Lo que debía ser uno de los meses más secos del año terminó convirtiéndose en un escenario de alta presión hidrológica para la Central Hidroeléctrica Urrá I. Durante los primeros días de febrero, el proyecto enfrentó un incremento súbito y sostenido en los aportes de agua al embalse, una situación sin precedentes históricos que obligó a la empresa a aumentar las descargas controladas al río Sinú y a reducir la generación de energía para mantener condiciones seguras de operación.
Según explicó la compañía, el comportamiento del río en este período resulta anómalo. Febrero hace parte de la temporada seca en Colombia, comprendida entre diciembre y abril, y tradicionalmente es el mes con menores niveles de caudal en la cuenca alta del Sinú. Sin embargo, desde que existen registros técnicos en la central, que se remontan a 1960, no se había documentado una situación similar para esta época del año.
Le puede interesar: Ideam advierte por clima extremo y lluvias intensas en Colombia
La creciente no afecta únicamente el entorno inmediato del embalse. De acuerdo con la información recopilada por las autoridades y la empresa, el aumento extraordinario de los caudales se presenta en la cuenca alta del río Sinú, en amplios sectores del departamento de Córdoba y en otras zonas de la Costa Caribe, lo que confirma que se trata de un evento de alcance regional.
Frente a versiones que circulan sobre una supuesta pérdida de control, Urrá negó fallas operativas y reiteró que el embalse se encuentra bajo monitoreo permanente. La empresa subrayó que las decisiones adoptadas corresponden a maniobras técnicas previstas para reducir riesgos aguas abajo y proteger a las comunidades ribereñas.
El caudal se multiplicó por cinco en menos de dos días
La magnitud del fenómeno fue confirmada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). Entre la madrugada del 1° y el 2 de febrero, el caudal que ingresó al embalse pasó de 500 metros cúbicos por segundo (m³/s) a más de 2.500 m³/s en solo 36 horas, superando en más de cinco veces los valores habituales.
Desde la perspectiva energética, el comportamiento fue igualmente excepcional. El 1° de febrero de 2026, los aportes diarios alcanzaron 16,49 gigavatios hora (GWh), lo que equivale a cerca del 1.194 % del promedio histórico. Para la Anla, estos registros están fuera del patrón normal del río Sinú y responden a una creciente hidrológica asociada a factores regionales, no a una condición operativa ordinaria del proyecto.
Medidas de contingencia y ajustes en la generación
Con base en la normativa vigente, la Anla recordó que el Proyecto Hidroeléctrico Urrá I debe aplicar su Plan de Contingencia, lo que incluye el reporte del evento en la Ventanilla Integral de Trámites Ambientales en Línea y la activación de alertas a las comunidades y a las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
Actualmente, la central implementa dos estrategias clave: el ajuste y reducción de la generación eléctrica para disminuir las descargas por turbinación, y la operación del vertedero y las compuertas para atenuar la fuerza de la creciente. Aun así, en municipios cercanos al embalse persisten inundaciones y afectaciones derivadas del exceso de agua.
También le puede interesar: Colombia marca récord en Fitur 2026 con US42,4 millones en negocios
La empresa informó que las decisiones operativas se tomaron luego de superarse la cota de 130,50 metros sobre el nivel del mar, registrada hacia las 6:20 de la tarde, con aportes que continúan por encima de los 2.000 m³/s. Además, se declaró Alerta Naranja en la cuenca del río Sinú y se anunció el incremento de las descargas controladas.
Urrá notificó a los consejos departamentales y municipales de gestión del riesgo y pidió a las comunidades ribereñas mantenerse atentas a la información oficial, advirtiendo que el rebose por el vertedero, sumado a la continuidad de las lluvias, podría generar nuevas emergencias.
