Este miércoles, el presidente de la República, Iván Duque, se reunió con representantes del gremio sindical en la ciudad de Bogotá. Más concretamente, acudió al acto de instalación del X Congreso Nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT), que se efectuó en el Salón Rojo del Hotel Tequendama en Bogotá.
Allí expresó palabras de agradecimiento por la invitación del sindicato y reiteró que una de las prioridades de su administración es la unidad y los propósitos en común: "Para mí es un verdadero honor estar acá, porque creo que un país se construye sobre la base del diálogo social. De un diálogo honesto, transparente, fraterno, donde lo que prime sea la idea de unir al país en torno a propósitos comunes. Soy un convencido de que el diálogo se construye sobre la lealtad de la palabra".
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"Si hay confianza sobre el diálogo social, se hace innecesaria la protesta. Porque la protesta surje de incumplimientos, de ilusiones, de componentas, y yo puedo decir que como presidente, desde el primer día de gobierno, he tenido la convicción de retomar el diálogo social y hacerlo no sobre la base de un espíritu promesero, sino de lo que se puede hacer y de trabajar todos los días para lograrlo", agregó.
Al X Congreso de la CGT, que tiene el lema “Por los derechos de la gente”, acudirán más de 1.500 delegados nacionales e internacionales que discutirán ejes temáticos como: corrupción y sus impactos en el desarrollo, economía, asuntos laborales y sociales, trabajo decente y generación de empleo. A la jornada inaugural asistieron también la ministra de Trabajo, Alicia Arango; el presidente de la Confederación General del Trabajo, Julio Roberto Gómez; el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia y miembro del Consejo Gremial, Jorge Enrique Bedoya, y delegados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El mandatario advirtió que las nuevas tecnologías suponen un desafío para el país, en cuanto a la protección a las clases trabajadoras, en un mundo en el que muchos empleos ya no son necesarios por la automatización: "tenemos que hacer una reflexión en el contexto internacional, porque podemos discutir lo divino y lo humano, pero tenemos que entender el mundo en el que nos estamos moviendo. Es un mundo amenazante para el futuro de muchas profesiones. La cuarta revolución industrial traerá muchas cosas buenas para el mundo pero también muchos desafíos y los países no se van a poder aislar. Tenemos que pensar en el trabajador del siglo XXI, en sus habilidades y garantías".
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Se refirió al fracaso de los sistemas absolutos, como base de la planeación futura de la nación: "La tésis del neoliberalismo de creer que las fuerzas del mercado son un prurito que es capaz de liderarlo y gobernarlo todo fracasó, porque nunca pensó en la solidaridad, nunca se cimentó en el centro. Y experimentos como el socialismo del siglo XXI también fracasaron porque han creido que el Estado lo puede todo, y no es así. El Estado que mira la sociedad con un espíritu gigantista pero no garantiza fuentes de empleo permanentes, también fracasa. Ya no se trata de recriminaciones entre unos y otros sino de ser capaces de construir un proyecto de sociedad donde haya siempre balances".
