Los olvidados de la selva

Los olvidados de la selva

9 de Noviembre del 2010

Cabo Libio José Martínez, 12 años y 11 meses de secuestro

Libio José Martínez lleva casi trece años en la selva. Él es el más antiguo de los uniformados que las Farc se ha llevado. Oriundo de Ospina, en el departamento de Nariño, se encontraba en la base de comunicaciones del cerro de Patascoy, el 21 de Diciembre de 1997, cuando se lo llevaron junto con Pablo Emilio Moncayo y otros 18 uniformados. 16 fueron liberados días después por los guerrilleros, pero Libio José y Pablo Emilio entraron de la lista de canjeables.

Antes del secuestro, el cabo Martínez vivía en unión libre con su novia Claudia Tulcán, con quien se iba a casar. Con ella tuvo un hijo, Johann Steven, que no ha conocido. Desde que tiene uso de razón el niño no ha dejado de suplicarle a la guerrilla por todos los medios de comunicación. José Fidencio Martínez, papá de Libio José, perdió la vida por un cáncer sin que su deseo más preciado se cumpliera.

Sargento Primero Luis Alfonso Beltrán, 12 años y 8 meses de secuestro

María Virginia, la mamá del sargento Beltrán, no sólo perdió a su hijo por el secuestro, sino también su actividad económica y la posibilidad de recibir una pensión. Después del 3 de marzo de 1998, viajó de un lado a otro en busca de una respuesta al paradero de su hijo. Después de casi tres años, se radicó en Bogotá para recibir lo más pronto posible las noticias que algún día le revelen la llegada de su hijo, secuestrado en la toma de la guerrilla al municipio El Billar, en Caquetá. En doce años los primos de Luis Alfonso dejaron de ser jóvenes, se casaron y tienen hijos, realizaron sus vidas.

Sargento Luis Arturo Arcia, 12 años y 8 meses de secuestro

Luis Arturo tenía 37 años cuando las Farc atacaron su batallón, ubicado a orillas del río Billar, en el Caquetá, el 3 de marzo de 1998. El sargento Arcia ya tiene casi medio siglo de vida. En este tiempo, su familia ha pasado por momentos difíciles y otros felices, como el nacimiento de sus cuatro sobrinos: Renán Arturo, Jorge Esteban, María José y Salomé. Mientras tanto, su mamá, doña Helena Avellaneda, a pesar de la vejez en la que ha entrado durante el secuestro de su hijo, espera estar viva para abrazarlo cuando regrese a la libertad.

Coronel Yesid Duarte, 12 años y 25 días de secuestro

El 12 de octubre de 1998, el coronel Duarte se dirigía a cumplir una reunión y fue capturado en un retén de la guerrilla en la carretera que va del Paujil a Doncello, en el Caquetá. Iba junto al mayor Elkin Hernández y a un patrullero que los acompañaba. Su familia sólo ha recibido dos pruebas de supervivencia. La última fue el pasado 6 de Junio, donde su esposa e hija lo vieron muy bajo de peso y casi calvo. Sin embargo, en el video él asegura gozar de buena salud.

Mayor Elkin Hernández Rivas, 12 años y 25 días de secuestro

Magdalena Rivas, su mamá, todavía se refiere al mayor Hernández como “mi niño”. Tenía 22 años cuando acompañaba al coronel Duarte a cumplir con una reunión en Doncello, Caquetá. Su mamá salía de la incapacidad de una cirugía cuando recibió la noticia. Por esos días su hermana iba a graduarse de bachiller. La última prueba de supervivencia que recibieron fue el pasado 6 de junio. En las imágenes sus familiares vieron un hombre maduro. Ya tiene 34 años.

