Santiago Alarcón y su salto de fe como director de teatro

Publicado por: felipe.lopez el Mar, 27/07/2021 - 14:28
Share
Creado Por
Felipe López
Tras más de veinte años desenvolviéndose como actor, Santiago Alarcón se estrena como director de teatro con la obra 'Radojka'.
Santiago Alarcón

Santiago Alarcón ha destacado en 2021 por ser uno de los personajes del mundo del entretenimiento que se ha mantenido firme para compartir su plataforma y apoyar a todas las personas que han salido a las calles para protestar durante los diferentes espacios de Paro Nacional.

El interés en lo social de este actor no es algo nuevo, no por nada resultaba tan natural que fuera escogido para interpretar al activista Jaime Garzón en su propia telenovela biográfica, trasmitida en 2018.

Sin embargo, para este año que transcurre, el antioqueño también resalta porque por primera vez se atreve a aventurarse en la dimensión de la dirección para teatro, si bien él tiene una amplia experiencia actuando en este tipo de escenarios, ahora le llegó la oportunidad de ser la cabeza de una obra.

Santiago Alarcón regresa a la palestra como director de ‘Radojka’, una obra que estará presente desde este sábado 31 de julio en Teatro Nacional y que contará con un elenco estelar, conformado por Ana María Sánchez y Marcela Benjumea.

KienyKe.com conversó con Alarcón a propósito de esta nueva aventura, él empezó recordando cómo llegó este proyecto a sus manos:

“Radojka es una obra uruguaya, con mucho éxito en Uruguay, en Argentina, en Chile. Pues aparece en el Teatro Nacional, a mí me llaman a que lea la obra, yo cuando leo, digo que seguro quieren que yo haga una de ellas, pero cuando yo llego me dicen: ‘es que queremos que usted la dirija’. Digamos que era una oportunidad que no le podía decir que no, para mí es una buena posibilidad de mandarme a probar realmente si esto me gusta, creo que la experiencia que tengo en teatro como actor pues me va a ayudar a hacerlo y me está ayudando a hacerlo”.

La celebridad explica que es una comedia negra al entenderla como un texto que habla de cosas “crueles”, dolorosas y preocupantes, la risa a través de “temas muy sensibles”. Luego hizo referencia a las actrices de esta producción:

“Es una comedia que tiene dos actrices maravillosas, Ana María Sánchez y Marcela Benjumea, creo que con esa carta de presentación ya es suficiente, dos mujeres que conocen muy bien su oficio, que tienen la experiencia, la disciplina y que además conocen la comedia, entonces para mí ha sido un poco fácil al tenerlas a ellas”.

Más adelante, Santiago Alarcón hizo referencia a cómo ha sido la experiencia de dirigir una obra de teatro:

“He pasado por todas, el día antes no dormía, el día antes como cuando uno iba pa’l colegio, estrenar colegio, que uno decía ‘ay qué pereza, no tengo amigos’, y no hablo, yo siempre he sido muy tímido, no era muy bueno socialmente, entonces eran los mismos nervios, llegar y pues qué miedo, enfrentarse a dos actrices tan grandes, no enfrentarlas pero decirles: ‘yo voy a ser la última voz de lo que ustedes van a crear’, que creo que el trabajo al final es eso, la forma en la que yo he trabajado y a los directores a los que yo más le he aprendido son aquellos que me han dejado jugar, que me han dejado crear, los que han explotado lo que yo puedo hacer”.

Santiago Alarcón
Créditos:
Teatro Nacional

“Entonces yo uso eso ahorita, digo: ‘tengo dos actrices que me van a aportar un montón, lo que yo tengo que hacer como director es simplemente recibir lo que ellas proponen y empezar a darle un poco de color, a pulir, a quitar y poner, como decorar, colorear y ya. Pero también he tenido unas crisis normales, decir: ‘esto no va a salir bien, esto no va a funcionar’”.

“Hay cosas que uno también empieza a descubrir en el camino con el rol de director, hay unos chicharrones que tiene que resolver uno, pero bueno, para mí ha sido un aprendizaje genial y me quiero quedar con eso”, expresó.

