En conversación con Kienyke.com, el gerente de Afinia, Javier Lastra, explicó el plan de dicha compañía para alcanzar estabilidad energética en la costa y otras zonas de su operación. Un factor que precisamente es el que genera más críticas entre los ciudadanos del Caribe, sumado a los altos costos de la tarifa energética.
Sobre este tema, Lastra señala que en el caso de Afinia esta problemática proviene de décadas de abandono de la infraestructura. Misma que ellos, desde que entraron al juego en 2016 cuando la empresa fue puesta en venta por el gobierno, se han dedicado a restaurar a pasos agigantados.
“En tan solo 27 meses se hicieron inversiones del orden de 1.2 billones de pesos en toda la infraestructura en todos los departamentos. Esto es más que lo realizado por la antigua empresa en los últimos 10 años”, señaló el directivo.
Basado en ese ritmo de restauración, Lastra calcula que de acá al 2030 “el indicador de horas de interrupción debería estar en promedio en 40 horas” en zonas rurales, mientras de apenas un dígito en ciudades capitales e intermedias.
¿Alzas en las tarifas?
Más allá de los avances en infraestructura, Javier Lastra señala que la coyuntura actual es algo complicada teniendo en cuenta las alzas considerables en los costos de la energía, entre otras cosas derivada de la inflación y de “un cambio regulatorio que implica tener ingresos para recuperar la infraestructura deteriorada”.
La combinación de todos esos factores, entre otros más, generan que el costo termine recostándose sobre el usuario y para evitarlo, Afinia hace uso de la opción tarifaria, que representa cobrar menos de lo que debería estar cobrando por la energía gastada.
Sumado a ello, el directivo de Afinia recuerda que el fenómeno del niño, que los expertos señalan que este año puede llegar a extremos alarmantes, podría llegar a tener efectos bastante negativos sobre el precio de la energía eléctrica.
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“El fenómeno del niño representa escasez de los embalses y cuando los hídricos no entran, pues esa energía la suplen los térmicos. Los térmicos funcionan a gas, a carbón, algunos incluso con Diesel, entonces el precio sube”, precisa.
Sin embargo, a modo de mensaje de tranquilidad para sus usuarios, Lastra asegura que la compra de energía de su compañía es del orden del 82% (margen en la que sería estable el precio), por lo que la volatilidad se aplicaría en el restante 18%.
Además, como un llamado también a la conciencia, recuerda que uno de los problemas más grandes en materia energética en la costa es la piratería o las conexiones ilegales. Este problema tiene tal dimensión, que Lastra revela que si se lograra erradicar, la tarifa de energía podría bajar automáticamente 130 pesos.
