Al todo o nada. Con ese precepto entraron al estadio Castelao de Fortaleza Grecia y Costa de Marfil. Quién ganará el cotejo, se acercaba a los octavos de final, esperando la actuación de Japón, tercero en discordia, ante la Selección Colombia que ya estaba clasificada.
El juego empezó y durante la primera media hora, los equipos aburrieron al público asistente, probablemente lo único para anotar durante este periplo, fueron dos sustituciones de Grecia, incluida la del arquero Karnesis que debió salir por una lesión lumbar.
El segundo acto del show en el Castelao estuvo repartido, helénicos y africanos inquietaron los arcos contrarios de manera pareja, hasta que Wilfred Bony apareció al minuto 74, para mandarla a guardar y hasta ese momento la clasificación del equipo africano era un hecho.
Faltaban poco para el cierre del partido y la clasificación de Costa de Marfil estaba a unos cuantos segundos. Los dioses del Olimpo, hicieron su aparición en el Castelao para darle un penal a su equipo. Georgios Samaras ejecutó el penal que le dio la clasificación al cuadro europeo, para cerrar la máxima gesta de Grecia en un mundial.
Por: Fabio Torres
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