Ahora el estadounidense Kyle Rhodes podrá lucir una larga y espesa barba o tal vez hacerse el corte como el de sus jugadores favoritos de hockey de los ochenta.Estas opciones nunca las había tenido antes.
A los dos años le diagnosticaron alopecia areata, caracterizada por pérdida localizada de cabello. A los 18 años había perdido todo el pelo de la cabeza y el cuerpo, incluidas las cejas y las pestañas.
Nunca perdió la esperanza y siempre visitaba a dermatólogos para recuperar un poco de cabello, aunque sin resultados evidentes. Un día, a un médico de la Universidad de Yale se le ocurrió que si la caída del cabello de Rhodes se debía a una enfermedad autoinmune, intentaría un tratamiento utilizado para otro trastorno autoinmune. Eligió el fármaco Xeljanz, fabricado por el laboratorio Pfizer, que se utiliza para tratar la artritis reumatoide.
Ocho meses después, a Rhodes le volvió a crecer todo el cabello. Sus cejas y pestañas también crecieron, al igual que el resto de vellos en su cuerpo.
"Estaba extasiado", dijo su dermatólogo, el Dr. Brett King. "Estaba muy contento por él", reveló CNN.
Efectos paulatinos del medicamentos en Rhodes.
King también es optimista sobre los 6,5 millones de personas (solo en EE.UU) que sufren de alopecia areata y que también pueden beneficiarse del fármaco. Sostuvo que le agradaría probarlo en más pacientes.
Un medicamento peligroso
Pero el Dr. George Cotsarelis no está tan seguro de que sea buena idea. Afirma que algunas personas que han tomado ese compuesto han muerto por infecciones como tuberculosis, y además otros enfrentan riesgo de cáncer.
"Este fármaco puede tener algunos efectos secundarios desagradables", señaló Cotsarelis, presidente de dermatología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania. "Uno tiene que decidir cuánto se quiere arriesgar".
Eso sin contar que también puede producir diarrea, nasofaringitis, infección de vías respiratorias altas, fuertes dolores de cabeza e hipertensión. Sin embargo, para muchos puede ser más importante la vanidad que la salud. Por ejemplo, a Rhodes dijo que conoce de los efectos adversos y no le importan. Asegura que está viviendo la mejor etapa de su vida.
“Tendré precauciones y me haré exámenes, pero no dejaré de tomarlo”, dice el paciente.
El médico que encontró el beneficio del medicamento dijo que espera crear Xeljanz en forma de crema, para que el paciente pueda aplicarla sobre el lugar afectado en vez de tomar una pastilla y exponer todo el cuerpo al fármaco. Aunque hasta el momento no se han hecho pruebas al respecto, dice WDay News.
No sirve para calvicie hereditaria
Ambos doctores creen que el medicamento no funcionará para la calvicie androgenética, que es hereditaria y se hace evidente en las conocidas entradas y la coronilla de la cabeza. Cotsarelis fue categórico al respecto, porque la calvicie de patrón masculino no está relacionada con el sistema inmune.
Pero King considera que vale la pena hacer más investigaciones. No está claro si una persona con pérdida de cabello tendría que tomar el medicamento de por vida.
Rhodes dijo que lo sigue tomando no tanto por el crecimiento de cabello, sino porque la medicina ha ayudado a mitigar su psoriasis, que le causa heridas dolorosas en la piel. Su médico le aumentó la dosis a seis pastillas al día con la esperanza de lograr mayores resultados contra la enfermedad.
Hasta el momento Rhodes no ha tenido efectos secundarios y no le tiene miedo de tomar la píldora, ya que ha usado otros fármacos potencialmente peligrosos antes para combatir sus enfermedades cutáneas.
Lo que podría hacer que lo deje de tomar es el precio. Xeljanz es un medicamento nuevo y costoso; sin seguro médico puede costar hasta 25.000 dólares (cerca de 50 millones de pesos) al año.
Por ahora el seguro de Rhodes paga la mayor parte del costo. Pfizer accedió a darle una tarjeta de descuento que se hace cargo de los 600 dólares, por lo que por ahora puede pagarlo y disfrutar de su cabello.
Efectos paulatinos del medicamentos en Rhodes.
King también es optimista sobre los 6,5 millones de personas (solo en EE.UU) que sufren de alopecia areata y que también pueden beneficiarse del fármaco. Sostuvo que le agradaría probarlo en más pacientes.
Un medicamento peligroso
Pero el Dr. George Cotsarelis no está tan seguro de que sea buena idea. Afirma que algunas personas que han tomado ese compuesto han muerto por infecciones como tuberculosis, y además otros enfrentan riesgo de cáncer.
"Este fármaco puede tener algunos efectos secundarios desagradables", señaló Cotsarelis, presidente de dermatología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania. "Uno tiene que decidir cuánto se quiere arriesgar".
Eso sin contar que también puede producir diarrea, nasofaringitis, infección de vías respiratorias altas, fuertes dolores de cabeza e hipertensión. Sin embargo, para muchos puede ser más importante la vanidad que la salud. Por ejemplo, a Rhodes dijo que conoce de los efectos adversos y no le importan. Asegura que está viviendo la mejor etapa de su vida.
“Tendré precauciones y me haré exámenes, pero no dejaré de tomarlo”, dice el paciente.
El médico que encontró el beneficio del medicamento dijo que espera crear Xeljanz en forma de crema, para que el paciente pueda aplicarla sobre el lugar afectado en vez de tomar una pastilla y exponer todo el cuerpo al fármaco. Aunque hasta el momento no se han hecho pruebas al respecto, dice WDay News.
No sirve para calvicie hereditaria
Ambos doctores creen que el medicamento no funcionará para la calvicie androgenética, que es hereditaria y se hace evidente en las conocidas entradas y la coronilla de la cabeza. Cotsarelis fue categórico al respecto, porque la calvicie de patrón masculino no está relacionada con el sistema inmune.
Pero King considera que vale la pena hacer más investigaciones. No está claro si una persona con pérdida de cabello tendría que tomar el medicamento de por vida.
Rhodes dijo que lo sigue tomando no tanto por el crecimiento de cabello, sino porque la medicina ha ayudado a mitigar su psoriasis, que le causa heridas dolorosas en la piel. Su médico le aumentó la dosis a seis pastillas al día con la esperanza de lograr mayores resultados contra la enfermedad.
Hasta el momento Rhodes no ha tenido efectos secundarios y no le tiene miedo de tomar la píldora, ya que ha usado otros fármacos potencialmente peligrosos antes para combatir sus enfermedades cutáneas.
Lo que podría hacer que lo deje de tomar es el precio. Xeljanz es un medicamento nuevo y costoso; sin seguro médico puede costar hasta 25.000 dólares (cerca de 50 millones de pesos) al año.
Por ahora el seguro de Rhodes paga la mayor parte del costo. Pfizer accedió a darle una tarjeta de descuento que se hace cargo de los 600 dólares, por lo que por ahora puede pagarlo y disfrutar de su cabello.
