¿Qué viene después del juicio político contra Trump?

Publicado por: admin el Dom, 22/12/2019 - 07:46
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La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles por la noche dos artículos de para llevar a juicio político, o 'impeachment', al presidente Donald Trump: abuso de poder y obstru
¿Qué viene después del juicio político contra Trump?
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles por la noche dos artículos de para llevar a juicio político, o 'impeachment', al presidente Donald Trump: abuso de poder y obstrucción del Congreso. Con la aprobación, el juicio del primer mandatario estadounidense está listo para ser llevado a cabo por el Senado, que es controlado por sus aliados republicanos, pero aún no es seguro cómo ni cuándo se hará el procedimiento. La decisión convierte a Trump en el tercer presidente de la historia de Estados Unidos en ser llevado a juicio de destitución. El primer cargo, abuso de poder, está relacionado con los repetidos intentos de Trump para hacer que Ucrania declarara públicamente las investigaciones criminales del candidato presidencial demócrata Joe Biden y su hijo, Hunter, y las acusaciones de que fue Kiev, y no Rusia, quien se inmiscuyó en las elecciones estadounidenses de 2016. El segundo cargo, sobre obstrucción del Congreso, se centra en la negativa del presidente a cooperar con la investigación y su directiva para que los altos funcionarios hicieran lo mismo. Poco después de que la Cámara de Representantes aprobara las medidas, la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, indicó que aplazaría el envío de los artículos al Senado hasta que la se aclaren las normas bajo las cuales será juzgado el presidente. "Espero que sea pronto", dijo, atenuando las expectativas de que los procedimientos comiencen rápidamente el mes próximo. "Hasta ahora nada de lo que hemos visto nos parece justo". Haciendo referencia a la admisión del líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, el martes, de que no será "un jurado imparcial". McConnell dijo la semana pasada que "todo" lo que haga con respecto al juicio político será coordinado con el abogado de la Casa Blanca, añadiendo "no habrá diferencia entre la posición del presidente y nuestra posición". El líder de los republicanos, que son mayoría en el Senado, tomó la palabra en la cámara alta el jueves, acusando a Pelosi y a los demócratas de la cámara baja de tener "pies fríos frente a todo el país". Además, alegó que el caso reunido en la Cámara no demuestra adecuadamente que Trump cometió altos crímenes y delitos menores - el impedimento constitucional para remover a un presidente en ejercicio de su cargo. "Los demócratas de la Cámara de Representantes pueden estar demasiado asustados, demasiado asustados para transmitir su mal trabajo al Senado", dijo. Al preguntársele si corre el riesgo de que los republicanos se pongan en ventaja si sostiene los artículos demasiado tiempo, Pelosi descartó la sugerencia y dijo: "Francamente, no me importa lo que digan los republicanos". Actualmente, se desconocen los detalles del juicio en el Senado, incluyendo si se llamarán testigos, cuánto tiempo durará o cuándo comenzará. Y las luchas partidistas dentro de la cámara parecen destinadas a endurecer las posiciones partidistas. McConnell y el líder de la minoría demócrata Chuck Schumer intercambiaron alegatos durante los discursos el jueves en el Senado y, por su parte, Schumer rechazó la sugerencia de los republicanos que asegura que los demócratas se están estancando del miedo. "McConnell está tramando el juicio político más apresurado, menos minucioso y más injusto de la historia moderna. Su plan para evitar que los administradores de la Cámara de Representantes llamen a testigos para probar su caso es una dramática ruptura con cualquier precedente", dijo Schumer. Los demócratas del Senado, encabezados por Schumer, han estado buscando nuevos documentos para el juicio, así como el testimonio de cuatro funcionarios clave de la administración de Trump: el ex Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton; el jefe de gabinete en funciones, Mick Mulvaney; su ayudante, Robert Blair y el funcionario de la Oficina de Administración y Presupuesto, Michael Duffey. Hasta ahora McConnell y los republicanos no han aceptado que ningún testigo participe en el juicio, a cambio quieren llevar a cabo una votación rápida sobre los cargos levantados contra el presidente Trump. James Clyburn, el tercer demócrata más importante de la Cámara de Representantes, sugirió el jueves que la Cámara podría impedir la transmisión de los artículos "tanto como sea necesario" hasta que el Senado garantice un juicio imparcial. "Hasta que podamos obtener algunas garantías del líder de la mayoría, de que va a permitir que se lleve a cabo un juicio justo e imparcial, estaríamos locos si entráramos allí sabiendo que ha establecido un «tribunal canguro» [nombre con el que se suele llamar a un tribunal que ignora las normas reconocidas de derecho o justicia]", dijo el representante demócrata a CNN, refiriéndose al trabajo de McConnell. Sin embargo, cualquiera que sea la forma en que se lleve a cabo el juicio en el Senado, es casi seguro que Trump será absuelto en el Senado donde su partido controla 53 de sus 100 escaños. Su destitución requeriría dos tercios de los votos, una tarea aparentemente imposible dado el respaldo uniforme de los republicanos al presidente.