Preparacionismo: siempre listos para el fin del mundo

Publicado por: erika.diaz el Vie, 19/02/2021 - 08:48
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El preparacionismo es la subcultura que une a quienes prefieren estar listos ante cualquier tipo de emergencia. ¿Qué podríamos aprender de ellos?
Preparacionismo: siempre listos para el fin del mundo

 La pandemia del covid-19 nos hizo pensar más en cómo podemos proteger a nuestros aliados y cuidarnos a nosotros mismos, pero hay personas que están listas para sobrevivir a desastres de todo tipo. ¿Qué podemos aprender de los llamados preparacionistas y su estilo de vida?

El preparacionismo o supervivencialismo es la subcultura que une a las personas que prefieren estar listas ante cualquier tipo de emergencia y por eso llevan un estilo de vida correspondiente.

Crisis, el colapso del Gobierno, pandemias, guerras, desastres naturales, catástrofes tecnológicas e incluso un verdadero apocalipsis: los preparacionistas, también conocidos como los 'preppers', tienen una buena idea de cómo sobrevivir a la mayoría de estas cosas aterradoras y han empezado a pensar en eso de antemano.

"Los preparacionistas, survivalistas, preppers, o como quiera etiquetarlos, son gente que no quiere poner su destino únicamente en manos de las autoridades; son personas conscientes de que las catástrofes han ocurrido en el pasado y volverán a ocurrir en el futuro, por lo que intentan adelantarse a los acontecimientos tomando medidas para contrarrestar esto", contó Bernardo Cebrian, autor del blog "Preparacionismo y supervivencia".

Varias fuentes afirman que este movimiento se originó en Estados Unidos durante la época de la Guerra Fría con la Unión Soviética, cuándo en los años sesenta la preocupación de los estadounidenses por las fuerzas nucleares soviéticas y una posible guerra alcanzó niveles tan altos que impulsó la construcción y compra masiva de refugios antiaéreos. 

La perspectiva de vivir en esas condiciones poco atractivas lo motivaba a almacenar comida, medicamentos y otros bienes de primera necesidad, así como pensar seriamente en cómo sobrevivir en el futuro.

Sin embargo, seguramente la supervivencia en condiciones extremas ocupaba la mente humana no solo en EEUU y mucho antes de la Guerra Fría.

Mientras la década de los sesenta se quedó atrás, el preparacionismo se propagó por el mundo y ganó seguidores que saben cuáles son los alimentos de larga duración, cómo conseguir agua y potabilizarla o qué herramientas más primitivas se puede usar para construir un refugio.

El propio Cebrian es autor de libros –escritos bajo su seudónimo de F. Castillo– en los cuales cuenta sobre los "fundamentos para comprender el mundo prepper, sobrevivir a cualquier tipo de catástrofe o vivir de forma independiente" y da varias recomendaciones al respecto. Por ejemplo, en una de sus obras explica cómo hacer pan o construir un horno, incluso en condiciones desfavorables.

La primera regla del prepper

Los preparacionistas a menudo se enfrentan a varios malentendidos y estereotipos negativos debido a su estilo de vida.

"Siempre se piensa en la imagen que el cine norteamericano ha dado de los preppers, como un hombre semianalfabeto, de extrema derecha, obsesionado con las armas", explica Bernardo Cebrian.

Sin embargo, en realidad, los preppers son muy variados, señaló el interlocutor de esta agencia y precisó que su experiencia, al menos en Europa, es que "abundan más las personas con estudios medios o universitarios". También afirmó que la mayoría de los preparacionistas no tienen o no quieren tener armas.

"La preocupación por la seguridad viene por el supuesto de que, si todo se derrumba y no hay ley, los ladrones les tendrán como primer objetivo al ser los únicos que disponen de reservas de alimentos", expuso Cebrian.

Agregó que basta con leer un libro de historia para comprobar que en épocas de guerra los saqueos a los más indefensos son comunes.

En este contexto, el preparacionista también mencionó la primera regla del prepper: no le digas a nadie que eres un prepper.

Primero, porque los preparacionistas no siempre son bien vistos. Si nadie sabe que lo eres, te ahorras preguntas embarazosas, aclaró Cebrian. Sin embargo, eso no es el motivo más importante, subrayó.

"En caso de crisis, los saqueadores o simplemente, la gente hambrienta, atacará a aquellos que tengan despensas llenas de comida. Si eres un prepper, la gente sabrá que tú tienes una reserva de alimentos y estarás en peligro", reiteró el autor. Así que el de Bernardo Cebrian también es un nombre falso.

Aseguró que hay más preppers en España de lo que la gente cree.

