Konciencia
La verdadera humildad tiene algo de esa silenciosa generosidad. No necesita aplausos para existir ni reconocimiento para florecer.
Cuando algo te preocupe, detente y reconoce lo que estás sintiendo. Ponle nombre a la emoción. Identifica el sentimiento que hay detrás de ella.
Durante décadas, los gobiernos negaron, minimizaron o evitaron discutir públicamente el fenómeno OVNI. Sin embargo, algo comenzó a cambiar.
La mayoría de los problemas que nos angustian hoy no están ocurriendo realmente. Están ocurriendo en nuestra imaginación.
Cuando aprendes a cuidar de ti mismo, puedes abrazar amorosamente al niño herido y al adulto inestable, y así dejar de culpar a los demás de tus problemas; eso se llama crecer integralmente.
Sonreír al sufrimiento puede parecer excesivo. Pero lo cierto es que también la tristeza y la desgracia están ahí para nuestro crecimiento.
No dejes tu vida para darle prioridad a otros. Aprende a dar prioridad a tu espacio y desarrollo personal, para no convertirte en la reproducción de vidas ajenas.
Esta excesiva tensión, donde prevalece la imaginación fatalista, va debilitando la capacidad y el sentido común para hacer frente a las dificultades cotidianas de la vida.
Vivir sin expectativas exageradas, momento a momento y de manera simple produce una alegría inmensa. El desapego emocional y material invita a gozar de una estabilidad duradera.
Cuando todos seguimos lo que nos dicta el corazón, la gracia se despliega y nosotros nos desplegamos con ella.
La necesidad de tu propia perfección y dominio sobre el otro, es el principio del fin en la pareja, por la sencilla razón de que el amor nace y no se impone.