Se llama Luis Ortiz, es de Puerto Rico y tiene la suerte de parecerse al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Cuando el actual presidente estaba en campaña, Ortiz no tenía trabajo y padecía de esclerosis múltiple. Los amigos le empezaron a decir que se parecía bastante al candidato, y con el tiempo la gente en la calle lo confundía. En ese momento se dio cuenta de que gracias a ese parecido podía tener una nueva oportunidad de conseguir empleo. Cuando Obama ganó la presidencia, también ganó Ortiz, ahora el puertorriqueño viste de paño, da entrevistas y sale en las portadas de las principales publicaciones del mundo.


