Jota Enrique Ríos, cierra su noticiero económico, después de 45 años al aire

Publicado por: michell.figueroa el Mar, 11/08/2020 - 10:02
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Creado Por
Ancizar Villa
El “NEA, noticiero económico antioqueño”, nacido en 1975, dejará de emitirse el próximo 30 de noviembre.
Jota Enrique Ríos

Jota Enrique Ríos, es un veterano y exitoso periodista antioqueño, quien durante 45 años mantuvo ininterrumpidamente al aire su “Noticiero Económico Antioqueño”, el cual tendrá su última emisión el próximo 30 de noviembre, tras haber cubierto las más importantes citas de las entidades multilaterales como el BID, el Fondo Monetario Internacional o el Pacto Mundial del Café, en disímiles lugares del orbe, para contar, muchas veces de manera exclusiva, las grandes decisiones económicas que marcarían el rumbo de la economía mundial, a más del diario trascurrir de esa información especializada local y nacional, entregada especialmente a través de la radio, pero también en la prensa y en la televisión regionales. 

Sobreviviente de varios percances de salud, Jota advierte que su “quinta muerte la vivió en Australia; me había muerto cuatro veces antes. Primero en el año 63 en una vuelta a Colombia porque se volcó el carro en el que viajaba como periodista. Tiempo después sufrí isquemia cerebral, más tarde un infarto. En el 2014, pancreatitis aguda hemorrágica”. Estaba en la reunión Mundial de los Rotarios, esa hermandad que según él le salvó la vida cuando quedó viudo y no sabía qué hacer. “Yo estoy recorriendo el mundo desde 1982, detrás de las asambleas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial

Ganó el premio Simón Bolívar,  4 veces. La beca George Canning, la cual le permitió estar un semestre en Londres estudiando periodismo económico. El premio de la Bolsa de Valores de Bogotá, la cual consistía en un concurso que permitía jugar a inversionistas de bolsa. En la primera versión, consiguió un rendimiento del 75%, mientras el segundo clasificado logró apenas el 12%. No se presentó a la segunda versión porque pensó que no se podía. Ganó luego el tercero, el cuarto y el quinto concurso. La dinámica la entendió y la siguió estudiando desde el año 1975, cuando fundó el noticiero. 

Sus inicios en el periodismo

Empezó a ejercer el periodismo desde 1958, cuando competía como ciclista aficionado y al finalizar la etapa se iba al periódico a escribir la crónica de la jornada. Luego del año 65 al 72 dirigió la revista Vea Deportes y escribió sobre ciclismo, de donde lo echaron porque empresarios y gente del pedal se molestó por su campaña contra el naciente doping. También había sido promotor de ciclistas como “Cochise” Rodríguez y el “Ñato” Suárez en su “Semillero Club” con el cual empezó a organizar carreras con mensajeros de cuyo combo formaban parte los dos mencionados, más Buitrago, Raúl Mesa y Giovanni Jiménez entre otros. 

Después estuvo trabajando en Barranquilla; también echado por la empresa,  donde era el director de noticias de RCN radio, recaló en Medellín con la idea de su espacio radial rondándole en la cabeza. “En 1975 no había periodismo económico propiamente dicho. Los boletines que sacaban las empresas, los periódicos los publicaban tal cual”. Se ideó el Noticiero Económico Antioqueño, porque dijo: “necesito inventarme algo de donde nadie me pueda echar” y hasta su reciente decisión de cerrarlo definitivamente, todo indica que lo va a lograr. 

Tocó inicialmente las puertas de El Colombiano, recordando su paso por el desaparecido periódico El Correo,  pero dice que le tiraron la puerta en la cara con el argumento de que solo contrataban periodistas ya egresados de universidad. Se fue entonces para el Radioperiódico Clarín, el más famoso de la época que dirigía el reconocido periodista Miguel Zapata Restrepo, donde a pesar de que tampoco le abrieron las puertas, visitó todos los días para ver si resultaba algo. Al final de cuentas le ofrecieron la sección de crónica roja y aceptó. 

