Pocos reconocieron al rejuvenecido hombre de 70 kilos que la semana pasada entró a la Corte Suprema de Justicia. Manuel Cuello Baute, el costeño que destapó el escándalo de las notarías y aportó pruebas sobre nombramientos dirigidos a pagos de favores políticos, no era más el obeso ex Superintendente de Notariado y Registro de 130 kilos. Fue inevitable que el primer tema que se tocara fuese el de la cirugía bariátrica que transformó su vida y su figura.
Cuello Baute viajó desde Valledupar, donde se dedica a la siembra de algodón, para responder a la citación de la Corte. Las pesquisas está vez tenían un objetivo claro: los ex congresistas Mario Uribe, César Negret Mosquera, y el actual senador del Partido Conservador Fernando Tamayo Tamayo. Se investigaba la relación que los tres pudieron tener con nombramientos en distintas notarias del país. Manuel Cuello sabía muy bien de qué le estaban hablando.
El primer magistrado abrió un voluminoso expediente y le preguntó por el ex presidente del Congreso Mario Uribe, quien se encuentra condenado por parapolítica. Quería saber hasta dónde eran ciertas las versiones del narcotraficante extraditado Juan Carlos ‘el Tuso’ Sierra, quien en junio de 2010, desde la cárcel donde se encuentra en Estados Unidos, dijo que Uribe había sido prácticamente el ‘dueño’ de al menos seis notarías en Antioquia y Bogotá.
Cuello no vaciló y se refirió con claridad a las notarias que le fueron entregadas a personas señaladas por el ex congresista: la Notarías 13 y 24, en cabeza de Teresa Aguilar y de Jorge Uribe Escobar (hermano de Mario) respectivamente, y la Quinta y Sexta de Medellín, donde nombraron a Jorge Iván Ríos y a Juan José Rivera. También se refirió a la Notaría Única de Caldas, Antioquia, entregada a Jorge Uribe Ruíz, lo mismo que la Notaría Segunda de Envigado, otorgada a Ángela Uribe Escobar, también hermana del ex senador Uribe.
Manuel Cuello Baute, con sus 67 kilos de menos, está dedicado a la agricultura.
Cuello Baute precisó que la Notaría Quinta de Medellín tenía un co-beneficiario, el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria. Relató los pormenores de la presunta injerencia de éste en ese despacho notarial.
El ex Superintendente fue más allá. Dijo que para esas entregas hicieron causa común el ex ministro del Interior Sabas Pretelt de la Vega y el ex secretario de la Casa de Nariño Bernardo Moreno, y explicó la dinámica gubernamental para la creación de notarías. Contó anécdotas según las cuales hubo ocasiones en las que Pretelt y Moreno lo citaban a reuniones a Palacio sólo para notificarle sobre la urgencia de crear una nueva notaría, que llegaba siempre con nombre predeterminado cercano a algún parlamentario.
Un segundo magistrado tomó su turno y preguntó por el ex congresista y ex gobernador liberal de Cauca César Negret Mosquera. Cuello empezó a hablar con una memoria rica en detalles que le facilita los relatos.
Dijo que a finales de 2005, el gobierno le había adjudicado la Notaría 30 de Bogotá, que inicialmente fue ocupada por una persona cercana al ex congresista. Sin embargo, meses después, cuando Negret no resultó reelegido en las elecciones de 2006, fue nombrado en propiedad en ese despacho notarial.
Por último, otro magistrado desenfundó el expediente del hoy senador Fernando Tamayo Tamayo. Su proceso se inició con base en una denuncia de un ciudadano que le contó a la Corte las posibles irregularidades en el nombramiento de gente cercana al congresista en la Notaría 74 de Bosa, Cundinamarca.
El ex Superintendente de Notariado ratificó que Mario Uribe recibió, al menos seis notarías , como lo digo 'El Tuso' Sierra.
Cuello Baute recordó la discusión que sostuvo con Sabas Pretelt y Bernardo Moreno alrededor de la decisión de nombrar a dedo el notario encargado, mientras él insistía en la importancia de realizar la selección a través del concurso notarial. Cuello fue derrotado frente al argumento de Sabas y Moreno, quienes le dejaron claro que esta notaría sería creada para pagar un favor en el tema de la reelección presidencial.