Intendente Jorge Trujillo, once años y 4 meses de secuestro

El 12 de Julio de 1999, el intendente Trujillo fue secuestrado en un ataque de las FARC a la estación de policía del municipio de Puerto Rico, Meta. Ese día la guerrilla se llevó 19 rehenes. Cinco todavía están en la selva. Sofia, la hija del intendente Trujillo, era un bebé en el momento del secuestro y ha vivido su niñez tratando de conocer a su papá por medio de fotos y testimonios de sus tíos. Jorge Trujillo Solarte tiene cuatro hermanos, una mujer y dos hombres. El mayor, José Fernando, fue asesinado por las Farc en Gamarra, Cesar. Los más de once años de secuestro le han robado la posibilidad de conocer a sus sobrinos más jóvenes y de asistir al grado de su hermana patricia, a quien apoyaba de forma económica en sus estudios. Hoy es fisioterapeuta de la Policía.

Intendente Carlos José Duarte, 11 años y 4 meses de secuestro

Carlos Andrés Duarte Marín ha tenido que ser el hombre de la casa con sólo 12 años. Al igual que Jhon Steven, el hijo de Libio José, y Sofía, la hija del intendente Trujillo, tampoco conoce a su papá. Jennifer, la hija mayor del intendente Carlos José Duarte, era una niña de ocho años cuando su papá fue secuestrado. Hoy tiene 19 y es una promesa del baloncesto. El intendente Carlos José Duarte pertenece al grupo de los cinco canjeables del ataque de Puerto Rico, Meta.



Sargento segundo José Libardo Forero, 11 años y 4 meses de secuestro

El sargento de la policía José libardo forero es rehén de las Farc desde el 10 de Julio de 1999, tras el ataque a la estación de policía de Puerto Rico, Meta. En el momento del secuestro José Libardo era cabo primero, pero el 30 de marzo del año 2006, en una ceremonia que se llamo “que la llama de la esperanza no se apague en nuestros corazones”, fue ascendido a sargento segundo. José Libardo no ha podido estar con su hija, Paola, a la que dejó cuando tenía cuatro años. Su hijo, Anderson, le responde a su hermana las preguntas sobre cómo era el papá. Él sí puede recordarlo. Como muchos otros, el proyecto de familia de comprar una casa se aplazó con el secuestro.

Intendente Jorge Humberto Romero, 11 años y 4 meses de secuestro

Al igual que sus cuatro compañeros de secuestro, estos once años le han quitado a Jorge Humberto la posibilidad de estar al lado de sus seres queridos en los principales acontecimientos familiares. La enfermedad de su mamá, el matrimonio de su hermano Javier, quien también era su mejor amigo, y el nacimiento de dos sobrinos, que sólo han tenido la posibilidad de conocer a su tío a través de las escasas pruebas de supervivencia. El mayor anhelo dentro de las aficiones de Romero, según su familia, era ver consolidado al equipo Pasto Fútbol Club.

Sargento de la Policía Luis Alberto Erazo Maya, 10 años y 11 meses de secuestro

Luis Alberto se convirtió en presa de las FARC cuando integrantes del bloque sur, bajo el mando de “Joaquín Gómez”, atacaron la estación de policía del municipio de Currillo, Caquetá. Ese día, el 9 de diciembre de 1999, secuestraron a siete uniformados. Dos de ellos aún permanecen cautivos. En las pruebas de supervivencia entregadas en julio de 2007, a través de un video difundido en el programa de televisión Contravía, Luis Alberto Erazo afirmó: “A pesar de la ausencia y el olvido, aún estoy con vida, estoy un poco masacrado pero de todas formas alentado y con ganas de seguir viviendo”. Estas pruebas de supervivencia llegaron después de cuatro años sin noticias.

Mayor Guillermo Javier Solórzano, 3 años y 5 meses de secuestro

Unos meses antes de su secuestro, el mayor Guillermo Javier Solórzano había sido trasladado como comandante de policía de Florida. Valle. Lo paradójico es que su secuestro no se dio en combate, sino durante una reunión familiar en el municipio de Miranda. Fue en la casa de su amigo Humberto Loaiza, quien era comerciante, el 4 de Junio de 2007. Solórzano tenía 31 años de edad en ese momento y era uno de los oficiales pioneros de las brigadas de salud en las regiones más afectadas por el accionar de las Farc. El comerciante Loaiza y su hijo de 18 años fueron dejados en libertad, pero Solórzano pasó a ser parte de la lista de canjeables.