El llamado al éxito

Después de su demostrado éxito radial, lo llamaron de El Colombiano, periódico que tenía un espacio en “SAR”, servicio antioqueño de radiodifusión, para darle cabida a su idea pero no se pusieron de acuerdo. Poco después, Darío Arizmendi, Humberto López y Juan Zuleta Ferrer, los altos directivos del periódico le dijeron que una empresa suya, “La Voz y la Imagen”, tenía un espacio en Caracol, pactaron que él dirigiera un noticiero por 6 mil pesos más comisiones y lo encargaron tanto de la parte periodística como comercial del espacio, el cual arrancó el 1° de mayo de 1975. 

 

Jota Enrique Ríos

Creó una plantilla, habló con Fabio Echeverri Correa, presidente de la ANDI; Jorge Molina Moreno, presidente de Suramericana; Samuel Muñoz Duque, presidente de la Nacional de Chocolates y Gilberto Echeverri Mejia, presidente de Proantioquia, entre otros, para pedirles que le prestaran economistas que le ayudaran en el tema. Los primero tres años de su noticiero los dedicó a generar pedagogía, desde los términos más elementales de la jerga financiero contable hasta los análisis de resultados. 

Después fue a Eafit a que le enseñaran a entender cómo se leía un balance y allí dos profesores lo tomaron como buen alumno. Fue por eso que ya no solamente se quedaba en la información escueta, sino en los análisis comparativos, en los rendimientos por producto o por trabajador, un experimento muy novedoso para la época. 

Los primeros tres años de su noticiero los ejerció en Caracol, luego en Radio Súper tras el llamado de Jairo Restrepo Duque, gerente para el momento, con quién canjeó el costo del espacio radial por la dirección del radio noticiero de la emisora y allí estuvo 15 años. 

Después el propio Carlos Ardila Lulle, lo invitó a pasarse para RCN con una tarifa muy baja por el espacio, pero al dispararse el costo de la vida por encima del 20% debió moverse a 95.9 Cámara FM, la emisora de los empresarios donde se hará oír hasta el final con un equipo de trabajo que lo ha acompañado por mucho tiempo, con mayor énfasis desde cuando hace 10 años dejó de estar directamente en su emsión.

Viajes y cubrimientos

Fue a cubrir las reuniones mundiales del Pacto Internacional del Café, 6 años consecutivamente, hasta cuando se presentó la coyuntura de si seguía o no ese acuerdo de voluntades.  Como la cita se estaba extendiendo se fue para  Berlín donde se estaba desarrollando la reunión del Fondo Monetario, pero dejó a sus fuentes con el pedido de que le contaran qué pasaba. Jorge Cárdenas Gutiérrez era el presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, mientras  Myles Frechette le filtraba lo que pasaba entre los consumidores del café. 

En medio de dificultades y cubriendo los dos frentes, tuvo acceso a lo que siempre buscó, la chiva. En esta oportunidad, en presencia de los periodistas que habían viajado invitados por la Federación, mientras él iba por su cuenta, echó al aire su exclusiva: “el pacto internacional del café se termina hoy a las 11 de la mañana”, lo cual no sabían ni los propios enviados especiales de los poderosos medios de comunicación del país, todo debido a que mientras se reunían los productores agrupados en ese pacto, hacían lo propio los consumidores que obligaron a romperloo y cuyas decisiones supo primero Jota. 

Historias y reflexiones

Si cualquier profesional monta su propia empresa, ¿por qué un periodista no puede hacerlo? Se pregunta. Dice que siempre fue amigo de los empresarios. También afirma que siempre ha tenido angelitos, por ejemplo, en la crisis financiera del año 83, cuando empezó la crisis financiera con la caída de Furatena, la cual descubrió y denunció. Morris Ordoñez, el superintendente de la época, le pidió que la publicara pero que lo hiciera un sábado en la mañana. 

