Los indígenas de los pueblos colombianos Misak y nasa en el municipio de Silvia, Cauca, que se enfrentan desde esta semana por límites territoriales, llegaron a un acuerdo para empezar a superar los combates, que han dejado seis muertos y al menos 105 heridos.
El defensor regional del Cauca, Daniel Eduardo Molano, señaló que "se logró un acuerdo entre el pueblo nasa y el pueblo misak", el cual permitirá, entre otras cosas, "la extracción del cadáver de un comunero misak" y la entrega de indígenas que permanecían retenidos.
"Se propenderá por el desescalonamiento del lenguaje, el uso adecuado y responsable de las informaciones y comunicados en las redes sociales y la no agresión entre los pueblos. Estos acuerdos serán expuestos al presidente Gustavo Petro en la audiencia que se tendrá con ambas comunidades", añadió el funcionario.
Organismos nacionales e internacionales mediaron en la crisis
Molano explicó que el acuerdo fue posible gracias a la gestión humanitaria adelantada por la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Iglesia Católica, la misión médica, el Ministerio del Interior, la Procuraduría, la Personería y la Alcaldía de Silvia.
Seis muertos y más de 100 heridos deja la confrontación
El alcalde de Silvia, Juan Carlos Morales, lamentó "la pérdida de seis vidas humanas", tres de ellas del pueblo misak y tres del nasa.
Según el pueblo misak, el territorio en disputa era "habitado y cuidado milenariamente" por ellos, pero desde hace algunos meses pasó a manos del pueblo nasa. Esto provocó una violenta confrontación tras el intento de recuperar el control del lugar.
Versiones enfrentadas entre ambas comunidades
Las autoridades misak sostienen que las decisiones sobre adjudicación de tierras han afectado su territorio ancestral. Por su parte, las autoridades nasa aseguraron que sufrieron "una arremetida por la comunidad misak", quienes supuestamente los encerraron, les quitaron celulares y radios, y quemaron algunas motos.
En los enfrentamientos, ambos pueblos utilizaron palos, machetes y piedras.
Gobierno nacional pidió frenar la violencia
El ministro de Defensa envió militares a la zona para detener los enfrentamientos y pidió a ambas comunidades priorizar el diálogo.
"El problema de las tierras entre comunidades indígenas no se soluciona matando a otros", afirmó el ministro.
Asimismo, recordó que el presidente Gustavo Petro citó a líderes nasa y misak a una reunión el próximo lunes en la Casa de Nariño para buscar una salida al conflicto.
Un conflicto territorial que viene desde hace meses
La disputa se originó meses atrás con protestas del pueblo misak frente a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en Bogotá. La comunidad denunció que parte de sus territorios ancestrales estaban siendo adjudicados a otros pueblos del suroeste del país, entre ellos los nasa.
Los misak aseguraron que estas decisiones han generado tensiones territoriales y afectaciones para al menos 250 familias en las zonas montañosas del Cauca, donde conviven ambas comunidades.
