El Museo de Marihuana más grande del mundo está en Barcelona (España). Ben Dronkers, un holandés dueño de empresas dedicadas a descubrir los beneficios de la planta, es el gestor del proyecto. Para él, el cannabis y cáñamo – que son diferentes cepas de una misma planta – han sido parte de la sociedad desde hace miles de años y merecen un lugar especial.
Dronkers es dueño de: Hemplaz (una de las mayores empresas europeas productoras y procesadoras del cáñamo industrial), del Cannabis Gene Bank (Banco de genes de cannabis, responsable de su preservación y variedades medicinales aprobadas por el gobierno holandés), del Museo de Hachís, Marihuana y Cáñamo (abierto desde 1985 con una exposición permanente sobre la historia y los usos de la planta) y del Museo Galería de Cáñamo de Barcelona (que abrió sus puertas el 9 de Mayo del 2012 después de una restauración).
La inauguración del museo fue el 9 de mayo de 2012 y contó con la participación de parlamentarios europeos.
A los 19 años Dronkers empezó a fumar marihuana y coleccionar pipas. Poco a poco la colección creció y sus viajes por el mundo le enseñaron distintos usos del cáñamo. En 1985, abrió en Ámsterdam El Museo de Hachís, Marihuana y Cáñamo, donde exhibe objetos y pinturas que narran la historia de esta planta milenaria y, que por falta de espacio, se tuvo que inaugurar una nueva sede en Barcelona.
“A través del museo queríamos informar a la gente lo que el hachís, la marihuana y el cáñamo pueden hacer. Su papel como recurso esencial y renovable que propone un fenómeno mundial cultural y natural”, asegura Ben Dronkers.
El museo reúnen piezas del siglo XV hasta nuestros días.
La colección del Museo de Hachís, Marihuana y Cáñamo tiene más de 6000 objetos que abarcan el cultivo y consumo desde los antiguos rituales hasta la medicina moderna. Esta exposición permanente muestra a los visitantes cómo una planta ha hecho posible el desarrollo de la confección textil, los medicamentos, los viajes marítimos y la agricultura en las diferentes sociedades.
El museo es solo uno de los proyecto de Ben Dronkers, quien busca promover la utilización de planta.
Piezas originales de maestros como Rembrandt, Adriean Brouwer, Cornelis Saftleven y David Teniers se pueden ver allí. Una de las más destacables es la acuarela de Piet Mondrian de una mujer hilando fibras de cáñamo. En la sección medicinal del museo se exhibe la colección más grande de botellas de cannabis medicinal, así como las diferentes herramientas e instrumentos utilizados para transformar el cáñamo en cuerda, papel y tejido.
Para el año 2008 el museo había recibido más de dos millones de visitantes. Año tras año, los Premios de la Cultura del Cannabis son otorgados a personas y organizaciones que promueven la aceptación del cannabis a nivel mundial y luchan por la introducción de la marihuana medicinal y el cáñamo industrial a la sociedad.
La colección reúne más de 6000 objetos procedentes de todo el mundo.
La inauguración del museo fue el 9 de mayo de 2012 y contó con la participación de parlamentarios europeos.
A los 19 años Dronkers empezó a fumar marihuana y coleccionar pipas. Poco a poco la colección creció y sus viajes por el mundo le enseñaron distintos usos del cáñamo. En 1985, abrió en Ámsterdam El Museo de Hachís, Marihuana y Cáñamo, donde exhibe objetos y pinturas que narran la historia de esta planta milenaria y, que por falta de espacio, se tuvo que inaugurar una nueva sede en Barcelona.
“A través del museo queríamos informar a la gente lo que el hachís, la marihuana y el cáñamo pueden hacer. Su papel como recurso esencial y renovable que propone un fenómeno mundial cultural y natural”, asegura Ben Dronkers.
El museo reúnen piezas del siglo XV hasta nuestros días.
La colección del Museo de Hachís, Marihuana y Cáñamo tiene más de 6000 objetos que abarcan el cultivo y consumo desde los antiguos rituales hasta la medicina moderna. Esta exposición permanente muestra a los visitantes cómo una planta ha hecho posible el desarrollo de la confección textil, los medicamentos, los viajes marítimos y la agricultura en las diferentes sociedades.
El museo es solo uno de los proyecto de Ben Dronkers, quien busca promover la utilización de planta.
Piezas originales de maestros como Rembrandt, Adriean Brouwer, Cornelis Saftleven y David Teniers se pueden ver allí. Una de las más destacables es la acuarela de Piet Mondrian de una mujer hilando fibras de cáñamo. En la sección medicinal del museo se exhibe la colección más grande de botellas de cannabis medicinal, así como las diferentes herramientas e instrumentos utilizados para transformar el cáñamo en cuerda, papel y tejido.
Para el año 2008 el museo había recibido más de dos millones de visitantes. Año tras año, los Premios de la Cultura del Cannabis son otorgados a personas y organizaciones que promueven la aceptación del cannabis a nivel mundial y luchan por la introducción de la marihuana medicinal y el cáñamo industrial a la sociedad.
La colección reúne más de 6000 objetos procedentes de todo el mundo.
