¿Cada vez somos más viejos en América Latina?

1 de julio del 2017

Según experto, el envejecimiento de la población de América Latina y el Caribe está ocurriendo en cuestión de décadas,

¿Cada vez somos más viejos en América Latina?

De las familias que tenían entre 18 y 12 hijos se pasó a las que se conforman con la pareja o con el primogénito. Esa es la realidad que se vive hoy en América Latina, salvo algunas excepciones.

Esta situación, sumada al aumento de la expectativa de vida de las personas, está llevando a la región a seguir los pasos de Europa, y convertirse en un continente de habitantes viejos.

Al menos esa fue la conclusión del director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía – Celade -, Paulo Saad. El experto afirmó que el envejecimiento de la población en Suramérica y el Caribe está ocurriendo en cuestión de décadas, mientras en los países más avanzados del mundo demoró más de 100 años.

“El envejecimiento obedece a que nacen cada vez menos niños y se extiende la esperanza de vida, dos procesos que fueron bastante graduales en los países más desarrollados, pues tardaron más de 100 años”. Paulo Saad.

En nuestra región, comentó el director, estos cambios “empezaron mucho más tarde y está siendo mucho más rápidos”.

Un ejemplo es la velocidad de los cambios en la tasa de fecundidad en América Latina. “En gran parte de los países, a mediados de los años 60, los niveles eran de seis o más hijos por mujer y en un lapso de 20 o 30 años cayeron a la mitad, a tres, y hoy día la mayoría de los países están casi por debajo de la tasa de reemplazo de la población, que es de 2,1 hijos por mujer”, dijo.

Cayó asimismo de manera muy marcada la mortalidad infantil y creció la longevidad.

“Las personas que llegan a los 60 años tienden a vivir cada vez más, y todo sucedió en un proceso mucho más corto”, expresó.

Este panorama, que determinará que en 2060 las personas mayores de 60 años constituyan 30 por ciento de la población, es positivo, porque “refleja avances de la sociedad: las personas viven más y pueden controlar y decidir la cantidad de hijos que quieren tener”, sostuvo el director.

Sin embargo, advirtió, mientras los países desarrollados vivieron procesos simultáneos, y a la vez que se desarrollaban, envejecían, “en nuestro caso estamos envejeciendo de manera mucho más rápida y en un contexto de mucho menor desarrollo”.

Desigualdad, factor preocupante

Como este proceso es “irreversible”, Saad indicó que para evitar problemas más adelante, “hay que actuar ahora para abordar sus desafíos”.

“La desigualdad es un punto clave; nuestra región es la campeona mundial de la desigualdad y es un obstáculo para cualquier aspecto del desarrollo”

De modo que la primera medida es “combatir de manera coordinada” la brecha entre ricos y pobres, recomendó.

Por otro lado, se necesita fortalecer a los sectores que van a resultar más visiblemente afectados por el envejecimiento, los sistemas de pensiones y los servicios de salud.

“Cuando menciono la salud incluyo la cuestión de los cuidados”, porque “la demanda de cuidado va aumentar mucho, pero será un cuidado distinto”, no ya dirigido a los niños pequeños, sino “crecientemente a la población adulta mayor”, indicó.

Es que las estadísticas muestran que no solo más personas llegan a los 60 años de edad, sino que los subgrupos de edad que más crecen “son los de 80 años en adelante”, observó Saad.

“Este sector concentra lógicamente una mayor incidencia de enfermedades crónico-degenerativas que demandan cuidados y los sistemas de salud y previsión tienen que ajustarse a esto”, sostuvo.

Para finalizar, el director de Celade afirmó que, de acuerdo a estimaciones del Centro que lidera, la región de América Latina y el Caribe tiene una población de 615 millones de habitantes y llegará al año 2050 a 784 millones.

Una década después, según el investigador, la población regional dejará de crecer y empezará a decrecer.

Con información de Sputnik

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