Aída Merlano, Álex Char y Gerlein: abecé del escándalo de ‘Casa Blanca’

10 Febrero 2022, 12:52 PM
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Lo dicho por Aída Merlano ante la Corte Suprema y las pruebas que salieron a la luz, tienen contra las cuerdas al precandidato Álex Char por el escándalo de corrupción de 'Casa Blanca' en 2018.

Aída Merlano es un nombre que hoy por hoy ocupa los principales titulares del país. Su historia es una auténtica novela política que podría revelar cómo funciona la corrupción política en el Caribe colombiano y al tiempo una hidra de mil cabezas a la que le cortan una y le salen dos más. Una que desde el 2018 hizo aparecer en el radar a una mujer que surcaba en las altas esferas de poder, sin pena ni gloria, para sumergirla en un mar de traición, poder, fugas de película y amoríos

El primer episodio, aquel que quedó registrado como el gran escándalo electoral de 2018, sucedió el 11 de marzo a poco tiempo de que Merlano quedara electa como senadora por el Partido Conservador. Ocupando, además, una curul que recién dejaba libre el llamado “congresista eterno”, Roberto Gerlein (ya fallecido), que también había sido su padrino para llegar a la Cámara de Representantes de 2014. 

No obstante, la historia en dichas elecciones dio un giro sorprendente. Un allanamiento de la policía a la casa de campaña de Aída Merlano, que hacían llamar “Casa Blanca”, reveló lo que podría ser uno de los aparatos de corrupción más grandes descubiertos en Colombia. La Sijín y el CTI de la Fiscalía descubrieron en aquel lugar $261 millones de pesos en efectivo, cuatro armas de fuego, soportes de pagos, cédulas y una bolsa con certificados electorales. Una auténtica industria electoral. 

Casa Blanca

En su momento, Revista Semana calificó lo hallado en ‘Casa Blanca’ como “el más sofisticado sistema de compra de votos hasta ahora conocido en el país”. Y lo cierto es que posiblemente no se trate de una frase exagerada, teniendo en cuenta que según el medio en ese lugar se llevaba un  detallado control digital de los votos irregulares y los pagos a los sufragantes. Eso, sin contar que no era la única edificación que tenía ese fin. 

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El país se escandalizó y tuvo que pasar casi un mes para que la congresista se entregara a las autoridades el 10 de abril. De ahí en más, Merlano tuvo un largo año de procesos, empezando por la solicitud de pérdida de investidura realizada por la Procuraduría y la llamada de la Corte Suprema de Justicia para responder por los hallazgos de la Fiscalía. Los delitos eran varios: corrupción al sufragante, porte ilegal de armas, retención ilegal de cédulas y concierto para delinquir. 

No obstante, a pesar de que la política se mostró siempre dispuesta a declarar en la Corte para aclarar los sucedido, este tribunal le salió el paso dictando medida de aseguramiento en su contra tras apenas unos días de su entrega. El 14 de septiembre de 2019, un año después, fue condenada a 15 años de prisión por esa misma corporación y enviada a la Cárcel El  Buen Pastor. 

La fuga a Venezuela

 

En video quedó grabado el momento en el que Aída Merlano logró burlar a la justicia colombiana el 1 de octubre de 2019, a solo dos semanas de haber sido condenada. En medio de una cita odontológica que supuestamente tenía la excongresista en un centro médico de Bogotá, se puso en marcha un plan secreto que le permitió fugarse para nunca más volver. 

Quedó entonces en evidencia cómo la mujer, con la presunta ayuda de otras personas, logró cambiarse de ropa tras acabar su procedimiento odontológico y fugarse con con una cuerda que daba al primer piso del edificio. También se ve cómo Merlano cae fuertemente al suelo y luego se sube a una motocicleta que la esperaba sin mayor problema. 

En un comunicado posterior, la Unión de Trabajadores Penitenciarios emitió un comunicado en el que dijo que existió complicidad entre la prófuga exsenadora y el centro odontológico, así como que su custodia se había realizado con “todos los protocolos establecidos”. Para entonces, el INPEC estaba en la mira ya que resultaba sospechoso que nadie estuviese vigilando en el piso de abajo y que a la entonces presa se le haya dejado sola en el consultorio.

Cuatro meses después, el 27 de enero de 2020, con la presunción de que aún estaba en Colombia, Aída Merlano fue capturada en Venezuela por las Fuerzas de Acciones Especiales, en una zona de apartamentos lujosos de Maracaibo. Sin embargo, estando en este país la situación para Colombia no ha resultado ventajosa ya que, con las relaciones diplomáticas deterioradas entre Duque y Maduro, una extradición casi nunca ha estado en la baraja de cartas. 

