Conozca el metro cuadrado más caro de Colombia

Conozca el metro cuadrado más caro de Colombia

23 de noviembre del 2010

Juan Rodríguez y Héctor Uribe, socios de la Agencia Inmobiliaria Escalar, son los cerebros detrás de este proyecto arquitectónico que transformó la cantera Peñas Blancas en el edificio con el metro cuadrado más costoso de Colombia. La cotización empezó a $3’200.000 hace tres años atrás, cuando ni siquiera se había puesto el primer ladrillo. El proyecto de setenta millones de dólares, doce pisos y casi una hectárea de extensión fue financiado por adelantado por los futuros compradores. De esa manera, Peñas Blancas no necesitó crédito de ninguna entidad financiera y estaba vendido en su totalidad mucho antes de comenzar su construcción.

Basta con transitar por la Avenida Circunvalar para dar con el edificio, ubicado en el costado sur-norte: una gigantesca mole de tres torres unidas entre sí. El complejo de apartamentos no deja a nadie indiferente con su fachada blanca, balcones y grandes ventanales de tono azul verdoso, con apariencia más de una construcción de tierra caliente que de los cerros de la fría Bogotá.

Se trataba, de hecho, de proponer algo diferente. Antes de Peñas Blancas hubo un proyecto de un edificio tradicional de ladrillo rojo, típico del urbanismo bogotano, que no logró venderse durante ocho años. La salida fue, entonces, irse por la línea de edificios blancos, inspirados en el arquitecto norteamericano Richard Meier, autor de obras como el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. La idea era que la gente dijera que se sentía en Miami al verlo. Muchos de sus clientes tienen apartamento en La Florida.

Doce pisos, seis apartamentos por piso –los del último son dúplex–, 66 en total que van desde los 211 hasta los 363 metros cuadrados –basta con sacar la calculadora para saber cuánto puede costar un apartamento–. Peñas Blancas es, más que un edificio, un club social. Las áreas comunes  incluyen seis lobbies, nueve ascensores, doce baños, 281 parqueaderos para residentes, 36 para visitantes, un teatro para 43 personas con pantalla gigante y camerinos, una piscina climatizada de 25 m de largo y dos carriles con vista a Bogotá; parque para niños, salón comunal, dos salas de juntas, cuarto de descanso para choferes con baño, cafetería y televisión por satélite, gimnasio con máquinas para correr desde las que se puede ver televisión y conectarse a internet, salones de masajes, sauna y turco, todos con toallas marcadas con el nombre del edificio.

Los apartamentos se entregaron en obra negra, lo más desnudos posible, para que el comprador organizara el espacio a su gusto y se encargara de los acabados. Así, el metro cuadrado a once millones de pesos en obra gris subió su valor hasta llegar a los catorce millones.

El precio suena a escándalo, pero según los constructores, vale hasta el último peso. Peñas Blancas se hizo sólo con lo mejor. Las ventanas tienen más de una pulgada de grosor e incluye una cámara de aire y tres películas acústicas para aislar el ruido de la transitada Circunvalar. Los vehículos que pasan al frente del edificio no se sienten al interior de la construcción, que está vigilada por 46 cámaras de seguridad y nueve celadores. Peñas Blancas es mitad edificio, mitad club y por tanto lujo se paga una cuota mensual de administración de hasta dos millones de pesos.

El éxito del proyecto confirma que, pese a las crisis económica y a la temida burbuja inmobiliaria,  hay una exclusiva porción de la población que no renuncia al lujo y que está dispuesta a pagar lo que sea si el producto es de calidad. De hecho, la constructora, Escalar, está construyendo en Santa Bárbara Alta, un poco más al norte de Peñas Blancas, otro proyecto que será entregado en 2011 y que tiene vendido todos los apartamentos desde meses atrás.

Pese a que los dueños del proyecto han querido reservarse el nombre de los clientes, se sabe que en Peñas Blancas vivirán empresarios e industriales, personajes de la farándula y de los medios de comunicación. Entre ellos está Juanes y curiosamente Shakira no, aunque lo consideró. El primero de los inquilinos se mudó en julio, en la actualidad hay 22 familias instaladas y se espera que a final de año esté habitado la totalidad del edificio. Por estos días todos los camiones de mudanzas se dirigen a Rosales, a donde están llegando personajes ilustres a ocupar el edificio con el metro cuadrado más caro de Colombia.