Santiago Alarcón también aprovechó para explicar de qué trata esta obra del Teatro Nacional:

“Radojka, el nombre, es porque la protagonista es una anciana serbia que se viene a vivir a Bogotá, un poco para pasar sus últimos días, sus últimos años en Colombia, Gloria y Lucía (Ana María y Marcela) son dos mujeres que se encargan de cuidarla, la obra trata esa necesidad de tener un trabajo cuando estás a punto de perderlo, la necesidad de trabajar sobre todo a una edad en la que ya no te vuelven a contratar, cuando ya eres, de alguna manera, un objeto obsoleto para la vida laboral en este país, en algunos países de Latinoamérica también, entonces después de los cuarenta, casi los cincuenta, ya no sirves, entonces ellas están a punto de perder ese empleo por algo que ocurre, algo que no puedo contar mucho, pero es algo que ocurre que dispara esa necesidad de ellas de mantener su trabajo a costa de lo que sea, y ese mantener el trabajo dispara otra cosa que termina también generando un problema aún más grande. Es una comedia en tres actos que cada acto es más hilarante que el otro, creo que se van a divertir muchísimo”.

Dejando el tema del teatro de lado, el protagonista de esta historia expresó si siente que hay esperanza para los colombianos tras los meses de marchas que ha vivido este último año:

“A mí me encanta cuando la gente habla de esperanza y me encanta que me lo pregunten a mí porque yo no tengo ni idea, entonces me hago también esa pregunta, porque si yo tuviera la respuesta estaríamos del otro lado, por lo menos yo lo estaría, pero me encanta porque me hago esa pregunta todo el tiempo, yo me levanto un día bien, un día mal, en la mañana estoy bien, en la noche estoy mal, creo que nos pasa a muchos con el tema en particular”.

Yo sí tengo una esperanza, realmente, porque nunca vi al país así, nunca vi a un país tan parado, tan fuerte a pesar de todo lo que nos ha pasado, a pesar de las vidas que se han perdido, nunca vi a un país tan seguro de lo que quiere. Tengo que decir que las veces que yo he marchado, las veces que me he manifestado, nunca como hoy, nunca tan claro como hoy, nunca he visto a los jóvenes tan claros y tan concisos en lo que quieren, eso a mí me da una tranquilidad porque digo: ‘esta gente sí sabe lo que quiere’, nosotros antes teníamos tantas cosas que no pudimos unificar la vuelta, no pudimos crear objetivos claros”.

“Estos pelados de ahora sí me dan esperanza porque saben lo que quieren y lo van a manifestar, lo van a hacer además, porque no solamente estamos hablando de un paro y eso también se va a ver reflejado en las votaciones, en la vida diaria, también se va a ver reflejado en los próximos que serán adultos y ya tengan una capacidad crítica diferente”.

Para terminar, el intérprete explicó cómo funciona la dinámica en su relación la también actriz, Cecilia ‘Chichila’ Navia, para que funcione y muestre apoyo mutuo:

“Yo creo que ahí está la clave de todo, no es porque yo lleve 21 años, a estas alturas de la vida yo ya debería saber esto, yo creo que el ejercicio del matrimonio y de este tipo de situación donde nos encontramos tan expuestos, es decir quién eres tú y quién soy yo, sencillo, nunca voy a pretender ser Chichila y Chichila nunca va a pretender ser Santiago, cómo hablarías tú, yo le decía a Chichila: ‘si tú quieres participar y quieres manifestarte, hazlo como tú lo harías, no esperes que salga algo de mí o de otra parte, no, es como tú lo digas, hazlo como tú lo haces’, en el caso mío es igual”.

“Entonces ahí está el apoyo porque yo entiendo cómo ella se manifiesta, y no es solamente con el tema del paro, sino de la vida en general, nosotros somos así, aprendimos, a medida que pasamos tantos años, que la idea era vivir en el mismo bosque pero no ser el mismo árbol, aprendimos que cada uno debe ser quien debe ser, y a mí me parece que en ese sentido nos ha funcionado y no obligar al otro a ser parte de algo que no quiere ser”.