¿Cuál será el impacto del voto en blanco en 2022?

Publicado por: david.trujillo el Sáb, 27/11/2021 - 07:00
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El voto en blanco ha venido en crecimiento. En 2018 fueron más de 800 mil personas las que eligieron esta opción y en 2022 podría haber un comportamiento similar.

Las elecciones legislativas y presidenciales de 2022 están a la vuelta de la esquina. Pese a que hay una variada cantidad de candidatos para cada uno de los comicios, el voto en blanco amenaza con hacerse sentir, especialmente, en las votaciones para el Congreso. La alta desaprobación que tiene el país hacia senadores y representantes podría verse reflejada en marzo del próximo año. 

Lo primero que se debe señalar es que un total de 232 comités inscriptores de candidaturas y comités promotores del voto en blanco se registraron ante la Registraduría General de la Nación. Al Senado se registraron 56 comités de grupos significativos de ciudadanos y movimientos sociales, y 7 comités promotores del voto en blanco.

Para las elecciones a la Cámara de Representantes se registraron 96 comités inscriptores de candidaturas por grupos significativos de ciudadanos y movimientos sociales, al tiempo que 73 comités promotores del voto en blanco hicieron su respectivo registro.

Es decir, 80 grupos de personas buscarán que el voto en blanco sea la opción más elegida, por encima de cualquier candidato a Senado o Cámara. Esta elevada cifra da cuenta de la realidad política colombiana y la percepción de los ciudadanos hacia el Congreso, que en los últimos años no ha parado de desconectarse de los electores.

Voto en blanco

De acuerdo con una de las últimas encuestas, el Congreso registra un 86% de desaprobación. Es decir, a escasos puntos de grupos armados como el ELN o las disidencias de las Farc. Sumado a ello, los partidos políticos tiene cifras similares, lo cual desnuda la poca confianza de la ciudadanía en estas estructuras.

No obstante, a juzgar por los resultados, el voto en blanco no ha sido determinante en las elecciones colombianas, pero no se puede desconocer que ha ido creciendo con el paso del tiempo. Esta opción viene en aumento para la elección al Senado. De 2014 a 2018 aumentó en 12% alcanzando 835.445 votos. De 2010 a 2014 había aumentado 91%, pasando de 391.456 votos a 746.659.

Por su parte, en las presidenciales de 2018 el voto en blanco sorprendió en la segunda vuelta -como sucede normalmente- llegando a 806.311 sufragios (4.20% del total), el resultado más alto desde 1998.

El voto en blanco ha tenido un impacto poco relevante, pero es clave analizar el fenómeno, ya que 2022 podría batir un nuevo récord. Por ejemplo, en 1998, en la primera vuelta presidencial los votos en blanco fueron 122.439 y en la segunda vuelta ascendieron a 372.749. En 2002 sumaron 196.116 y en 2006, 226.297.

En 2010, en la primera vuelta presidencial la votación en blanco se mantuvo por encima de los 200.000 sufragios. Y en la segunda vuelta se llegó a los 444.274. En el año 2014, en la segunda vuelta presidencial los votos en blanco fueron 618.759.

 

Sobre las presidenciales, una de las encuestas más llamativas fue la de TYSE (Dugon), la cual mostró que la mayoría de colombianos aún no sabe por quién votar y que el voto en blanco supera a cualquiera de los actuales aspirantes a la Presidencia de la República.

De acuerdo con la firma encuestadora, el 58,69% de los encuestados está indeciso sobre a quién entregará su voto en 2022. Además, el segundo lugar no es ocupado por un precandidato sino por el voto en blanco, que registra un 14,40% de la medición. Es decir, cerca del 72% de los encuestados no está convencido con los precandidatos.

Aunque se le pueden dar distintas lecturas a estos resultados, es claro que la abundancia de precandidatos presidenciales ha logrado confundir al electorado colombiano. Hay más de 30 conocidos aspirantes a la Presidencia y ante dicha proliferación la ciudadanía parece estar desorientada a siete meses de las elecciones.

Además, da a entender que por la amplia cantidad de opciones los votos están divididos y por ello casi ningún aspirante logra obtener un porcentaje de intención de voto. En cambio, quienes no están convencidos con ninguno están unidos por decirlo así, y llegan al 14%, una cifra que seguro tiene pensando a cada uno de los aspirantes a reemplazar a Iván Duque.