El viaje que tiene en jaque a Chinchilla

Jue, 16/05/2013 - 04:33
Todo empezó con un engaño. El ministro de Comunicaciones de Costa Rica, Francisco Chacón, aceptó que un empresario petrolero colombiano, que se hizo pasar como Gabriel O’Falan, le prestara a la
Todo empezó con un engaño. El ministro de Comunicaciones de Costa Rica, Francisco Chacón, aceptó que un empresario petrolero colombiano, que se hizo pasar como Gabriel O’Falan, le prestara a la presidenta Laura Chinchilla un jet privado para que viajara a Perú el pasado fin de semana. Costa Rica no tiene avión presidencial, así que el ofrecimiento no sonaba mal y permitiría que la mandataria asistiera a una boda en la que se encontraría con su homólogo peruano, Ollanta Humala. Pero esta semana se conoció que el empresario colombiano realmente era Gabriel Morales Fallón, de 46 años, que ha sido cuestionado por la justicia como presunto testaferro del narcotraficante Juan Carlos Ramírez Abadía, alias ‘Chupeta’. El engaño le costó el puesto al ministro de Comunicaciones, que hoy presentó su renuncia, y puso contra la pared a la presidenta Chinchilla por la salida de uno de sus hombres fuertes, destaca el periódico La Nación de Costa Rica. El mismo rotativo publica que la presidenta ha hecho diez viajes en aviones privados en lo que va de su administración, dos de ellos efectuados en una aeronave facilitada por la empresa a la que estaba adscrito el empresario colombiano. El primero de esos dos viajes fue al funeral del presidente de Venezuela Hugo Chávez.
Radar K – KienyKe.com. Contenido protegido por derechos de autor. Prohibida su reproducción, adaptación o distribución sin autorización expresa.
Más KienyKe
Universidad Sergio Arboleda confirmó la muerte de una estudiante de primer semestre en su sede de la calle 74.
Tras los hechos, elementos de la Guardia Nacional y de la policía del Estado de México desplegaron un operativo y acordonaron la zona arqueológica.
El colapso de un puente colgante en Bagadó, Chocó, dejó ocho heridos. Autoridades investigan fallas técnicas y un posible sabotaje en la estructura.
El asesinato de dos trabajadores durante un rodaje en Bogotá reactivó las alertas del gremio audiovisual, que advierte fallas estructurales en seguridad y condiciones laborales.