El maratonista de 100 años

El maratonista de 100 años

10 de septiembre del 2011

Exhibe una barba blanca que le llega al pecho y un turbante en la cabeza. Tiene 100 años de edad, recorre más de diez kilómetros diarios y ha participado en siete maratones. Su pierna derecha tiene la fuerza de la de un joven de 20 años, y en la izquierda la un hombre de cincuenta. Viéndose a sí mismo considera que nada es imposible, y por esto en 2004 fue uno de los rostros de la campaña publicitaria de Adidas titulada “Impossible is Nothing”, que traduce “Nada es imposible”.

Se llama Fauja Singh. Nació en India en abril de 1911. Se crío en India, fue agricultor en India, se casó y enviudó en India, envejeció en India y más adelante se formó como maratonista en Inglaterra. A principio de los noventa, después de la muerte de su esposa, abandonó su país y se encaminó con un hijo a Londres. Ya era un viejo. Tenía 86 años.

Al llegar, encontró una ciudad gris, repleta de carros y de ancianos en sillas de ruedas que escasamente hablan y se ríen con una risa cansada de la vida. Fauja no quiere ser así. No quiere verse en una poltrona conectado a un televisor con una enfermera al lado. Pensó que tenía dos alternativas, o morirse por el sedentarismo, o vivir. Empezó corriendo en el barrio, luego en la ciudad y después  por el mundo. Ha corrido cinco maratones en Londres, una en Toronto y otra en Nueva York.

Se dio a conocer durante la maratón de Londres de 1992, es decir, cuando tenía 89 años. Empezó su vida como deportista cuando muchos inician una vida en el otro mundo. Mientras él se superaba y seguía corriendo, sus amigos morían. Fauja dice que siempre hay que superarse. Sabe que correr una maratón no es fácil y eso la hace interesante. Son 42 kilómetros. Según él, los 30 primeros los recorre mecánicamente, pero durante los últimos 12 se distrae hablando con Dios para no desfallecer. Ahora espera participar en la maratón de Londres para seguirle ganando a la vejez.