El paso de migrantes por la selva del Darién, la frontera natural entre Colombia y Panamá, cayó de forma marcada en 2025. Según datos oficiales, se registraron 3.091 cruces, una reducción del 99 % frente a 2024, cuando atravesaron la zona 302.203 personas en ruta hacia Norteamérica, pese a los riesgos del trayecto.
El ministro de Seguridad Pública de Panamá, Frank Alexis Ábrego, señaló que el país pasó de “más de 300.000 ingresos irregulares en 2024 a poco más de 3.000 este año”, y lo calificó como un “logro histórico” asociado a una gestión coordinada “con respeto a los derechos humanos”, de acuerdo con un comunicado oficial.
Cifras comparadas y contexto reciente
El balance de 2025 ubica los cruces en niveles similares a los de 2012 y 2013, cuando se reportaron 3.430 y 3.140 tránsitos, respectivamente. La diferencia es notoria si se compara con los últimos años: en 2023 se alcanzó el récord de 520.085 migrantes, mientras que en 2022 fueron 248.283 y en 2021, 133.726, según cifras oficiales.
Medidas y acciones reportadas
Las autoridades panameñas también informaron la realización de 22 vuelos chárter para deportación y expulsión de extranjeros. En paralelo, el Gobierno de Panamá destacó medidas aplicadas desde julio de 2024 por el presidente José Raúl Mulino, entre ellas el cierre de pasos informales en el Darién y un acuerdo con Estados Unidos para apoyar vuelos de deportación.
En el plano regional, el desplome de los flujos migratorios también se relaciona con la política migratoria del Gobierno de Estados Unidos, que desde enero ha reforzado deportaciones y restricciones internas para esta población, según el reporte.