No sabía nada sobre lo que significaba una intervención y entonces se dedicó a estudiar sobre el tema al tiempo que lo exponía a los oyentes como una especie de  guía para los ahorradores. “El noticiero se convirtió en una escuela desde el primer día y yo fui el primer alumno”. Siempre el formato fue una lectura de libretos con dos locutores. La primera locutora fue Carmen Riera, en compañía de Díaz Mateus. Eso implicó que el noticiero se convirtiera en un traductor del lenguaje técnico para que todo el mundo pudiera entender. De allí nació su eslogan: “Noticiero Económico Antioqueño, periodismo económico a la altura de todas las cabezas”

Secciones innovadoras

La crisis que creó Jaime Michelsen Uribe, también le generó gran audiencia. Dice que justo ahí él creó el término con el que se conoció la unión de los empresarios paisas: “Sindicato Antioqueño”, pero además, como ellos se reunía en el Club Unión, denominó a ese establecimiento como el “Establo de las vacas sagradas”. Por eso recibió el llamado de su presidente Jaime R Echavarría (el mismo compositor quien también fue gobernador de Antioquia), para decirle, “hombre Enrique, me han pedido que de la manera más cordial con usted, le pida que no le vuelva a decir al Club Unión, El Establo”.

Cuando hubo una fiebre de quiebras, más dura, dice, que la actual del Coronavirus, la primera de las cuales fue la de Mora Hermanos, de la cual lo enteró una vieja fuente de juzgados quien le contó que se iba a concordato, lo primero que se preguntó fue:  “¿y qué es un concordato?”.  

Reunió a su junta, la cual había conformado por  “cacaos amigos”, y les pidió que le hablaran del tema. Publicó la noticia en una sección que empezó a llamar “Clínica de fracturas” y es de esa  clínica, la cual aún tiene tal nombre, de donde lo llaman para decirle que ese marca la tenían registrada. “Bueno doctor, si quiere le quito el nombre, pero ahí usted va a perder la publicidad que le estoy haciendo gratis”, le respondió a su gerente. La sección del sector textil, se llamaba “Noticias con dedal y aguja”. La finalizaba con la frase: “ahora el nudo de remate”. En la construcción, creó la sección: “Adobe más, ladrillo menos”

 

Jota Enrique Ríos

La experiencia en Bogotá

Llegó a Bogotá con el ánimo de replicar su experiencia exitosa y con la dirección de una de sus hijas, el experimento logró mantenerse por algunos años. “En Bogotá la experiencia fue muy buena pero los costos empezaron a subir mucho por el incremento anual, entonces basado en mi principio de que El negocio es negocio si es negocio, preferimos terminarlo”.

Su paso por prensa y televisión

Con el alto reconocimiento que había logrado, a mediados de la década de los 80, llegó a El Colombiano a escribir todos los días, entre lunes y viernes, una sección con notas muy cortas que denominó de acuerdo con el periódico “Notas Económicas”. Jota Enrique afirma que “fue una sección que se hizo durante ocho años. El éxito se convirtió en un problema porque la gente llamaba queriendo hablar conmigo pero yo no era empleado del periódico, entonces cuando la gente llamaba y decía que querían hablar conmigo para la información económica, eso fue creando con los colegas, a quienes estimo mucho, un ambiente hostil”. 

 “Yo andaba en Bangkok Tailandia, cubriendo una asamblea del fondo monetario; me llamó un amigo de la junta de El Colombiano y me dijo que me iban a hacer otra propuesta. Cuando llegué, hablé con la directora y me propuso cambiar las notas por una página de análisis los domingos, yo les dije que les cobraba lo mismo por esa página que por las 25 secciones o más que publicaba en el periódico. Le argumenté que es una simple ley de mercado, el costo del volumen es distinto a la de la unidad”, no nos pusimos de acuerdo y la sección terminó. 

En El Colombiano estuvo hasta el año 93, después de ocho años. “En mi última sección dije que nos podían seguir leyendo en notas confidenciales” y allí nació el subproducto del noticiero que consistía en una hoja enviada a cien suscriptores, quienes pagaban una alta tarifa porque lo que allí se iba a leer era solamente chivas que nadie más sabía. La estrategia la importó de Londres donde la conoció cuando estuvo disfrutando del beneficio del premio periodístico.

Luego llegó a televisión para crear las “Chivas Económicas de Jota Enrique Ríos”, primero en las programadoras Coopercolt y  Cosmovisión (a donde, recuerda, lo llevó el redactor de esta nota por ser gerente en una y director en otra),  y luego directamente en el noticiero de Teleantioquia. “Una sección muy exitosa porque solamente dábamos noticias que otros no conocían y por el lenguaje que se usaba. Yo terminaba la sección diciendo, bueno, y hasta aquí las chivas de hoy, nos vamos a engordar las de mañana” afirma en medio de sonrisas evocadoras.

