Cuando tenía 11 años, a Neil Harbisson le diagnosticaron acromatopsia o monocronismo, es decir que solo puede ver el mundo en blanco, negro y gris. Aunque padecía esta rara condición decidió estudiar arte. En un principio el docente no entendía cómo una persona que no diferencia colores, quiere volverse artista, pero con el tiempo lo apoyó y el alumno solo pintaba en los tonos que podía percibir. Harbisson ambicionaba ver el mundo a color, le pedía a los compañeros que le describieran los diferentes tonos. Después de estudios científicos se dio cuenta de la relación entre el color y el sonido. Con esa idea acudió a un experto en cibernética para crear el aparato para escuchar la frecuencia de las diferentes tonalidades. Desde 2004 lleva puesto el aparato en la cabeza. En un principio todo era ruidoso, pero ya se acostumbró. Dice que su color favorito es el berenjena porque es un violeta casi tan oscuro como el negro y de un sonido muy agudo.
El hombre que escucha los colores
Lun, 30/01/2012 - 08:03
Cuando tenía 11 años, a Neil Harbisson le diagnosticaron acromatopsia o monocronismo, es decir que solo puede ver el mundo en blanco, negro y gris. Aunque padecía esta rara condición decidió estu
