Covid-19: tráfico de influencias para vacunarse primero

Publicado por: erika.diaz el Vie, 22/01/2021 - 23:47
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Creado Por
Erika Mesa Díaz
Algunas personas inescrupulosas han usado su poder e influencias para vacunarse primero sin necesitarlo con la urgencia del personal médico, los adultos mayores y las personas con comorbilidades.
Covid-19: tráfico de influencias para vacunarse primero

Algunos países del mundo han comenzado las campañas de vacunación contra la covid-19. Ante el número limitado de dosis disponibles en la actualidad, los planes para inmunizar a la población han puesto como prioridad a las personas más vulnerables por su profesión, edad o comorbilidades. 

Sin embargo, la falta de escrúpulos de algunos seres humanos se ha dejado ver incluso en estos casos donde la vida se compromete: han usado su poder e influencias para hacerse primero con las dosis del antídoto sin necesitarla con tanta urgencia. Los vergonzosos casos se han visto en todo el mundo. 

México: brincados en la fila

En México han muerto 146 mil personas por cuenta de la covid-19. Las jornadas de vacunación en ese país iniciaron el pasado 24 de diciembre y las primeras personas consideradas en su plan de vacunación son los del personal médico de primera línea y los adultos mayores. 

Apenas unos días después, el periódico Milenio denunció que en el estado de Coahuila habían sido administradas 206 vacunas en lugar de las 108 que habían sido destinadas para el personal que interactúa con pacientes. Por ejemplo, se conoció el caso de dos ingenieros químicos del Instituto Mexicano de Seguros Sociales (IMSS) y de un médico que ocupa un cargo administrativo.

Aunque el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador se pronunció frente a los primeros reportes y pidió a las personas “no brincarse en la fila”, las denuncias por tráfico de influencias para hacerse con una dosis de forma irregular se han extendido a cuatro estados más: la Ciudad de México, el Estado de México, Tabasco y Guerrero.

Algunos de los casos conocidos son sencillamente desconcertantes: por ejemplo, se supo que en un hospital del servicio de salud para trabajadores oficiales —Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE— ubicado en la ciudad de Acapulco fueron vacunados jefes de recursos humanos, administrativos, de mantenimiento e incluso un chofer. La justificación que dieron las directivas fue que al hospital “llegaron dosis suficientes”.

Un caso muy sonado en ese país fue el de Álex Silva, un musculoso médico oftalmólogo en la Ciudad de México a quien le asignaron una vacuna, aunque su especialidad no tiene nada que ver con la lucha frontal contra la covid-19. Para colmo de males, fue visto de parranda días después. Su actitud enfureció a la opinión pública y salió a disculparse en su cuenta de Instagram.

Argentina: tire y afloje político

En el país austral han muerto más de 46 mil personas por cuenta de la pandemia. La vacuna adquirida por el Gobierno argentino para inmunizar a la población fue la Sputnik V, la fórmula de origen ruso cuestionada por haber sido presuntamente aprobada y distribuida sin estudios suficientes.

Algunos personajes nacionales de alta visibilidad, como el presidente Alberto Fernández y el gobernador Álex Kicillof, se han vacunado en público para transmitir confianza en la vacuna rusa y que las personas accedan a inmunizarse cuando llegue su turno. Mientras los cargamentos llegan para inocular a la mayor cantidad de personas posible, se ha priorizado al personal médico de primera línea. 

La vacuna empezó a distribuirse en Argentina el 29 de diciembre pasado y ya se detectaron irregularidades. El primer escándalo estalló hace unos días en la localidad de San Andrés de Giles, ubicada en la provincia de Buenos Aires: 22 personas recibieron la vacuna sin ser personal médico de primera línea. Lo que es más grave: dos de estas personas son concejalas de este territorio y afiliadas al partido de gobierno. 

Según el reporte de La Nación, a esa localidad se le asignaron 450 dosis de Sputnik V, de las cuales se usaron 330 en el personal de primera línea. Mientras se tomaba una decisión sobre qué hacer con el remanente, fueron vacunados parientes del personal médico —cuyo turno tampoco les correspondía aún— y las dos concejalas, a quienes se les acusa de aprovecharse de su posición para obtener vacunas que no les correspondían.

Esta fue la declaración de la municipalidad al respecto.

Estados Unidos: ¿ventaja disfrazada de ejemplo?

La unión americana es el país con el mayor número de muertos por la fuerza de la pandemia: la cifra asciende a 414 mil. A esta difícil situación se le suma un agravante: hay una fuerte corriente anticientífica, envalentonada por la figura del expresidente Donald Trump, que ha diseminado la desconfianza hacia los profesionales de la ciencia y las vacunas bajo todo tipo de pretextos que no vale la pena reproducir.

El presidente Joe Biden firmó un decreto en sus primeros días de mandato para exigir el uso de tapabocas en medios de transporte y edificios federales. El proceso de vacunación en Estados Unidos también está avanzando: en algunos estados ya hay reportes de que se vacunó al 1% de la población.

De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el plan de vacunación de Estados Unidos considera en primer lugar al personal médico de primera línea y a los residentes en asilos de ancianos. No obstante, una parte de las vacunas fue asignada de forma legal para que los altos mandos federales sean vacunados. Esto se hizo con dos propósitos: para transmitir seguridad a los ciudadanos con respecto a la vacuna y porque sus actividades se consideran esenciales para la seguridad nacional y el funcionamiento de las instituciones.

