Pastor cristiano, que lidera 266 iglesias, se declara pobre

Pastor cristiano, que lidera 266 iglesias, se declara pobre

21 de octubre del 2016

Cedecol agrupa, convoca, moviliza, representa y defiende a las iglesias u organizaciones cristianas y ese Consejo Evangélico colombiano lo preside Édgar Castaño, quien dice que el trabajo de los pastores es muy sufrido y en su caso apenas recibe un sueldo.

Semejante afirmación despierta sonrisas socarronas porque la idea generalizada es otra, que las iglesias cristianas se volvieron emporios de riqueza y sus líderes son los nuevos ricos del país, que además no pagan impuestos y le esculcan el bolsillo a pobres y ricos.

Su poder político también se calcula desmesurado y la reciente derrota del gobierno y todo el estamento político nacional se le atribuye al uribismo y a las iglesias cristianas, que propalaron una versión catastrófica y maléfica de los acuerdos en relación con la supuesta destrucción de la familia.

Castaño es historiador y filósofo de la Universidad de San Buenaventura, con estudios de psicología en la Universidad Javeriana.

Le pregunto por su trayectoria y el pastor Castaño responde en el mismo tono calmado que conservará en toda la entrevista, sin incomodarse, sin mortificarse, lejos del torrencial parloteo con sus seguidores.

-Por toda mi vida (dice) he sido educador y he sido consejero y en este momento ocupo el lugar del presidente de Cedecol que es una organización de tipo legal inscrita en el Ministerio del Interior y que tiene 266 organizaciones afiliadas para representar diez millones de creyentes en Colombia.

¿Más de doscientas iglesias con distinto nombre?

Iglesias con distinto nombre pero también organizaciones pastorales, empresas cristianas y organizaciones de servicio a la comunidad.

Para muchos colombianos estas organizaciones se convirtieron en un gran negocio que exprime y empobrece a los más pobres. ¿Qué son las iglesias cristianas?

La definición más sencilla y práctica de una iglesia es una comunidad de creyentes que ha decidido entregar su vida a Cristo y dejar que él gobierne sus vidas y esas organizaciones están dedicadas a la transformación de sociedad, a la transformación de familia, al cambio de vida, a la restauración de personas de adicciones, situaciones complejas; somos comunidades que hacemos tejido social.

Y no pagan impuestos

¿Con tanto dinero que reciben cómo es que no pagan impuestos?

Hay que analizarlo con la ley de libertad religiosa y de culto. Nosotros somos entidades sin ánimo de lucro y somos entidades de servicio a la comunidad, no estamos inscritos en Cámara y Comercio. Por lo mismo no entenderíamos que se pretenda y pueda haber algún interés en que el Estado busque recursos en las iglesias.

Los invito a que descubran que nosotros estamos haciendo un trabajo que le corresponde al gobierno, un trabajo de servicio a la comunidad, de restauración de personas, de apoyo a orfanatos, de colegios. Y lo hacemos porque sentimos que somos ciudadanos de este país y que nuestra tarea es ayudar, contribuir. Las iglesias ricas en el país apenas son el uno por ciento.

Nadie les pide cuentas

Las iglesias son libres y a veces libertinas en el manejo económico. ¿Le entregan cuentas y cumplen con los controles del Ministerio del Interior?

Nosotros no damos información al Ministerio del Interior, el Ministerio lo que hace es certificarnos una existencia legal, unos reconocimientos estructurales, unos estatutos, unas juntas que dirigen las organizaciones que son de tipo colectivo como lo son las iglesias.

La opinión que usted me da es un opinión muy pública, es decir el manejo que hace la gente desde afuera. Pero le aclaro y se va a llevar una sorpresa: la mayoría de nuestras iglesias son iglesias sufridas, iglesias que no tienen propiedad, que no tienen recursos; que algunos de sus pastores indebidamente no están inscritos a la seguridad social porque supuestamente hacen un trabajo de vocación.

El país ha sacado una muestra de tres o cuatro iglesias muy fuertes, que tienen mucho dinero y creen que por ahí están todas. Pero no es así.

¿Y esas tres, cinco, seis o diez iglesias con pastores poderosos, con pastores que viven en el exterior que van y vienen, esas sí deberían pagar impuestos?

No, yo no puedo determinar eso; eso lo debe determinar la DIAN que es la que está realizando la investigación y que se metió en este tema y ya tendrán que definirlo. Destaco que esas iglesias también hacen mucho trabajo social; cuando se haga la investigación van a encontrar que hacen aportes a la comunidad. Lo que pasa es que las iglesias evangélicas no han sido visibilizadas por el trabajo social.

Nosotros en Cedecol tenemos un libro de investigación de trabajo social en la iglesia en Colombia y sería bueno que ustedes lo tuvieran para darle una mirada y de pronto cambia un poco la  perspectiva.

Veo, Pastor Castaño, que usted no defiende a esas iglesias poderosas, usted no las representa.

No porque no hacen parte de Cedecol pero son parte de la familia cristiana y no las defiendo pero tampoco las ataco porque esa no es nuestra tarea.

Una iglesia en cada esquina

¿Entonces usted representa a iglesias pequeñas?

Representamos a la gran mayoría de iglesias que son pequeñas, que son de cien, cincuenta, ochenta personas; las iglesias grandes de las que ustedes hablan son de quince mil personas, veinte mil personas.