En Venezuela, Aída Merlano se encuentra recluida en una casa de seguridad (de la que nadie conoce ubicación) y desde allí, en reiteradas ocasiones, ha aparecido para caldear el clima político en Colombia con declaraciones en la que ha incluido nombres de gran relevancia de la política nacional. Esto, en el marco de algunas audiencias que se han adelantado en el vecino país.

Los Char, Gerlein y la investigación en curso 

 

En 2018, cuando se conoció el caso de Aída Merlano y con la ‘Casa Blanca’ sonando en todo lado, el entonces fiscal Néstor Humberto Martínez aseguró que no se revelarían todos los detalles de la investigación hasta el fin de la jornada electoral con el fin de no incidir en los resultados. Hoy, tres años después de la comparecencia de la exsenadora ante la Corte Suprema de Justicia, dicho proceso sigue estando en el mismo punto. 

En ese año, según la Revista Cambio, Merlano señaló que no sabía absolutamente cuando dicho tribunal le llamó “para declarar en una investigación contra el senador Arturo Char  por compra de votos”. Ahora, en entrevista con dicho medio, señaló que dijo lo que dijo porque la casa Char amenazó con atentar contra su familia. 

En Venezuela, Merlano ha tenido mayor libertad para revelar los detalles del entramado de corrupción, que hoy por hoy tiene en el ojo del huracán al precandidato presidencial Álex Char, con quien habría tenido un romance y quien, supuestamente, le habría entregado 500 millones de pesos en 2018 para ayudarla en su cuestionable tarea. También vinculó al clan Gerlein, quienes en dueto asegura que la han perseguido, amenazado y atacado a lo largo de estos años

“Fui víctima de acoso de este señor durante muchos años (Julio Gerlein) y finalmente terminé con él en una relación sentimental y fue quien poco a poco me fue incorporando en el mundo de la política. Traté de cambiar esa política tradicional que él venía haciendo durante muchas décadas, en donde elegía a su hermano Roberto Gerlein (senador) en un intercambio y venta de votos. Eso fue generando un malestar, no solo de la casa Gerlein, sino también de la casa Char, que hoy puedo decir que tienen el poder absoluto de la región Caribe”, señaló en una audiencia.  

Lo cierto es, que la excongresista Aída Merlano y los Char tienen aún muchas cuentas pendientes, una de las cuales es precisamente la de Arturo, uno de los tres herederos de este clan político que es dueño del Junior,  el Grupo Olímpica, Banco Serfinanza, entre otras inversiones y que tiene llaves directas en los escaños más altos del poder en Colombia. Ahora, pide ser escuchada como parte del proceso que la Corte Suprema adelanta contra el senador por compra de votos. 

Cabe recordar que, según ella, todo el Clan Char, los Gerlein y otros políticos tradicionales de la costa, eran parte importante del complot criminal de grandes quilates que ejerció la compra de votos desde la “Casa Blanca”. Misma relación que en algún momento Merlano señala se fragmentó al punto de generar la traición de sus socios. 

No obstante, esta historia está lejos de terminar y por lo menos Álex Char se siente confiado de tener bien ubicadas sus fichas en el tablero de ajedrez. Aunque acepta el amorío, niega la compra de votos e incluso la señaló de ilógica en una entrevista con El Heraldo. La cosa es que no es para menos, ya que según la Fiscalía no hay nada en contra suya. 

De acuerdo con la vicefiscal Martha Janeth Mancera, las pruebas que fueron entregadas por la excongresista Merlano a la Corte Suprema de Justicia (entre las cuales hay pagarés en blanco firmados por Gerlein y videos de seguridad que demostrarían según ella los ilícitos), eran conocidas por la Fiscalía desde 2019, año desde el que se encuentra abierta una indagación preliminar. 

En ese sentido, las pruebas reveladas ya habrían hecho parte del acervo probatorio de la investigación, por lo que la Fiscalía descarta por lo pronto llamar a Álex Char para dar su testimonio. Lo único por ahora es esperar la compulsa de copias de la Corte Suprema, con la que el ente determinará si hay nuevas pruebas de peso que justifiquen atender a la solicitud de ampliación de denuncia hecha por Merlano. 

Entretanto, como las casas de los tres cerditos en el cuento infantil, la candidatura presidencial de Álex Char sigue en pie pero enfrenta fuertes vientos que como nunca antes lo tienen contra las cuerdas. Será entonces la justicia (y solo la justicia) la que determine si será una casa ladrillo o una de paja que se derrumbe con sus más de dos millones de firmas

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