La nueva cepa no es relevante en el caso de Bogotá: infectólogo

Publicado por: sebastian.alvira el Dom, 10/01/2021 - 12:05
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El infectólogo de la Universidad Nacional Jorge Alberto Cortés explicó cómo se identifica la nueva cepa, la situación en Colombia y su relación con Bogotá.
Nueva cepa de coronavirus en Bogotá
Créditos:
EFE/Carlos Ortega

La nueva cepa de Covid-19 que fue identificada en Reino Unido entre septiembre y diciembre de 2020 abrió la discusión en Colombia luego de que la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, atribuyó a la posible presencia de esa variante del virus en la ciudad el repunte de casos de coronavirus experimentado entre el cambio de calendario anual.

El médico infectólogo Jorge Alberto Cortés, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explicó a KienyKe.com qué es la nueva variante, qué se sabe y por qué resulta irrelevante en estos primeros días del año ese diagnóstico para el caso de Bogotá.

La variante B117 de SARS-CoV-2

Ese fue el número otorgado a la nueva del virus que se identificó en Reino Unido a mediados del mes de septiembre de 2020, sin embargo, a pesar de los meses aún no se ha determinado el efecto de la mutación en el mundo, aunque ya más de 30 países han reconocido su presencia en los casos positivos de sus territorios.

“Lo que sucedió en Inglaterra es que, haciendo vigilancia de los virus, ellos se dieron cuenta que en Londres y otras área del país, la proporción de virus diferente iba cambiando en el tiempo al punto que en diciembre el 70% de los virus que circulaban eran de esta nueva variante”, explicó el infectólogo Cortés a este medio.

El especialista agregó que “un virus tiene una secuencia genética, en específico el coronavirus tiene 30.000 pares de bases, su secuencia es de 30.000 letras, y cuando (los ingleses) secuenciaron las bases completas encontraron que en la proteína de la superficie, que es con la cual el virus se agarra a las células respiratorias, se habían borrado seis de esas letras, lo que significaba que pierde dos aminoácidos y eso le hace un cambio a la estructura de la proteína, más pequeña, pero que aparentemente, sigue sin ser claro, le daría mayor posibilidad de diseminarse, produciría, en principio, mayor cantidad de virus y le permitiría diseminarse con mayor facilidad”.

Sin embargo, son hipótesis que continúan bajo comprobación científica, pues hasta el momento no se ha logrado determinar que sea más contagiosa que las demás variantes o la que hasta el momento se ha diseminado por el mundo desde diciembre de 2019 en Wuhan, China.

“Eso está en estudio, se cree que puede ser un poco más eficiente, la evidencia es que pasó de ser una baja frecuencia, a ser el 70% de lo que circulaba en Londres. Eso sugiere que, de alguna manera, se está transmitiendo de forma mucho más efectiva y eso hace que sea más frecuente”, afirmó el infectólogo de la Universidad Nacional.

Esta no es la única variante identificada, según Cortés el coronavirus ha presentado al menos dos mutaciones por mes transcurrido, e incluso en Colombia se encontró una cepa predominante. Lo preocupante es que exista alguna resistente a la vacuna creada hasta el momento para acabar la pandemia, sin embargo, aún no se ha comprobado que la inmunización no sea eficiente en las nuevas variantes.

Cortés explicó cómo funciona la relación de la vacuna con las nuevas cepas. “Es como si usted sacara uno de esos boletines de “se busca” de Interpol o de la Policía y entonces ahora el buscado use gafas, o aparece con barba, que le permite que no lo pueda identificar correctamente. Eso es lo que pasaría con las mutaciones, no permitir que el sistema inmunológico identifique correctamente el virus y por lo tanto podría escapar a esa vigilancia inmunológica”, afirmó aunque sostuvo que hasta el momento no hay evidencia científica de la b con la que se hizo la vacuna sea lo suficientemente distinta de las variantes para no ser efectiva en esos casos.

La nueva cepa de Covid-19 en Colombia

Pese a la afirmación de la alcaldesa de Bogotá, la nueva cepa no ha sido identificada en el país, por lo que no es posible atribuir a esta cepa el repunte de casos que se ha identificado en ciudades como la capital colombiana.

“¿Qué debería suceder?, no sé si se está haciendo o no se está haciendo, que es que el gobierno, a través de la identificación de los pacientes positivos, debería identificar aquellos que viajaron a Inglaterra para ver si en algún momento, algún viajero trajo esa variante. Por decirlo así, en los casos que están circulando en el último mes o en la última semana”, sostuvo el infectólogo Cortés.

Según el especialista, el proceso toma minutos, debido a que la secuencia de ARN del coronavirus que causó la pandemia ya ha sido identificada, lo que costaría de una comparación con muestras de nuevos casos positivos o provenientes de Inglaterra, para determinar si hay una diferencia en las bases.

Ese estudio lo podría realizar el Instituto Nacional de Salud, los laboratorios con capacidad de realizar secuencias genéticas y las universidades que cuenten con esa capacidad tecnológica. “Probablemente en un mes o en una semana sabremos si en realidad el virus está circulando o no, con qué frecuencia y si eso es importante o no. En este momento, desde la perspectiva del control, es irrelevante, el número de casos solo daba para que se tomaran medidas base que no se tomaron”, señaló el médico de la Universidad Nacional.

Sin embargo, aunque es un proceso sencillo, tiene varios problemas para realizarse en el país. Según Cortés, “el problema es que no tenemos un sistema de vigilancia fuerte, el número de aislamientos a los que se les hace seguimiento es muy limitado, a las universidades no se les paga por eso, muchas universidades están haciendo pruebas para el gobierno gratis o casi gratis, de nuevo, no hay muchos estímulos o vigilancia”. 

Así mismo, varios laboratorios no guardan las muestras realizadas porque requiere de una inversión para la que no se cuenta con recursos suficientes, entonces, sin ese archivo, no es posible determinar desde qué momento se encuentra la nueva cepa en el país o en qué momento llegó y hacer su seguimiento con los nuevos casos diagnosticados.

“No hay estímulos para hacer eso, las universidades no tienen mucha plata para hacer proyectos de ese tipo. No es difícil de hacer, pero cuesta. Entonces el problema es más cómo se articula la vigilancia de salud pública con lo que debemos hacer y en ese sentido no es que tengamos muchos recursos”, sostuvo Cortés.

En ese sentido, con la ausencia de evidencia científica sobre la nueva cepa en Colombia, el infectólogo Jorge Cortés considera que resulta irrelevante su presencia en el análisis de la situación actual de Bogotá, cuando la ciudad ha visto un aumento del número de casos positivos de Covid-19 y una ocupación de unidades de cuidado intensivo que se acerca al 90%.

“El resto es pura carreta, globos de aire que echa un político y que distrae la atención de lo importante por si la nueva variante está. La situación crítica de este momento es por otras razones, es porque hubo muchos contagios, porque las medidas de control no se tomaron en el momento adecuado y la gente tuvo un comportamiento que no fue modificado en diciembre, eso es lo importante, en realidad si la variante está o no está no afecta lo que estamos haciendo”, concluyó Cortés.