Niños y jóvenes que sueñan con tocar en la Filarmónica lo hacen virtualmente

Publicado por: richard.ladino el Sáb, 27/06/2020 - 12:29
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Este sábado 27 de junio a las 3 p.m. se llevará a cabo un concierto en el que participarán cerca de mil músicos en formación que han seguido con sus estudios durante la pandemia.
Daniel Salgar - Agencia Anadolu
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Por primera vez, el concierto distrital ‘Vamos a la Filarmónica’, donde se presentan los estudiantes del Proyecto Educativo de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, se transmitirá por medio de Facebook Live el sábado 27 de junio a las tres de la tarde (hora de Colombia). El concierto reunirá a 920 artistas entre coros, ensambles y orquestas, que son parte de los Centros de Formación de esta institución musical de la Alcaldía de Bogotá.

El concierto tendrá un repertorio amplio y complejo. Interpretarán, por ejemplo, el porro San Pelayo, canciones de The Beatles y hasta una pieza de la ópera Carmen, entre otras. “Lo que van a ver es música. No es un acto formal de los niños para que los papás los vean. Lo que vamos a hacer es música de un nivel casi profesional”, aseguró David García, director de la Filarmónica de Bogotá en una entrevista con la Agencia Anadolu.

Programa Vamos a la Filarmónica

Los casi mil estudiantes que tocarán en el concierto virtual hacen parte del proyecto de formación musical de la Filarmónica de Bogotá, denominado ‘Vamos a la Filarmónica’, creado por su actual director, David, hijo de Raúl García, fundador de la Filarmónica en 1967 y quien la dirigió hasta 1990. Por su parte, David García vivió y estudió en Viena por 27 años y fue nombrado director de la Filarmónica de Bogotá en marzo de 2013.

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Durante esos cuatro años se propuso crear una nueva institución musical, inspirado por programas como el de Austria y el de Venezuela, en el que la Filarmónica estaría más dirigida hacia la formación que a la presentación de conciertos. Según el maestro García, se enfrentaba a dos problemas: una burbuja cultural en donde las instituciones educativas seguían graduando músicos sin que existieran muchos lugares en los que pudieran trabajar o seguir su formación, y que el Gobierno decidió eliminar la formación musical de los colegios públicos de Bogotá en 1990.

Ante estas dos situaciones, la Filarmónica transformó su misión y pasó de ser una orquesta que hacía conciertos a una institución que funciona como semillero de la formación musical de Colombia, para educar a la próxima generación de músicos del país. Así se crearon Centros de Formación Escolares, en 33 colegios públicos, y Centros de Formación Locales, en 19 localidades de la ciudad, que han vinculado a más de 400 profesores en las orquestas filarmónicas, bandas, coros, ensambles de cuerdas pulsadas, iniciación musical y rítmica corporal.

El programa inició dirigido a 2.300 niños y este año llegaron a 26.000 niños y jóvenes entre los 7 y 17 años, que reciben educación musical gratuita en la capital colombiana, de los cuales unos 23.000 son de colegios públicos y 3.000 son parte de los Centros de Formación Locales de la ciudad, a donde puede ir cualquier niño o joven, sin importar su grado de escolaridad ni su conocimiento musical. Allí llegan muchos que han sido iniciados en la música en sus ciudades de origen, como Ibagué, Pasto, Bucaramanga, Cali y Medellín.

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"Ha sido una experiencia muy buena para mí en cuanto a la música, porque ofrecen muchas oportunidades de aprender y potenciarse, ya que uno está con otras personas, en un nuevo entorno y debe dar lo mejor", asegura María Paula Rodríguez, una joven de 17 años que es primer violín en la Orquesta Filarmónica Prejuvenil de Cuerdas Pulsadas y está segura de que estudiará música cuando se gradúe del colegio.

Eileen Ortega, una clarinetista de 12 años, lleva recibiendo dos años y medio las clases en su colegio. Su último concierto con la filarmónica fue en el Teatro Julio Mario Santodomingo, interpretando piezas de la banda musical de la afamada saga de películas ‘Piratas del Caribe’. “Estar en la orquesta y tocar en los teatros es muy lindo, pues todos nos aplauden y les gusta el esfuerzo que hacemos”, dice Eileen.

Formación durante la pandemia

La pandemia del coronavirus no ha impedido que los niños y jóvenes sigan formándose a través de clases virtuales. "Ha sido un reto enorme que gracias al amor y a la dedicación de los maestros en colegios y localidades se ha podido continuar, pero no es nada fácil hacer una clase para un niño o un joven que está en esa edad en que tienen tanta energía. Mantenerlos concentrados es difícil, se han hecho esfuerzos muy grandes", asegura David García, director de la Filarmónica de Bogotá.

Sin embargo, muchos de los niños aún no tienen acceso a Internet en sus casas, por lo que la Secretaría de Educación inició un plan para solucionar esta falta de conectividad. De los 26.000 que están inscritos, por el momento están recibiendo clases más de 7.000 y esperan la próxima semana alcanzar los 8.000 niños jóvenes, para que continúen su proceso formativo musical usando programas de videollamadas desde su computadora.

Otro programa de la Filarmónica que se ha visto afectado por la pandemia son las Aulas Hospitalarias. Este proyecto está dirigido a niños enfermos terminales y fue creado tras conversaciones con expertos, médicos y psicoterapeutas sobre el papel curativo de la música. “Cuando creamos el programa pensábamos que los niños y jóvenes debían tener una oportunidad de tener formación musical en la habitación del hospital y sentir la alegría de tocar un instrumento”, señala el director. Actualmente las clases se están haciendo de forma virtual y respetando todas las medidas de bioseguridad.

Soñar un país en paz

Durante la pandemia el público de la Filarmónica ha crecido como nunca antes. Hace poco hicieron un concierto con Juanes y tuvieron 2 millones de espectadores. "La pandemia nos empujó a esta situación y trajo muchas dificultades, pero también muchas oportunidades, y hemos sabido aprovechar esa situación en bien de la ciudad y del país para seguir haciendo música", asegura el director de la Filarmónica .

En este momento están buscando fidelizar a este nuevo público digital para que la Filarmónica juegue un papel más cotidiano en la vida de los colombianos. “Hemos recibido muchos mensajes de lugares donde ahora están escuchando la Filarmónica”. Por eso, asegura David, después de la pandemia estas transmisiones en línea de conciertos seguirán haciendo parte de la programación de la institución musical.

Según el maestro García, “deberíamos seguir el ejemplo de Suiza, país que agregó a la Constitución que toda persona debe recibir formación musical en el colegio [...] y que podamos decir que tenemos músicos, que fueron formados en nuestro país, tocando en muchos lugares del mundo”, señala el director.

El objetivo final de este programa de formación es convertir a Colombia en un país con grandes músicos y artistas que no sean producto de su esfuerzo individual y condiciones económicas, sino que lo sean gracias una política pública cultural. Así como en Europa la inversión en cultura después de la Segunda Guerra Mundial fue trascendental, la música podría ser un aporte clave para el desarrollo cultural colombiano. “Creo que podemos soñar con un país en paz donde la música puede jugar un papel sumamente importante”.