.Por ejemplo, se conocieron las imágenes de Joe Biden siendo inoculado. Su puesto en el momento de recibir la vacuna —presidente electo— era más protocolario que oficial; sin embargo, Biden tiene 78 años y está entre la población de riesgo, así que inocularlo era una decisión razonable. 

El vicepresidente Mike Pence —de 61 años— y su esposa también fueron vacunados antes de salir del cargo. Lo propio hicieron con la ahora vicepresidenta, Kamala Harris, quien tiene 56 años, no tiene comorbilidades y fue senadora hasta el día que renunció para asumir la vicepresidencia, el pasado 18 de enero. También se conocieron imágenes de senadores como Marco Rubio —de 49 años— y Alexandria Ocasio-Cortez —de 31 años—.

El debate se ha encendido en Estados Unidos porque algunos miembros del personal de primera línea deben ver las imágenes de los congresistas siendo vacunados por televisión y redes sociales, mientras ellos encuentran dificultades para obtener una dosis.

Pero no acaba allí: el esquema de vacunación estadounidense plantea que la población entre 65 y 74 años no será vacunada sino hasta la tercera fase de vacunación, mientras que en la segunda fueron incluidos los “trabajadores esenciales” en rubros como la manufactura y las tiendas de víveres. 

La representante Tulsi Gabbard, de Hawái, rechazó el esquema de prioridad planteado por el CDC con este tuit: “Los burócratas del CDC, faltos de corazón, arrogantes y no elegidos por voto popular han decidido que las vidas de los estadounidenses mayores no cuentan. Recomendaron que 100 millones de ‘trabajadores esenciales’ —gente sana que trabaja en rancho y licores o compañías telefónicas— reciban la vacuna antes que nuestros abuelos. Esto es inmoral; es una mala política de salud. Tengo pensado vacunarme pero, por solidaridad, no lo haré hasta cuando nuestros adultos mayores puedan hacerlo. Ruego a mis colegas sanos y menores de 65 años hacer lo mismo”.

España: ¿indignación mal encauzada?

En España han muerto 55 mil personas por cuenta de la pandemia. Desde diciembre se ha distribuido la vacuna de Pfizer en el país ibérico. Su primera fase de vacunación incluye a tres grupos de personas: trabajadores y residentes de asilos de ancianos, personal sanitario y sociosanitario —según su grado de exposición al virus—, personas altamente dependientes de otras para realizar tareas esenciales de la vida —como bañarse o comer— y sus cuidadores. 

Los siguientes en la fila española para vacunarse son los adultos mayores de 80 años que no son dependientes ni viven en asilos. Aún no se conoce el puesto en la fila del resto de adultos mayores, las personas con comorbilidades y las personas que no pueden teletrabajar. Las fuerzas políticas han aprovechado esta falta de información para crear falsas noticias.

Por ejemplo, ha circulado en redes una imagen en la que se rellena el resto de espacios de la fila con población carcelaria y migrante. La infografía ha sido el pretexto perfecto para alimentar la xenofobia que se ha vuelto parte del paisaje en una Europa donde soplan vientos nacionalistas.

Priorización de vacunas (propuesta)

La imagen se trataba de una propuesta en borrador hecha por el Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19 (GCMSC) en el pasado mes de noviembre. Fue estructurada con los argumentos de vulnerabilidades físicas y sociales. Sin embargo, nunca se aprobó de manera oficial y la cartera de Sanidad tuvo que salir a desmentirla.

Mientras la comunidad se enoja con fake news, varios alcaldes, miembros de las fuerzas militares y funcionarios de la salud que no hacen parte de la primera línea de atención contra la covid han aprovechado sus influencias y situaciones de vacunas sobrantes para adelantarse en la fila.

El caso más sonado en ese país es el del exconsejero de salud en la región de Murcia, el cardiólogo Manuel Villegas. Aunque por su posición administrativa estaba bastante lejos de la primera línea, él recibió la vacuna junto con algunos de sus subordinados. En total, la región detectó la aplicación irregular de 469 vacunas. Cuando la opinión pública pidió su renuncia por saltarse el protocolo, se rehusó al principio, pero terminó dimitiendo porque “con tanto ruido ha sido imposible” continuar en el cargo.

¿Qué pasará con Colombia?

En Colombia, donde hace días se superó la marca de las 50 mil muertes por covid, no ha iniciado el proceso de vacunación y aún no se sabe con claridad a qué acuerdos se llegaron sobre el precio y la llegada de las dosis, puesto que las versiones del Gobierno cambian constantemente. Sin embargo, el Ministerio de Salud ya publicó la ruta de vacunación que se seguirá en la etapa inicial. 

El pasado 19 de enero se anunció que la Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación crearon la Primera Mesa Permanente de Trabajo para la Vigilancia del Plan Nacional de Vacunación, en la cual recibirán las quejas de los ciudadanos sobre cualquier etapa del proceso. Aparte de esta suma de mecanismos de veeduría, la ciudadanía solo cuenta con la buena fe de sus dirigentes.