A la cárcel fueron enviados los acusados de presuntamente participar en el asesinato de Natalia Castillo, periodista de la Organización de Naciones Unidas, el pasado 24 de diciembre en la ciudad de Bogotá.
El juzgado 74 municipal de control de garantías decidió enviar a la cárcel a Javier Enrique Ramírez Gómez, alias Porki y a Ángel Rolando Colina, alias Ángelo, por su presunta responsabilidad en el asesinato de Natalia Castillo.
De acuerdo a lo señalado por la Fiscalía, los acusados tendrán que enfrentar su presunta responsabilidad en los delitos de hurto calificado y homicidio agravado.
Los hombres, de nacionalidad venezolana, no aceptaron los cargos que le imputó la Fiscalía en la audiencia que se llevó a cabo este martes.
Un juez imputó cargos a Jaiver Enrique Gómez, alias Porky y Ángel Rolando Colina, alias Anyelo, por los presuntos delitos de porte ilegal de armas, hurto agravado y homicidio. Los acusados están sindicados de acabar con la vida de la periodista Natalia Castillo luego de intentar robarle sus pertenencias en el reconocido sector de Galerías.
El hecho violento, ocurrido el pasado 24 de diciembre, se presentó cuando Natalia se dirigía hacia su casa con unos amigos después de departir en los concurridos bares ubicados en el barrio. Según narró la Fiscalía durante la audiencia de imputación, los acusados abordaron a la mujer y a sus acompañantes con el fin de robarles sus pertenencias y, al encontrar una negativa, forcejearon con Castillo hasta herirla de gravedad en el pecho.
a periodista fue llevada hasta un centro asistencial, lugar donde falleció por la lesión que los presuntos ladrones le causaron con un arma traumática modificada. Luego del fatídico final de la víctima, se inició la investigación y recolección de material probatorio que dio como resultado la captura de los presuntos homicidas.
La Fiscalía presentó grabaciones obtenidas de cámaras de seguridad del lugar de los hechos y testimonios que señalan a los acusados de ser parte de una banda delincuencial que se dedica al hurto de celulares a peatones, sobre todo a personas que salen durante la madrugada de los bares y discotecas ubicados en la zona.
Según el ente, los delincuentes se dedican a robar a diestra y siniestra en ese vecindario de la ciudad sin un modus operandi específico ya que su objetivo principal es hurtar las pertenencias de los transeúntes a la primera oportunidad. Los habitantes de la zona se quejan constantemente de la creciente inseguridad que se vive en el barrio y, a pesar de que existe un CAI cerca a los concurridos lugares comerciales, los esfuerzos de las autoridades policiales parecen ser insuficientes para cubrir la cantidad de actividad delictiva presente en el sector.
Por lo pronto, los presuntos homicidas de Natalia no aceptaron los tres cargos imputados y tendrán que comparecer ante un juez de control de garantías quien decidirá su destino. Se espera que por la gravedad del caso los implicados sean enviados con medida de aseguramiento a un centro carcelario.
