Reforma tributaria: ¿Habrá o no impuesto al salchichón?

9 Agosto 2022, 11:52 AM
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Un posible impuesto sobre el salchichón y otros embutidos, ha generado un enorme debate entre varias personas que cuestionan la claridad del proyecto en este sentido.

El nuevo proyecto de reforma tributaria, revelada finalmente por el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, ha causado enorme revuelo por la profunda reestructuración que se propone en materia de tributación en numerosos sectores. Uno de ellos, el de la alimentación, donde el texto del proyecto puso la mira en los ultraprocesados y bebidas azucaradas

Este último punto, de hecho, dividió el debate entre quienes apoyan desincentivar el uso excesivo de azúcares y ultraprocesamiento de alimentos en aras de mejorar la alimentación de los colombianos, y quienes tienen serios reparos con algunos alimentos incluidos en la lista de productos a gravar, por considerarlos de consumo frecuente de la sociedad (sin discriminar escala social) o incluso parte esencial de la gastronomía interna.  

Por ejemplo, algunos productos mencionados por los críticos de la reforma son: las mortadelas, salchichas, chorizos, salchichones, el Chocoramo, entre otros; así como se mencionó la afectación final de platillos como la bandeja paisa, el arroz atollado o incluso la picada. De hecho, el punto de los embutidos fue quizá uno de los más controversiales, siendo especialmente nombrado el salchichón. 

Lo cierto es, que la lista de alimentos a gravar empieza, precisamente, con los derivados de la carne: "Embutidos y productos similares de carne, despojos o sangre, así como preparaciones a base de estos alimentos; la carne y despojos comestibles, salados o en salmuera, secos o ahumados", etc. Es decir, que entrarían desde las salchichas hasta productos muy utilizados en hogares colombianos como el “Molipollo”. 

Embutidos

A eso también se le suman: cacao en polvo con adición de azúcar o edulcorantes, confites de chocolate, frutas recubiertas de chocolate y otras preparaciones alimenticias que contengan cacao, artículos de confitería sin cacao, helados, postres a base de leche como el arequipe, manjar blanco, salsas y sopas, así como los cereales. 

Sin embargo, sobre el tema de los salchichones que compete en este artículo, se creó una polémica tremenda ya que varias personas señalaban que en la “exposición de motivos” de la reforma se señala que no serán gravados por el impuesto saludable la mortadela, butifarra y el salchichón “para no afectar el ingreso de los hogares más vulnerables”. Sin embargo, la cosa no es tan sencilla.

En esencia, los proyectos de ley en Colombia tienen dentro de su estructura una extensa parte denominada “exposición de motivos”, que bien puede ir al final o al principio, donde se contemplan los argumentos que respaldan el articulado, antecedentes y sus posibles efectos. Sin embargo, esta parte del texto no llega a ser debatido y mucho menos modificado dentro del debate del Congreso

Caso diferente el del articulado como tal, que es lo que en este caso entenderemos como la reforma tributaria pura y dura, que contempla todas las medidas que se piensan convertir en obligaciones en caso de llegar a buen término en el legislativo y finalmente sea sancionada como ley. Ahí yace el problema con los embutidos. 

Entonces, ¿habría o no impuesto para el salchichón? La respuesta es que, en caso de seguir el texto de la reforma tal como está en este momento, llegaría a ser discutido un impuesto tanto para el salchichón como otros embutidos, y por lo tanto existiría la posibilidad de que terminen siendo gravados

La razón de todo esto es muy sencilla: en el articulado como tal, que es el texto que terminará siendo discutido en el Congreso, no se estipula exención alguna para ningún tipo de embutido. De hecho, las únicas exenciones aparecen en el apartado de bebidas azucaradas ultraprocesadas; es decir que no hay una correlación entre ambos apartados de la reforma (por lo menos en ese punto).

Exenciones

Así las cosas, el impuesto que podría aplicar a estos productos es el mismo que para el resto de alimentos ultraprocesados de la lista: el 10% sobre su precio de venta, aplicado “en el momento en que el productor los entrega en fábrica o en planta para su distribución, venta o permuta en el país, o para publicidad, promoción, donación, comisión o los destina a autoconsumo”. 

Un tema que resulta algo polémico, teniendo en cuenta la importancia del chorizo, salchicha o el salchichón para las preparaciones diarias de los colombianos. Y no solo eso, sino que en la realidad, a pesar de las recomendaciones de salubridad, en las tiendas hoy por hoy los colombianos pueden comprar el salchichón tanto en rodajas como entero, siendo famosa su combinación con pan y Coca Cola. Refrigerios que bien pueden ser poco saludables, aunque eso no los hace menos frecuentes

En realidad, es el propio texto de la reforma la que contempla preliminarmente la importancia de estos embutidos en la canasta familiar y el ingreso de los hogares colombianos, sumándole a ello que existen muchos microemprendimientos de comida rápida que inevitablemente tendrán una afectación. Una reforma que hace equilibrio entre la apuesta por la salud pública del nuevo gobierno y el consumo de los colombianos, y sobre la que aún quedará esperar para ver si se dan correcciones en su tránsito legislativo. 

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