Nosotros tenemos 266 organizaciones inscritas, todas con su representación legal oficialmente establecidas.

Pastores pobres

¿Y cómo funciona Cedecol?

Tiene una Junta Directiva Nacional. Está distribuida por regiones que se llaman federaciones y cada presidente de esas federaciones de la región hace parte de la Junta Directiva.

Yo presido Cedecol  desde hace seis años y para claridad suya yo no soy un pastor de muchos recursos, yo no viajo todos los días, no entro y salgo del país, me pagan un sueldo y presto un servicio a la comunidad.

¿Y dónde se quedan los diezmos?

No, yo vivo de un salario que me paga la iglesia que es otra cosa porque a una iglesia pueden llegarle muchísimos diezmos pero el pastor gana un salario independientemente de lo que ingrese.

Pero le dan gastos de representación para que vaya, para que venga, para que viva bien.

No, en el caso de Cedecol no hay los recursos suficientes porque la inscripción de una iglesia a nuestra organización, la mínima son $250.000 al año. La mínima quiere decir que la mayoría se inscriben en la mínima.

¿Usted pastor Castaño puede decir cuánto se gana en la iglesia y en Cedecol?

Usted sabe que esa pregunta no debería responderla en público por seguridad, no quiere decir que gane mucho.

Reto a que monte una iglesia

¿La mejor opción para un desempleado es montar una iglesia?

Eso dicen… Pero lo que yo siempre digo es hágala y se darán cuenta lo difícil que es generar una obra nueva, una iglesia nueva y mantenerse; esto no es fácil, tiene muchas limitaciones, tiene muchas luchas, tiene muchos dolores. Los pastores somos gente que sufrimos muchas críticas, persecución, cuestionamientos a veces inventados.

Así que yo le digo a la persona que dice ponga un garaje y ponga una silla y se llenó de plata; hágalo. Yo tengo 55 años de estar  en esto del ministerio, yo nací en un hogar cristiano y no tengo una casa propia que me encantaría tenerla.

¿Y no le da envidia de Darío Silva, del pastor Castellanos, de esos pastores que sí han hecho plata.

No me da envidia porque yo creo que la bendición va de acuerdo como Dios lo ve y lo quiere tener.

¿Ellos son más bendecidos que usted?

No, simplemente son bendecidos en su trabajo en las oportunidades que Dios les ha dado y Dios nos puso a cada uno en un lugar para ejercer nuestro ministerio. Así que yo lo hago lo mío a mi nivel y ellos lo harán a su nivel, igual estamos construyendo reino para todos.

¿Que le ha faltado a usted y a su iglesia para ser más grandes?

No, no me ha faltado nada porque esto depende mucho de la visión; mi visión no es ser una iglesia gigantesca porque yo soy más un pastor de relaciones interpersonales, a mí me gusta saludar la gente, me gusta visitar la gente, ir a los hospitales a orar por ellos cuando están enfermos, me gusta atenderlos cara a cara; entonces yo me siento conforme, me siento bien haciendo esa labor en el estilo que estoy haciendo, como admiro a los que hacen otra labor, un pastor con 15.000 miembros, no sé como hace para atenderlos pero los admiro también.

¿Y usted tiene cuántos seguidores o feligreses?

Son Cristianos, creyentes de la iglesia. Tengo 300 personas

¿De los últimos años o de cuánto tiempo?

Tengo 22 años de estar en esta iglesia que es la iglesia Bautista de Bogotá y yo empecé con 80 personas y ahora tenemos 300.

No le ha rendido mucho, y lo digo con todo respeto.

Eso depende del estilo de liderazgo que usted haga, de la forma como lo trabaja y del objetivo, y mi objetivo no es tener mucha gente; nosotros como iglesia bautista crecemos más por puentes no por acumulación de personas; no traemos gente en buses sino que cuando hay un grupo de personas que están situadas en alguna parte de la ciudad nosotros le pedimos a un líder que atienda a ese grupo y ese líder después de formarse y tener su educación termina siendo el pastor. Lo nuestro no es por masificación.

Posición en el plebiscito

¿Qué piensa usted de los resultados del plebiscito, donde las iglesias cristianas inclinaron la balanza?

Cedecol mantuvo neutralidad como organización, entendemos que por razones de interpretación del acuerdo de La Habana  algunas iglesias y algunos pastores tomaron posiciones del ‘SÍ’ o del ‘NO’ dentro de la iglesia.

Sí, pero el tema del género lo discutieron en sus iglesias.

Sí se ha discutido, lo hemos preguntado, lo discutimos. Algunos dicen que está dentro de un disfraz de lenguaje que es un tema de revisión de términos.

¿Usted contribuyó a que las iglesias dijeran no?

Nosotros estamos por encima del ‘SÍ’ o el ‘NO’, nosotros estamos por la defensa de la familia, de las víctimas, en este caso las víctimas de la iglesia evangélica, y las víctimas de cualquier otro grupo de este país. Así que nuestro enfoque va un poco más allá.

Nota: Si usted conoce al pastor Castaño y quiere agregar algún comentario, bienvenido. Sería interesante que con su ayuda profundicemos en el análisis sobre el crecimiento de las iglesias cristianas en Colombia.