Aunque no se habló de quién sería el beneficiario, pronto se supo que se trataba de Miguel Antonio Zamora, cercano al hoy senador Tamayo Tamayo. La Notaría, en efecto, fue creada el 1 de agosto de 2006.
El último de los congresistas mencionado fue José Darío Salazar, presidente del Partido Conservador. Sobre su posible relación con el nombramiento de notarios para pago de favores en el 2006, Cuello Baute reafirmó lo dicho con anterioridad: “Todas esas notarías se adjudicaron como compromisos derivados de la reelección presidencial”.
Como están las cosas, es muy posible que este no sea el último viaje del ex Superintendente de Notariado y Registro a Bogotá, ni las últimas aclaraciones que dará ante la Corte Suprema de Justicia que sigue adelante en sus pesquisas en el denominado ‘carrusel’ de las notarías.
Manuel Cuello Baute, con sus 67 kilos de menos, está dedicado a la agricultura.
Cuello Baute precisó que la Notaría Quinta de Medellín tenía un co-beneficiario, el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria. Relató los pormenores de la presunta injerencia de éste en ese despacho notarial.
El ex Superintendente fue más allá. Dijo que para esas entregas hicieron causa común el ex ministro del Interior Sabas Pretelt de la Vega y el ex secretario de la Casa de Nariño Bernardo Moreno, y explicó la dinámica gubernamental para la creación de notarías. Contó anécdotas según las cuales hubo ocasiones en las que Pretelt y Moreno lo citaban a reuniones a Palacio sólo para notificarle sobre la urgencia de crear una nueva notaría, que llegaba siempre con nombre predeterminado cercano a algún parlamentario.
Un segundo magistrado tomó su turno y preguntó por el ex congresista y ex gobernador liberal de Cauca César Negret Mosquera. Cuello empezó a hablar con una memoria rica en detalles que le facilita los relatos.
Dijo que a finales de 2005, el gobierno le había adjudicado la Notaría 30 de Bogotá, que inicialmente fue ocupada por una persona cercana al ex congresista. Sin embargo, meses después, cuando Negret no resultó reelegido en las elecciones de 2006, fue nombrado en propiedad en ese despacho notarial.
Por último, otro magistrado desenfundó el expediente del hoy senador Fernando Tamayo Tamayo. Su proceso se inició con base en una denuncia de un ciudadano que le contó a la Corte las posibles irregularidades en el nombramiento de gente cercana al congresista en la Notaría 74 de Bosa, Cundinamarca.
El ex Superintendente de Notariado ratificó que Mario Uribe recibió, al menos seis notarías , como lo digo 'El Tuso' Sierra.
Cuello Baute recordó la discusión que sostuvo con Sabas Pretelt y Bernardo Moreno alrededor de la decisión de nombrar a dedo el notario encargado, mientras él insistía en la importancia de realizar la selección a través del concurso notarial. Cuello fue derrotado frente al argumento de Sabas y Moreno, quienes le dejaron claro que esta notaría sería creada para pagar un favor en el tema de la reelección presidencial.
Aunque no se habló de quién sería el beneficiario, pronto se supo que se trataba de Miguel Antonio Zamora, cercano al hoy senador Tamayo Tamayo. La Notaría, en efecto, fue creada el 1 de agosto de 2006.
El último de los congresistas mencionado fue José Darío Salazar, presidente del Partido Conservador. Sobre su posible relación con el nombramiento de notarios para pago de favores en el 2006, Cuello Baute reafirmó lo dicho con anterioridad: “Todas esas notarías se adjudicaron como compromisos derivados de la reelección presidencial”.
Como están las cosas, es muy posible que este no sea el último viaje del ex Superintendente de Notariado y Registro a Bogotá, ni las últimas aclaraciones que dará ante la Corte Suprema de Justicia que sigue adelante en sus pesquisas en el denominado ‘carrusel’ de las notarías.
