su segundo hogar. Sabía que el talento estaba, solo tenía que fortalecerlo.

Firme en su posición, les reiteró: "Denme un año. Si me va muy mal y me estoy muriendo de hambre yo me pongo a trabajar como ingeniera".

Hoy es el día en que el nombre de Sofía Gómez Uribe ocupa las portadas y páginas principales de los medios al ser la mejor de Colombia en su disciplina.

Su entrega y dedicación trajeron consigo récords, logros y reconocimientos.

Esos sueños que visualizó en sus inicios y que construyó a punta de carácter y disciplina se hicieron realidad para orgullo de sí misma y su familia.

Sayuri Kinoshita, un ejemplo a seguir

En la vida siempre hay una inspiración platónica. Seres como los mismos padres o deportistas de primer nivel se convierten en esa imagen que impulsa a dar el primer paso hacia la meta.

Para Sofía lo es la japonesa Sayuri Kinoshita, quien el 15 de julio de 2019 falleció tras caer al vacío en su casa.

"Era una mujer que siempre iba al mar con una sonrisa en la cara. Siempre salía sonriendo y feliz porque había alcanzado lo que quería ser", contó.

"Ella es mi inspiración. Me gustaría llegar a ser como ella": Sofía Gómez. 

El mar: más allá de un lugar, una conexión

El mar, ese inmenso lugar sin límites que para muchos es solo un espacio más del planeta, lo es todo para Sofía.

"Es tranquilidad y felicidad. Es sentir la paz. Tu ego y grandeza los dejas afuera porque sabes que el mar es el que manda".

"Uno vuelve a lo básico y a lo bonito de la vida", confesó. 

Dentro de ese espacio habitan millones de seres vivos. Unos conocidos, otros extraños. Algunos, que incluso solo ella ha visto y vivido en carne propia.

Ese lugar, que también pasó a ser su hogar, ha sido víctima de la irresponsabilidad e ignorancia del ser humano, pues con el paso de los años se han presentado daños irreparables. Sin embargo, para todo hay una solución.

"Yo le diría a la gente que cualquier esfuerzo que uno haga es grande. Por ejemplo dejar de consumir plástico, dejar de usar cosas innecesarias y reducir sus consumos. Eso es mucho más grande que decir: "ah yo no puedo hacer nada porque vivo lejos del mar"", aseguró.

 

Un respiro necesario

La vida se trata de tomar un respiro y seguir. Así como Sofía lo hace cada vez que se sumerge al fondo del océano para lograr un nuevo récord.

¿Que si hay un lugar ideal en el mundo? Para Sofía lo es Dominica, una pequeña isla montañosa ubicada en el inmenso mar Caribe.

La apnea le ha dejado amigos y lugares poco conocidos por la humanidad.

Una de las experiencias marítimas que más ha disfrutado es nadar con tiburones tigre en Tiger Beach. Un lugar solitario que está a 14 horas navegando de la isla de Bimini (Bahamas).

 

 

"El contacto con ellos lo hice haciendo apnea. Fue más bonito porque uno no está botando burbujas ni nada, entonces los animales tienden a acercarse mucho más a uno. Son más curiosos", comentó.

Cuando perciben otro elemento dentro del agua los tiburones tienden a morderlo o chocarse contra el. Por eso hay que tomarlos de la nariz y redireccionarlos.

 

Sofía Gómez

A parte de los entrenamientos y las competencias, Sofía disfruta exponer sus pensamientos en las redes sociales. Algo poco común en los deportistas de alto rendimiento.

"Es bacano, pierdo mucho tiempo, me gusta hacer muchas bobadas. Es chévere que la gente sienta que uno es real, humano", dijo.

Así como recibe elogios, también es víctima de insultos y malos tratos.

"Esos comentarios afectan y es muy triste, porque uno recibe muchos mensajes bonitos de la gente. Puede haber 10.000 comentarios buenos, pero con uno malo todo se daña. Ese es el que queda para siempre en la cabeza", contó.

Comentarios como "qué deporte tan estúpido" o "eso no es un deporte" son del día a día.

Más allá de bloquear las malas energías, la meditación hace parte de su vida. Con ella maneja la ansiedad y la presión que siente a la hora de competir.

"La gente cree que en el deporte todo es muy bonito y no es así", señaló. (cita especial)

Con una sonrisa en su rostro y con los ojos iluminados de sueños y proezas, Sofía espera alcanzar en los próximos años la meta de los 100 metros con monoaleta.

Por: Germán Felipe Alarcón Arévalo (@GermanAlarcon94)