Enemigos de la seguridad democrática: cuidadito

Enemigos de la seguridad democrática: cuidadito

23 de junio del 2011

Soy Godofredo Cínico Caspa, gestor de paz, micro gerente de la empresa  Obdulio Genial Inc., profesor de derechos humanos en la Universidad Militar y amanuense de José Félix Lafaurie.

Voy a referirme esta semana a una serie de personas, circunstancias y hechos que se han convertido en los enemigos de la sagrada y nunca bien ponderada Seguridad Democrática del Supremo pensador y etnólogo mayor ¡¡¡doctor Álvaro Uribe Vélez!!! , luz del mundo, girasol en la tiniebla cachiporra, tea encendida en el altar de la patria.

Mi razonamiento es simple pero irrefutable. Y el que diga que no está de acuerdo, pues para eso está el elegante terreno del duelo, porque no acepto ni subversiones ni contra versiones, ni dialécticas materialistas. Escojan las armas: moto sierra o chuzo. Sólo Jesús es mi juez, que hasta donde yo sé, es más justo y menos pecador que la fiscal Morales, que hasta  pariente debe ser de ese Busiraco agitador del  Antonio Morales Riveira.

Y debo empezar mi franca mirada sobre los enemigos de la Idea Superior, señalando a los hoy principales peligros para la Seguridad Democrática que no son las FARC ni el ELN ni la gaminería del Polo , sino Juan Manuel Santos, otro guerrillero del Chicó, y Germán Vargas Lleras. El primero por dirigir todos sus odios irracionales de elegido (en el sentido lopista del término) contra la seráfica persona del sempiterno Presidente Uribe. Y el segundo, el mequetrefe adicto Vargas, que se atreve a aspirar a la Presidencia en el 2014, fecha y lugar ya ocupados por Álvaro Uribe, a las buenas, o a las malas, con o sin Constitución porque la refundación de la patria aún no la hemos terminado, carajo.

Paso a hacer un listado para que anoten bien quienes con las armas en la calle o en las juntas directivas, deben reemprender profilácticas labores  de limpieza social, por el bien de la sociedad y para preservar  la límpida imagen del nuestro, el país más feliz y lindo del mundo.

Empecemos, señores –para extirpar tantos males que amenazan la inmaculada idea única del Estado de Opinión– con el creativo e imaginativo sistema de las amenazas que tantos réditos nos ha dado, y si es necesario ¡pues bala señores! Ahí están renovadas las armas de los ejércitos conservadores en manos de los arcángeles exterminadores, ondeando las banderas que abrieron el horizonte en Palonegro y Peralonso y en aquellas gestas gloriosas de la lucha contra los cachiporros en los años 40 y 50, hoy blandidas gracias a la institucionalización del sagrado derecho a la autodefensa.

Son enemigos de la Seguridad Democrática:

Todos aquellos que pretendan hacer realidad la tal ley de víctimas y de tierras, que no es otra cosa que una estatización de la tierra para  robársela  a los herederos y dársela  a la guerrilla.  Después de tantos esfuerzos para obtenerlas, con todo lo invertido en el despeje de campesinos… ¡ni más faltaba carajo!

Los mitómanos y desgraciados inventores del infundio de los falsos positivos, que pretendieron enlodar los triunfos del uribismo y disminuir artificialmente la cifra de bandidos dados de baja por las Fuerzas Amadas. ¿Cuales crímenes de Estado? ¡Muertos en frontal y pundonoroso combate!

Los aventureros que trataron de decir que nosotros los oficiantes de la sagrada doctrina, lo que hicimos fue reformar la Constitución para beneficio personal. Esa carta quedó tan mal hecha en papel reciclado, que tenemos la obligación moral de cambiarla. Además es una ley de leyes liberal y del M-19. Poco a poco de ella no quedará más que el recuerdo de tiempos libertinos.

Los ominosos bastardos que esparcieron la torcida especie de que nosotros habíamos  pagado con favores los votos positivos a la reelección de su eminencia en el 2006. Y que dijeron que el Presidente Uribe había negociado con Yidis en un baño. ¡Horror!  Su eminencia sí pidió votos, ¡pero de castidad! a esa libidinosa y marrullera gorda de Satán. ¿Qué al cohecho pecho? ¡Nanay!

Quienes osaron pensar siquiera que mandamos a los jefes de las majestuosas Autodefensas al país de nuestro sueños, dizque para que no contaran lo que hicieron. Pendejos: como si no tuviéramos todo enlazado como un torete cebú de nuestras lindas sabanas seguras, donde campea esa delicia que es la propiedad privada, sobre todo cuando uno es el dueño del hato.

Quienes pretendieron poner en duda la auténtica y documentada desmovilización de todo un bloque de facinerosos de las FARC en el Tolima. Magos de la propaganda negra, urdidores de vesanías, trataron de decir que era mentira dicho evento que le quedó tan lindo al doctor Restrepo, hecho con tanta ternura que parecía libreteado por Corín Tellado.

Archi  enemigos los creadores del novelón de las dizque chuzadas del DAS. Pura paja. La Seguridad Democrática no tiene la culpa de que se queden algunos teléfonos sin colgar y que por mera casualidad, las  grabadoras estén activas. Tenemos otras maneras más directas de “influenciar” a periodistas y  hamponcitos de la oposición.

Los que dijeron que no teníamos derecho a bombardear a las FARC en Ecuador. Michicatos, insulsos. En próximo oportunidad, tendremos la fuerza para mandar los Tucanos a bombardear Managua misma y hasta Lima si el indio patirajado del Ollanta le da por alinearse con la izquierda santista.

Son enemigos de la Seguridad democrática los farsantes que dijeron que su eminencia alguna vez entregó notarías y embajadas para asegurar su reelección en el congreso. Quienes atentan contra los auto atentados. Tenemos un derecho inalienable a la creatividad y a la diversificación de estrategias.

Y claro, a los que nos desprestigian con los subsidios de Agro Ingreso Seguro. En la democracia los votos valen mucho y después de tantos servicios a la patria y al Estado, es justo tener retribuciones.

A todos esos enemigos abiertos o encubiertos de nuestra paradigmática teoría y praxis, les decimos: todo nuestro empeño está puesto para volver en el 2014. Agárrense bien ¡porque vuelve a caballo el tinto doble!