El Ejército Nacional advirtió que enfrenta un déficit del 66,3 % en material de guerra, que incluye armamento, municiones, equipos especiales y paracaídas, según el informe de empalme entregado al Gobierno entrante de Abelardo de la Espriella.
De acuerdo con el documento, la escasez responde al desgaste de los equipos por años de uso, su obsolescencia y las limitaciones presupuestales que han impedido avanzar en programas de reposición, modernización y adquisición de nuevo material.
El informe también señala que la institución necesita fortalecer las capacidades operacionales y reemplazar equipos que ya cumplieron su vida útil para garantizar el desarrollo de las operaciones militares en el país.
Entre los puntos más críticos está la Caballería, que registra un déficit del 78 %, principalmente por la necesidad de mantenimiento de los vehículos blindados ASV APC y ASV M1117.
La situación es aún más compleja en Artillería, donde el déficit alcanza el 96 %. El Ejército asegura que varios obuses de 105 y 155 milímetros requieren mantenimiento mayor o reemplazo por haber superado su vida útil.
En materia de transporte, el documento advierte un déficit presupuestal del 93 %, que afecta la compra de repuestos, baterías, llantas, combustibles, lubricantes y nuevos vehículos. Muchos de los automotores en servicio tienen más de dos décadas de operación.
La Infantería también enfrenta dificultades, con un déficit del 85 % para el sostenimiento de los vehículos LAV III 8x8 y M113-A2, además de la necesidad de recursos para incorporar 55 nuevos vehículos contemplados dentro del Sistema Integral de Defensa Nacional.
