Las mujeres también padecen disfunción sexual

Las mujeres también padecen disfunción sexual

5 de septiembre del 2012

“Perdóname pero el pene no manda, el pene comparte con la vagina la realidad sexual”, dice Carlos Pol Bravo, un influyente sexólogo español, antes de iniciar una exposición sobre la disfunción sexual femenina. El tema, desconocido para muchos, muestra que, como los hombres, las mujeres también sufren problemas que les impiden gozar del sexo. Callan por pudor, pero padecen. Son muchas las que no gozan en la cama.

Según el doctor Pol, las disfunciones sexuales tanto femeninas como masculinas se encuentran en tres etapas: el deseo, la excitación y el orgasmo. En los hombres, el problemas más común es la falta de erección mientras que en las mujeres el asunto es más complejo. Hay al menos cinco causas para no tener una buena vida sexual: la falta de lubricación vaginal, dificultad para tener orgasmo, ausencia de deseo sexual, inflamación de los músculos de la vagina y miedo al sexo. A esto se le suman factores psicológicos que no permiten encontrarle solución al problema.


El sexólogo Carlos Pol Bravo recomienda perder el miedo para hablar de la disfunción sexual con la pareja.

Fobia al sexo: su origen está en las tragedias vividas por muchas mujeres a causa de las violaciones, maltrato o acoso sexual. La generales se refieren al odio, sobre todo en lo concerniente a la sexualidad y el sexo. Las específicas están relacionadas con el miedo a las caricias a una zona puntual del cuerpo, un beso o postura durante el coito.

Vaginismo: es la inflamación de los músculos de la vagina que impiden la penetración. El 80 por ciento de los vaginismos son de origen sicológico, como la pérdida del interés en su pareja, y el 20 por ciento restante es el resultado de infecciones vaginales.

Coitalgias: se refiere al dolor durante el coito. Puede ocurrir por infecciones a causa de las bacterias que viven en la vagina o por falta de higiene.

Falta de deseo sexual: significa la pérdida de la libido, el interés en el sexo y las fantasías sexuales. Esto puede generar baja autoestima y temor a ser fea; ambas pueden potenciar la disfunción sexual.

Trastorno de excitación sexual: consiste en la dificultad para lubricar la vagina antes de la penetración como respuesta fisiológica por la excitación.

Trastorno orgásmico: es la dificultad para llegar al orgasmo.

Disfunción sexual femenina
La disfunción sexual en las mujeres es más compleja que en el caso de los hombres. Son cinco patologías las que evitan que las mujeres disfruten del sexo. 

Un estudio realizado en España indicó que el 30 por ciento de las mujeres entrevistadas carecía de interés por el sexo, el 20 por ciento expresó tener relaciones sexuales no placenteras, el 15 por ciento dolor en el coito, el 50 por ciento aseguró tener dificultades para excitarse, otro 50 por ciento para lograr un orgasmo, y el 25 por ciento dijo ser incapaz de lograrlo. La disfunción sexual en las mujeres es más común de lo que parece.

La disfunción sexual femenina no aparece a una edad específica. Se puede originar en el inicio la vida sexual o, por el contrario, como resultado del paso de los años o malas experiencias. Por ejemplo, el caso de la mujer divorciada que tuvo malas experiencias y ante una nueva posibilidad de sexo-afectividad podría sufrir de ciertas patologías médicas que deben ser tratadas por un especialista.

El sexólogo Carlos Pol Bravo afirma que el inicio de las disfunciones sexuales está en la cultura. Aquella que a través de la historia ha calificado al sexo como una práctica impura; idea que domina la mente. Para contrarrestar todas esas patologías, recomienda la comunicación y confianza con la pareja. No convertirse en un juez y perder el miedo a hablar de estos problemas que afectan la sexualidad de hombres y mujeres por igual.