Una situación registrada en Bogotá durante una revisión obligatoria de gas encendió las alarmas sobre posibles irregularidades en este tipo de procedimientos. Lo que parecía una visita técnica rutinaria terminó generando desconfianza por el comportamiento del trabajador encargado.
El caso ha puesto sobre la mesa la necesidad de extremar precauciones en medio de trámites cotidianos que, aunque habituales, pueden ser utilizados para cometer engaños.
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Una visita técnica que generó dudas
De acuerdo con el testimonio conocido, la inspección fue realizada por un técnico vinculado a una empresa autorizada por Vanti. La usuaria se encontraba sola en su apartamento cuando permitió el ingreso para llevar a cabo la revisión.
Durante el procedimiento, el trabajador revisó el calentador y le pidió que encendiera la ducha para verificar el funcionamiento del sistema, una indicación que parecía parte del protocolo habitual.
Mientras la mujer se dirigía al baño, el técnico permaneció solo en el área del equipo. Según la denuncia, en ese instante habría manipulado el calentador, realizando ajustes sin autorización, entre ellos aflojar algunos tornillos.
Aunque la acción no fue evidente en ese momento, posteriormente generó consecuencias en el resultado de la inspección.
Al terminar la revisión, el trabajador aseguró que no podía certificar la instalación debido a una supuesta falla. Sin embargo, la explicación no convenció a la usuaria, ya que el problema parecía menor y no coincidía con el estado previo del equipo.
Esta situación despertó sospechas sobre la actuación del técnico.
La mujer decidió plantear la posibilidad de revisar las cámaras de su vivienda. Según su relato, esta mención provocó un cambio inmediato en la actitud del trabajador.
El técnico pasó de negar la certificación a aprobarla sin objeciones, agilizó el proceso, solicitó la firma correspondiente y abandonó el apartamento rápidamente.
Pronunciamiento de la empresa
Tras conocerse el caso, Vanti rechazó este tipo de comportamientos y anunció medidas para reforzar los controles en este tipo de servicios.
La compañía indicó que el trabajador pertenecía a una empresa autorizada y que, una vez conocidos los hechos, se dio por terminado su vínculo laboral. Además, aseguró que está acompañando a la usuaria para resolver la situación.
El episodio ha generado preocupación entre ciudadanos y autoridades, que recomiendan verificar siempre la identidad de los técnicos, no dejarlos solos durante las revisiones y reportar cualquier comportamiento irregular.
La revisión de gas sigue siendo un procedimiento necesario, pero este caso evidencia la importancia de mantener la vigilancia incluso en procesos aparentemente rutinarios.
