El viacrucis que vive José Muñoz, el último combate de Luis Quiñones

30 Septiembre 2022, 06:48 PM
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Creado Por
Santiago Tovar
La muerte de Luis Quiñones dejó sorprendido al mundo del boxeo colombiano, donde José Muñoz se ha visto muy afectado.

Toda acción tiene una reacción. Tanto en la vida, como en el deporte, podemos estar sujetos a que nuestras acciones tengan una consecuencia a corto, mediano o largo plazo. El caso de Luis Quiñones y su deceso después de un combate en el Coliseo Elias Chegwin fue el claro ejemplo de que este tipo de situaciones pueden suceder y lo que ha ocurrido con su contrincante, José Muñoz, también es para comentar.

Volvamos a los hechos que muchos ya conocen. El 24 de septiembre del año en curso se disputaba el título nacional en la categoría de 140 libras (63 kilógramos), entre dos grandes exponentes de boxeo. Uno era Luis, quien llevaba 10 victorias invicto y tenía un gran futuro por delante; el otro era José, un puglista de nuestro país que quería comenzar a sobresalir en un deporte que ha dado muchas alegrías.

Mientras se desarrollaba el combate, después de un ida y vuelta bastante reñido, José Muñoz comenzó a conectar varios golpes en la cabeza de su amigo, compañero y rival, Luis Quiñones, quien en un momento terminó derribado en el suelo, sin ningún tipo de movimiento. El referee paró la pelea de inmediato y le pidió a los servicios médicos que ingresaran al ring.

Durante unos minutos de angustia, Luis Quiñones fue atendido y se concluyó que debía ser trasladado al hospital más cercano al Elias Chegwin, por lo que lo subieron a una camilla y lo retiraron del coliseo, bajo el murmuro de los asistentes, quienes quedaron atónitos por esta situación.

La Clínica General del Norte en Barranquilla, fue el lugar donde internaron a Quiñones, quien llegó con signos vitales, pero aún inconsciente. Al analizar al boxeador colombiano, los médicos determinaron que tenía un coágulo de sangre en su cabeza, por lo que se debía inducir un coma para lograr operarlo y tratar de salvarle la vida.

Horas después de la decisión de los médicos, Luis fue operado con éxito, pero debía permanecer bajo observación. Hasta ese momento, el pronóstico era reservado, pero se conocía que el boxeador oriundo de Bucaramanga, estaba muy delicado de salud.

La aparición de José Muñoz en la historia

Momentos después de conocer la noticia, José Muñoz estuvo bastante afanado porque, como lo decía en una carta que escribió sobre la situación comentó la buena amistad que llevaba con Luis Quiñones, por lo que su estancia en el hospital lo afectó sobremanera.

“Nunca pensé que un sueño pudiera convertirse en una verdadera pesadilla. Las ganas de triunfar en la vida nos pusieron a ambos en el mismo camino, pero por esas cosas de la vida y sobre todo de la profesión que escogimos, hoy estás en una situación que nunca imaginamos”, menciona la carta de Muñoz, la cual fue compartida a través de las redes sociales.

Por este gesto, las redes sociales se inundaron de mensajes de apoyo para el boxeador, quien quiso darle unas palabras de aliento, las cuales lastimosamente no pudo leer. Sin embargo, quedarán en el recuerdo de uno de los casos más tristes del deporte colombiano.

Los días pasaron, pero la incertidumbre seguía

Tres días después, y luego de que se conociera el estado de salud de Luis por parte de la Clínica General del Norte, José Muñoz seguía enviando sus mensajes de apoyo al boxeador colombiano. Allí, grabó un video en el que le dijo algunas palabras a su compañero y amigo Quiñones.

“Le pido mucho a nuestro señor Jesucristo por la salud de mi compañero Luis Quiñones, de parte de su amigo José Muñoz. Dios escucha mis oraciones para que se pare de esa cama. Un saludo especial para la familia de Luis también. Tengo la certeza de que Dios lo levantará de nuevo”, dijo Muñoz, mientras aún se desconocía lo que pasaría con el boxeador colombiano.

A través de la prensa se iban conociendo más detalles de lo que ocurría con el boxeador colombiano, quien aún seguía luchando contra todo pronóstico por levantarse de la cama en la que se encontraba en la clínica de la capital del Atlántico. Sin embargo, todo cambió dos días después de la publicación de este video.

29 de septiembre, el fatídico día

Mientras los colombianos terminaban de desplazarse a sus hogares, un trino de la Federación Colombiana de Boxeo cambiaría todo el panorama: “Lamentamos el sensible fallecimiento del boxeador Luis Quiñones después de luchar por su vida durante 5 días, desafortunadamente perdió esa batalla”.

De inmediato, los medios de comunicación se inundaron con la triste noticia sobre Luis y las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencia para el boxeador colombiano y su familia. Sin embargo, un video de su hermano Leonardo Quiñones desmintió la versión del deceso.

“Mientras aún respire, seguiremos teniendo la esperanza de que regrese”, mencionó Leonardo, quien tuvo que desmentir el hecho, debido a que Fecolbox malinterpretó el mensaje con el parte médico del hospital, el cual hablaba de la muerte cerebral del Luis Quiñones.

A pesar de las esperanzas que aún quedaban en el aire, se confirmó que minutos antes de la medianoche del jueves 29 de septiembre, Luis Quiñones falleció en la Clínica General del Norte.

“A la memoria de mi amigo Luis Quiñones”

El viernes 20 de septiembre, José Muñoz decidió entregarle un mensaje a Luis: “Nunca imaginé este momento porque siempre abrigué la esperanza de que pudieras superar esa difícil situación. Lastimosamente no fue así. Y aunque sé que ahora estás con Dios, quisiera que estuvieras aquí junto a tu familia y todos los que te conocimos”.

Por medio de una carta muy sentida, José decidió dejarle una promesa que quedará en la historia del boxeo colombiano y con la cual, Muñoz seguirá adelante con el legado que iban a construir algún día.

“Mi compañero, mi amigo, te prometo que serás mi motivación para seguir adelante y lograr mis sueños, esos mismos que durante mucho tiempo compartimos”, escribió José.

Finalmente, la luz de uno de los boxeadores colombianos con mayor proyección de los últimos tiempos, como lo mencionaron los expertos en este deporte, se apagó. Sin embargo, su esencia seguirá en la mente de quienes lo recuerdan como el muchacho alegre de 25 años que comenzó a luchar por sus sueños, debido al bullying que recibió. Ahora, el legado lo tendrá su amigo José, el cual tendrá un motivo más para convertirse en uno de los mejores boxeadores de nuestro país.

¡Hasta siempre, Luis!

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