Los inquilinos del Edificio Mónaco

Publicado por: admin el Jue, 21/02/2019 - 13:11
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El edificio Mónaco se convirtió en un lugar que carga con el pasado oscuro de Pablo Escobar, un lugar rodeado de mitos que, a pesar de no poder ser comprobados, siguen haciendo parte de

El edificio Mónaco se convirtió en un lugar que carga con el pasado oscuro de Pablo Escobar, un lugar rodeado de mitos que, a pesar de no poder ser comprobados, siguen haciendo parte de la tradición oral y alimentan muchas especulaciones. Estas son algunas de las historias, contadas por los inquilinos y vecinos, que tuvo el lugar.

En enero de 1988 una bomba puesta por el Cartel de Cali, que tenía como intención acabar con la vida del líder del Cartel de Medellín, desató una incontrolable ola de violencia que se llevó miles de vidas y cambió hasta conductas cotidianas de los antioqueños. Una vez el capo salió de esa propiedad, ella entró en un periodo de extinción de domino, pasó a ser parte del Estado y, desde entonces, ha tenido variados usos y ha sido sede de distintas organizaciones.

Pareciera que este lugar nunca perdió totalmente su vínculo con la droga. Más allá de que fue el hogar de uno de los mayores exportadores de cocaína en el país, por allí también pasaron algunos jóvenes que intentaban rehabilitarse de este flagelo. En el Mónaco funcionó una sede de la Asociación Cristiana de Asistencia y Rehabilitación (Asocar). Aquí también se asentaron, durante algún tiempo, dos instituciones oficiales que tienen como función atacar este flagelo: la Dirección de Estupefacientes y las seccionales regionales administrativas y financiera de la Fiscalía.

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Precisamente un antiguo empleado de la Fiscalía que por aquellas épocas le tocó trabajar allí y que prefirió no ser mencionado, le contó a Kienyke.com una curiosa historia que se produjo en el lugar. "Muchos tenían pavor a trabajar de noche. Resulta que una señora de Bogotá se quedó como hasta las siete u ocho de la noche y al otro día contó que no volvía a trabajar a esas horas porque le habían movido, literalmente, los escritorios. El rumor que había era que en el sótano del edificio, Pablo Escobar torturaba, asesinaba y descuartizaba personas (...) por eso era un símbolo de maldad y que habían muchas almas en pena. Eso era un rumor de los empleados y gente de servicios generales”.

El abogado Francisco Galvis, exdirector de la Fiscalía en Antioquia, le manifestó a Kienyke.com que aunque nunca le tocó vivir una experiencia sobrenatural, el lugar era un espacio muy cómodo ya que era amplio y el sector tranquilo. También aseguró que el pasado de ese edificio lo tuvo “sin prevención alguna” mientras lo habitó, pero que hubiera preferido que el Mónaco se hubiera destinado a fines culturales y académicos.

Debido a su importancia simbólica, el Mónaco se convirtió en un sitio al que llegaron varios extranjeros, incluso celebridades, a tomarse fotografías. El hecho que lo haya habitado Pablo Escobar dio, incluso, para que algunos curiosos se hayan infiltrado en las instalaciones del edificio en busca de caletas o tesoros escondidos que el narcotraficante hubiera dejado enterrados. Un pasado lleno de violencia, que ahora dará paso a historias centradas en la paz.

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