Intendente de la policía Wilson Rojas, 11 años y 4 meses de secuestro.

Wilson rojas era cabo primero de la policía cuando lo secuestraron en Puerto Rico, Meta. Durante los once años de secuestro su familia ha recibido sólo una carta y dos pruebas de supervivencia. En ellas les envía mensajes de aliento a su familia, les pide que sigan adelante con sus vidas y que cuando sea navidad canten, bailen y celebren en su nombre y por la esperanza de su libertad. Doña Griselda Ramírez, su mamá, a pesar de los años que han pasado, nunca olvida que uno de los últimos regalos que le dio su hijo en un diciembre fue una motobomba. Gracias a ella llena los tanques de agua de su vivienda, ubicada en una vereda de Saldaña.

Intendente de la policía Álvaro Moreno, 10 años y 11 meses de secuestro.

Kevin, el hijo del intendente Moreno, tiene ya trece años. Cada día recuerda que aprendió a sumar contando los días de cautiverio de su papá. Él no había alcanzado a cumplir dos años cuando los guerrilleros se llevaron al suboficial en la toma del Curillo, Caquetá, donde prestaba su servicio militar. Su esposa, Margarita Areiza, recuerda el cumpleaños de moreno cada 10 de Mayo.

Sargento del ejército Robinson Salcedo, 12 años y 3 meses de secuestro

Trinidad Orjuela, quien crió a Robinson desde que tenía tres meses de nacido, nunca volvió a celebrar nada, mucho menos la navidad, desde el 3 de agosto de 1998. Ese fue el día que guerrilleros de las Farc secuestraron al sargento en Puerto Rico, Meta. Para ella y sus seres queridos la navidad volverá a ser alegre cuando Robinson regrese. Mientras tanto todos los días escucha una canción, El hijo ausente.

Intendente Luis Hernando Peña Bonilla, 9 años y 10 días de secuestro.

Intendente en jefe de la Policía, fue secuestrado el 1 de noviembre de 2001 tras la toma subversiva de las Farc a Mitú, Vaupés, junto a 64 compañeros. Hoy, Luis Hernando, nacido en Monguí, Boyacá, tiene 35 años. Han pasado más de nueve años en el monte y la última vez que su familia supo de él, a través de pruebas de supervivencia, fue en junio de 2001. “Por incidentes propiciados o debido al mal estado mental del cabo Peña conmigo y otros, él fue sacado del lugar común y llevado no sabemos a dónde… Dijeron que le iban a realizar un tratamiento psiquiátrico, pero desde esa fecha no sabemos de él, a pesar de las constantes preguntas por su situación”, afirmó el general Luís Mendieta al volver a la libertad. Hasta hoy no se sabe de su suerte.

Sargento del ejército Luis Alfredo Moreno, 12 años y 3 meses de cautiverio

Luis Alfredo moreno es rehén de las Farc desde el 3 de agosto de 1998, cuando guerrilleros del Bloque Oriental atacaron la población e intentaron tomarse la base de la Policía Antinarcóticos del municipio de Miraflores, en el Guaviare. Los enfrentamientos dejaron nueve muertos y fueron secuestrados 63 uniformados. Nueve continúan en cautiverio, entre ellos Luis Alfredo. Sus familiares se enteraron del suceso por los medios de comunicación, pero sólo estuvieron seguros cuando las Farc se atribuyeron el hecho y enviaron un listado de todas las personas que se encontraban en su poder.

Sargento Cesar Augusto lasso, 12 años y 10 días de secuestro

Fue secuestrado en la toma de las Farc en Mitú, junto con el Mayor Enrique Murillo y el general Luis Erlindo Mendieta, que ya están en libertad. Hace más de un año la familia del sargento Lasso recibieron las últimas pruebas de supervivencia.