Estudian nueva enfermedad bacteriana vinculada a los murciélagos

Publicado por: richard.ladino el Vie, 22/05/2020 - 14:02
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Los investigadores desarrollaron una prueba para detectar la nueva bacteria asociada con el mamífero volador.
enfermedad bacteriana vinculada a murciélagos

Un grupo de científicos de Nueva Caledonia llevan a cabo una investigación sobre una nueva enfermedad bacteriana que se sospecha que es transmitida por murciélagos.

El murciélago del que se sospecha (roseto) podría ser el causante de la pandemia por el Covid-19 ya que este animal es portador de mucho virus y además, posee un sistema inmunológico extraordinario.  

Julien Colot, doctor del centro hospitalario territorial del CHT de Nueva Caledonia explicó a AFP que, luego de registrar casos inexplicables de pacientes con pérdida de peso, fiebre, trastornos hematológicos y agrandamiento del bazo envió muestras al Instituto Hospitalo-Universitario de Marsella (IHU) en 2017.

En ese lugar posteriormente identificaron la bacteria: Mycoplasma haemohominis que también se había hallado en los murciélagos.

De acuerdo con fuentes médicas, esta enfermedad denominada fiebre hemolítica afectó entre 2012 y 2019 a unas 15 personas, de las cuales 4 murieron. Los demás fueron tratados con antibióticos.

"Todos los pacientes menos uno habían estado en contacto con murciélagos grandes, ya sea cazando o cocinando, y la mayoría los había comido entre tres semanas y tres meses antes de la aparición de los síntomas", enfatizó Colot.

El murciélago al que hace referencia la investigación es conocido comúnmente como roseto, un animal emblemático de este lugar, donde además se han identificados 4 especies, y tres ellas son endémicas.

Este mamífero también es llamado zorro volador. Su caza está regulada y es también es un plato tradicional de Nueva Caledonia.

Según el grupo de investigadores el objetivo es identificar los modos de transmisión de esta especie y así extender su trabajo a zonas del Pacífico donde el murciélago también está presente.

"Se sospecha de otros reservorios de esta bacteria, como ratas, garrapatas o plantas potencialmente contaminadas por la saliva de los zorros voladores", puntualizó Julien Colot.