Se acerca el final

Sin embargo, el noticiero aún no termina. Lo hará el 30 de noviembre. A la pregunta de si lo acaba la decisión de Jota Enrique, la inanición por carencia de pauta o el Covid-19, responde que por las tres porque son “un solo Dios verdadero: la crisis globalizada, que es un problema no solamente de Antioquia o Colombia, lo cual generó una caída vertical de las pautas; en segundo lugar, como el negocio es negocio hasta cuando es negocio, esa caída estaba generando huecos en los pagos de nómina y todo lo demás; y tercero, es que yo tengo 80 años, estoy jubilado, tengo cinco hijos muy exitosos, me aficioné a escribir, a puebliar y a no estresarme, me tengo que dedicar a disfrutar la vida porque yo voy a vivir 100 años…”

Decidimos entonces, con la aprobación de los anunciantes, que la pauta que tenían del 30 de noviembre en adelante, la emitiéramos hasta ese día y todos aceptaron, entonces hay un flujo de caja suficiente para liquidar y cerrar, afirma sin dejos de tristeza o frustración.

Su herencia 

“Como herencia le dejo al periodismo la escuela. La idea de una escuela la he compartido con Douglas Balbín, mi alumno en la práctica y ahora codirector, quien tiene mucha empatía con ella;  hay inversionistas interesados en esa iniciativa para formar periodistas económicos, porque el periodismo económico tiene que ser escrito por especialistas, no por toderos”.  

Durante los últimos cinco años habló con universidades para que le enviaran muchachos que estuvieran próximos a graduarse en temas económicos con el propósito de enseñarles a cubrir asambleas de accionistas, “les hice un curso exprés y unánimemente me dijeron que no habían aprendido tanto como en esa experiencia”.

Jota Enrique, el escritor

Jota Enrique está escribiendo libros. El primero fue “Vida Conquistada” que narra su infancia y que surgió de un curso en Eafit dictado por el periodista y escritor Juan José Hoyos. El segundo fue el “Kinder de los cacaos” donde los grandes empresarios narran su vida de niños, cómo era su vida en la escuela, en el colegio, en la disciplina familiar. El tercero es “La Lupa” que recoge muchas de sus columnas de prensa. Ahora está culminando “La Universidad de mi vida” que cuenta la segunda parte de su existencia, mientras adelanta “Crónicas de puebliadores”, el cual nace de los recorridos de un grupo de rotarios “que como caminantes vamos por los pueblos ayudando a escuelitas, entre quienes yo soy el niño”.  

 

Jota Enrique Ríos

Cuatro lecciones

El seguramente más laureado periodista colombiano especializado en comunicación económica, con cuatro premios Simón Bolívar, los cuatro de la Bolsa de Valores de Bogotá, el premio otorgado directamente por el gobierno británico, el cual ganó con un trabajo sobre la Historia del Pacto mundial del Café y muchas condecoraciones más,  de entidades como la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, como homenaje a su vida, dice que quiere dejarle cuatro lecciones a los nuevos periodistas: 

Primera: “trabajar con entusiasmo; segundo, pasión por la lectura;  tercer,  aplicar el sentido común, que es tratar de prever las cosas antes de que sucedan, y cuarto, aprovechar todas las oportunidades; ellas son como un tren con una única estación en el desierto, donde para por 10 minutos, si no te subes, jamás vuelve a pasar”

Se duele de algunas cosas de las que suceden en el periodismo actual donde “no importa nadie, importa molestar, todo lo negativo; en el noticiero hicimos una frase desde el primer día: este noticiero nace para servir. Antes había entusiasmo y vocación”.

“Quiero que me recuerden porque fui un periodista exitoso sin haber pasado por la universidad, aprendiendo en la vida” dice con orgullo mientras afirma no recordar o darle importancia a la envidia que pudieron sentir algunos colegas ante su éxito. Repite lo que oyó de un expresidente: “el éxito en cualquier actividad produce enemistades, pero tengo bien entendido que a los tontos nadie los odia”

Me despediré con gratitud. En ese libro “La Universidad de la vida, está todo lo que quisiera decir”.

 

@VillaAncizar especial para KienyKe.com

Vea la entrevista competa aquí: