The Economist y su esfuerzo por explicar cómo tragarse un sapo

Jue, 23/06/2016 - 05:11
The Economist, uno de los medios especializados en economía más importantes del mundo, hace referencia este jueves a la firma del fin del conflicto que se oficializará en La Habana con la
The Economist, uno de los medios especializados en economía más importantes del mundo, hace referencia este jueves a la firma del fin del conflicto que se oficializará en La Habana con la presencia del presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, alias 'Timochencko'. Lea también: The Wall Street Journal compara a Santos con Hugo Chávez El medio de comunicación estadounidense hace un esfuerzo para explicarle a sus lectores que para que el proceso de paz sea entendido y aceptado, los colombianos deben "tragarse unos sapos", expresión que en Colombia se entiende con facilidad, pero que un gringo desprevenido puede entender literalmente y asociar el consumo de anfibios como un requisito para la firma de la paz. Además: Gigantesca comitiva viajó a La Habana para la firma del fin del conflicto Para explicar la expresión, The Economist presenta una brillante ilustración: Un hombre con los colores de la bandera de Colombia metiéndose a la boca un sapo en cuya panza tiene dibujado un emblemático símbolo del hippismo; un circulo con una línea a la mitad y dos a los costados en diagonal hacia abajo, representa la paz. En sus origines fue diseñado por Gerald Holtom, un artista británico, en 1958. Se diseño como parte de una campaña para promover el desarme nuclear. Proceso-de-paz-Juan-Manuel-Santos-Raul-Castro-y-Timochenko-01 En el texto, explica: "Para los colombianos, el acuerdo implica  tragar sapos", en una metáfora local. La afirmación de que las FARC han luchado una guerra justa contra la desigualdad en la propiedad de la tierra. En esa causa, el país sufrió bombardeos, tiroteos, asesinatos, el secuestro y la extorsión. A muchas personas les resulta difícil aceptar que los líderes de las FARC acusados ​​de crímenes contra la humanidad no irán a la cárcel siempre y cuando confiesen. Sin embargo, se enfrentarán a un tribunal especial y restricciones a su libertad de hasta ocho años". El medio, que aplaude el anuncio que se hará desde La Habana, advierte que "por desgracia, el acuerdo de paz llega cuando Colombia se enfrenta a un ajuste económico agudo. El FMI espera que la economía crezca sólo un 2,5% este año, frente al 4,4% en 2014. Para llenar un agujero en los ingresos del Estado causadas por la caída del petróleo, el Sr. Santos se prepara para subir los impuestos a finales de este año. Refrenar a sus oponentes en el concepto de pago de impuestos para ayudar a las FARC". Pese al 'pero', The Economist tiene claro que la guerra es más cara que la paz. "Paz con las FARC va a mejorar la vida de los colombianos, especialmente los de las zonas rurales remotas. Sin embargo al final del día, es un gran premio". Por otra parte, el medio especializado es contundente en descalificar un argumento del uribismo para criticar el proceso de paz. que retrata como la entrega de Colombia a las FARC y "Castro- chavismo ". "Esto es una farsa". Pero advierte: "Hay razones legítimas para preocuparse. Nadie sabe cuánto dinero ha invertido las FARC de sus negocios criminales. Muchos desconfiar de la sinceridad de la conversión de las FARC a la democracia. Y en parte debido a que las negociaciones de paz han tomado tanto tiempo y se perdió tantos plazos, los colombianos no tienen amor por el señor Santos. En una encuesta reciente de su índice de aprobación fue sólo del 20%, inferior a la de Nicolás Maduro en Venezuela".  
Más KienyKe
La Resolución 813 de 2026 actualiza las reglas del derecho a morir dignamente y amplía el acceso bajo condiciones específicas.
La caducidad de la marca Frisby en España abre un debate legal. Conozca qué pasó, por qué ocurrió y qué podría decidir la Unión Europea.
En la FILBo 2026, Dado Editorial Sensorial transforma la lectura en una experiencia táctil e inclusiva para quienes han quedado fuera del acceso cultural.
Luego de haber sido arrestada en marzo, la Fiscalía acusó a Britney Spears por conducir bajo los efectos del alcohol y drogas.