Congreso Visible y Saurojuegos presentaron Quórum: Juega y consigue el poder del Senado, un juego de mesa que traduce al tablero parte del trámite legislativo colombiano. La propuesta simula comisiones, proyectos, negociaciones y votaciones para acercar el funcionamiento del Senado a públicos no especializados. Según la Universidad de los Andes, la apuesta es pedagógica y busca circular en espacios como colegios y bibliotecas.
Del monitoreo legislativo al juego de mesa
La novedad no está solo en el formato. Congreso Visible, proyecto del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes, lleva desde 1998 haciendo seguimiento a la actividad legislativa y publicando información sobre congresistas, votaciones, comisiones y proyectos de ley. Ahora trasladó parte de esa lógica institucional a un juego de mesa desarrollado en alianza con Saurojuegos.
¿Qué recrea Quórum?
La mecánica del juego pone a cada participante a dirigir una fuerza política. Los jugadores deben repartir sus senadores en las siete comisiones constitucionales del Senado, reaccionar a coyunturas externas a través de cartas de evento y decidir qué proyectos impulsan o bloquean. También deben negociar apoyos y votar en comisión y en plenaria, con reglas que incorporan diferencias entre bancadas de gobierno, independientes y de oposición.
Más que explicar el Senado con definiciones o esquemas, Quórum busca que los jugadores enfrentan decisiones parecidas a las de la vida legislativa: dónde concentrar poder, qué alianzas construir y cuándo conviene ceder, bloquear o empujar una iniciativa. En esa lógica, el juego no premia solo aprobar proyectos, sino acumular poder político de acuerdo con los objetivos de cada partido y la lectura de la coyuntura.
Una apuesta pedagógica
La Universidad de los Andes presentó el juego como una herramienta para que cualquier persona entienda de forma práctica cómo funciona el Senado y cómo se construyen o se hunden las leyes. En la misma línea, Saurojuegos plantea que este tipo de dinámicas sirven para poner a los participantes en el lugar de los actores políticos, en este caso como directores de partido.
La meta, de acuerdo con Congreso Visible, es que Quórum llegue a colegios y bibliotecas y circule entre públicos diversos como parte de una estrategia de educación cívica. Ahí está el punto central del proyecto: no reemplazar la complejidad del Senado, sino volver más visible una institución que para buena parte de la ciudadanía sigue siendo lejana o difícil de entender.
