El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lanzó una advertencia directa ante el Consejo de Seguridad tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní en la región.
“Estamos siendo testigos de una gran amenaza a la paz y la seguridad internacionales”, afirmó durante una sesión de urgencia. El jefe del organismo multilateral recordó que la Carta de Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado y subrayó que el derecho internacional humanitario debe respetarse en todo momento.
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Guterres condenó tanto los ataques masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán como las acciones posteriores de Teherán, que afectaron la soberanía de países como Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Un escenario altamente volátil
El secretario general describió una situación “fluida e impredecible”. Según la información disponible, cerca de 20 ciudades iraníes fueron atacadas, incluida Teherán, donde explosiones impactaron zonas cercanas al palacio presidencial y al complejo del líder supremo.
Indicó que existen reportes sobre la muerte de altos funcionarios iraníes, entre ellos el líder supremo Ali Khamenei, aunque aclaró que no puede confirmar esa información.
También señaló que el espacio aéreo iraní fue cerrado, el país enfrenta un apagón casi total de internet y se reportan numerosas víctimas civiles, incluyendo la muerte de 85 personas en un ataque contra una escuela en la provincia de Hormozgan.
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La escalada se extendió rápidamente por la región, con ataques iraníes contra Israel y activos militares estadounidenses, además de impactos indirectos en Líbano y Siria. Emiratos Árabes Unidos confirmó la muerte de un civil por la caída de escombros de un misil interceptado.
Una oportunidad diplomática perdida
Guterres lamentó que la ofensiva ocurriera después de una ronda de negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Omán, y cuando ya estaban previstos encuentros técnicos en Viena sobre el programa nuclear iraní.
“Lamento profundamente que se haya desperdiciado esta oportunidad diplomática”, afirmó.
El secretario general pidió una distensión inmediata, el cese de hostilidades y el regreso urgente a la mesa de negociaciones. Advirtió que la alternativa es un conflicto de gran escala con consecuencias devastadoras para civiles y la estabilidad regional.
“Actuemos de forma responsable para sacar a la región y al mundo del abismo”, concluyó.
