Los gobiernos de Colombia y Ecuador convinieron en avanzar en materia de seguridad en la frontera común para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, así como en abordar de manera integral los asuntos pendientes de la relación bilateral para intentar resolver la guerra comercial en la que están inmersos.
Así lo anunciaron los Gobiernos de ambos países en un comunicado conjunto con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), tras retomar el diálogo en un encuentro por videoconferencia encabezado por delegaciones lideradas por los respectivos viceministros de Relaciones Exteriores de Colombia, Juana Castro, y de Ecuador, Alejandro Dávalos.
La reunión se celebró con la intermediación del diplomático peruano Gonzalo Gutiérrez, secretario general de la Comunidad Andina, organismo de integración conformado por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
"Las delegaciones manifestaron la necesidad de continuar trabajando con un alto nivel de compromiso para avanzar de manera firme y concreta en materia de seguridad fronteriza y reforzar las estrategias de lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes, la minería ilegal, el tráfico ilícito de migrantes, el contrabando y otras formas de delincuencia organizada transnacional", señaló el comunicado.
Las delegaciones también convinieron en "abordar, de manera integral, los temas pendientes en la relación bilateral en materia de comercio, transporte, energía, hidrocarburos y las condiciones necesarias de presencia y control estatal en la frontera común".
Asimismo, los equipos de Colombia y Ecuador coincidieron en su "disposición para hacer expeditos los mecanismos de cooperación judicial con los instrumentos internacionales vigentes" y "reafirmaron su intención de continuar fortaleciendo el diálogo político, la cooperación y la confianza mutua".
De acuerdo con el anuncio realizado la semana pasada por la Comunidad Andina, las conversaciones seguirán este jueves.
Seguridad, comercio y tensión bilateral
La guerra comercial entre Ecuador y Colombia comenzó en enero, cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció la imposición de una "tasa de seguridad" del 30 % a las importaciones colombianas, al alegar una supuesta falta de acciones del Gobierno vecino en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
Desde entonces, el conflicto escaló. En marzo, los aranceles entre ambos países pasaron del 30 % al 50 % y, al mismo tiempo, Colombia cerró su frontera terrestre al ingreso de una serie de productos ecuatorianos, entre ellos el arroz y el banano, uno de los principales productos de exportación de Ecuador.
Colombia también cortó la interconexión eléctrica con Ecuador, que respondió con un incremento de 3 a 30 dólares por barril en el precio del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de los oleoductos ecuatorianos.
Un intercambio comercial históricamente fuerte
Los dos países han sido tradicionalmente sólidos socios comerciales, con un intercambio que en los últimos años ronda los 2.800 millones de dólares y una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones.
Sin embargo, Noboa aseguró hace unos días que esta medida ha provocado que Ecuador registre ahora una balanza comercial positiva con Colombia de 62,8 millones de dólares. EFE