Cuando las cosas se ponen feas

Cuando el mundo se dio cuenta del coronavirus SARS-CoV-2 y la enfermedad covid-19 causada por él, así como de su impacto devastador en la vida cotidiana, se produjo un momento de pánico: resultó que pocos sabían cómo actuar en esa situación y la gente se lanzó a comprar y acaparar los productos de primera necesidad, por pánico.

De repente todos se acordaron de la existencia de los preparacionistas, personas que siempre han tenido un plan de acción sin importar lo que suceda. Los medios de comunicación se pusieron a escribir artículos sobre ellos, mientras usuarios de Internet comenzaron visitar más a menudo los foros, grupos públicos y sitios web dedicados al preparacionismo.

"En los foros o clubes de preppers es común observar lo que ocurre en el planeta por si alguna catástrofe se avecina (...). Por ejemplo, cuando en Wuhan comenzó la pandemia y aparecieron las primeras noticias de que en China había cuarentenas, los preppers empezamos a analizar la situación y aprender de lo que estaba sucediendo", relató Cebrian.

Al fin y al cabo, preocuparse por lo que pueda pasar y tomar las medidas correspondientes de antemano le ayuda a uno a vivir más tranquilamente, señaló el interlocutor.

"La prensa española decía que la cosa no era más que una gripe y que no llegaría a Europa, sin embargo, el consenso general en el mundillo prepper era que las autoridades chinas no habrían tomado las medidas de cuarentena severas por una simple gripe, y que en un mundo globalizado y con viajes aéreos baratos, era imposible que el virus no llegara a Europa", recordó el preparacionista.

Subrayó que los preppers avisaron a "todo el que quisiera oírles" de que se debía hacer acopio de mascarillas y productos que permitieran superar el confinamiento que se avecinaba. "Y acertamos", añadió.

Cabe señalar que hacer acopio no equivale al acaparamiento, lo que los preparacionistas desaprueban enérgicamente, ya que beneficia a unos pocos elegidos, pero afecta a los demás.

¿Recuerdan los tiempos en que comprar un rollo de papel higiénico se convirtió en una verdadera hazaña de Hércules? Pues, se debía precisamente al acaparamiento.

Los intereses políticos sobre los sanitarios

"Ahora bien, tener razón no tiene por qué hacerte feliz, porque estábamos devastados viendo como nuestro Gobierno (español) no tomaba ninguna medida y no lo hizo hasta pasada la manifestación del 8 de marzo, cuando Italia estaba totalmente infectada y en España los focos aparecían por doquier", recalcó Cebrian y recordó que no se restringieron los vuelos con Italia hasta el 11 de marzo.

Preguntado sobre cómo calificaría la lucha contra la pandemia del covid-19 en su país, respondió que es mala, "aunque, como la de casi todos los países del mundo", ya que el Gobierno español "ha ido por detrás de la pandemia en vez de intentar adelantarse a ella" y "siempre primando los intereses políticos sobre los sanitarios".

Afirmó que ya en enero de 2020, para los preppers españoles "estaba claro que la epidemia forzosamente llegaría a Europa y que era más grave de lo que decía la prensa", simplemente porque "lo decía el sentido común".

"Luego vimos cosas como decir que llevar mascarilla era inútil, cosa que obviamente se decía porque no había mascarillas en el mercado, y cuando empezó a haberlas, se nos dijo que era egoísta tener (la mascarilla) FFP2, que había que reservarlas para los profesionales; ahora se nos invita a usar solo FFP2, porque obviamente son las más seguras y ya las hay disponibles", indicó el interlocutor.

Precisó que no se molesta por lo de las mascarillas porque entendía el motivo, pero la cosa que jamás podrá justificar es que "no se tomaran medidas hasta después del 8 de marzo, cuando se celebró una manifestación" con un motivo que él apoya.

"Que no me digan que no se podía saber lo que venía porque los preppers llevábamos meses avisando y nuestra única fuente de información eran los informativos que nos estaban mintiendo. No me creo que el Gobierno no tuviera mejores fuentes de información", expresó su convicción el preparacionista.

En ese sentido vienen a la mente las palabras de Cebrian sobre el no poner su destino solo en manos de las autoridades, así como el refrán "a Dios rogando y con el mazo dando".

"Hay quien piensa que la sociedad está al borde del colapso y quieren ser capaces de sobrevivir en esas condiciones y esa es la imagen habitual del prepper, pero una persona que comprueba que haya siempre aspirinas en el botiquín de su casa ya es un preparacionista", resumió Cebrian. 

Por: Polina Tsvíyovich / Sputnik