Oneida Pinto se entregó y fue enviada a prisión por presunta corrupción

Publicado por: gabriela.garcia el Dom, 12/07/2020 - 13:35
Share
La exgobernadora, que se encontraba prófuga de la justicia desde junio del 2019, es investigada por presuntas irregulares en un contrato de adoquinamiento de vías en Albania, La Guajira.
Oneida Pinto se entregó y fue enviada a prisión por presunta corrupción

La Fiscalía General anunció que Oneida Pinto, exgobernadora de La Guajira, se entregó de manera voluntaria este domingo 12 de julio y que cumplirá medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras se sigue la investigación en su contra por presunta corrupción.

El ente investigador explicó que fue el Juzgado 5 Penal Municipal con función de control de garantías de Riohacha quien el pasado 1 de julio prorrogó la orden de captura en contra de la exmandataria por el presunto detrimento de más de 5.900 millones de pesos al municipio de Albania. 

La exgobernadora se encontraba prófuga de la justicia desde el pasado 18 de junio del 2019.

Según la Fiscalía, Oneida Pinto tiene que ver en las posibles irregularidades en contratos de obras para los años 2010-2011 en Albania, La Guajira.

Al parecer, habría creado la fundación Princesa Negra para que se encargara de realizar la auditoría al contrato de adoquinamiento de vías en ese municipio, por valores que ascienden a más de $ 12.000.000.000.

Los investigadores establecieron que existió un posible detrimento a ese municipio por $5.981’965.192.

Por dichas inconsistencias, la Fiscalía le imputó cargos a la exgobernadora en el año 2019 como presunta responsable de los delitos de concierto para delinquir, peculado por apropiación, contrato sin cumplimiento de requisitos legales y falsedad en documento público.

Indicó que, a través de las indagaciones, se evidenció que la selección del contratista era amañada y que lo buscado era apalancar la campaña electoral de la señora Pinto a la alcaldía de Albania, mediante la supuesta contratación de cerca de 2.000 personas, que se encargarían de las obras, y quienes habrían recibido pagos sin haber laborado.

Al parecer, los supuestos trabajadores ingresaban al programa a consecuencia de su simpatía política.