Tres países, tres historias: colombianos soportando el coronavirus en Europa

Publicado por: german.alarcon el Dom, 22/03/2020 - 10:28
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Seis colombianos que residen en Italia, Francia y Malta narran la situación que están viviendo en Europa entorno a la pandemia del coronavirus.
Historias de colombianos en Europa

Un cambio de planes ha surgido en el mundo. Un virus se ha interpuesto en el día a día de la población provocando una pausa en sus vidas y sueños. 

Así como unos lo han tomado como un juego otros lo han hecho con responsabilidad, pues saben que si no hay un autocuidado todo puede empeorar.  

 

 

“Debemos aguardar en casa y esperar que todo se solucione. Está en nosotros salir adelante”. Ese es el mensaje que transmiten seis colombianos desde Italia, Francia y Malta, tres países donde el coronavirus también ha tocado la puerta.  

Todos salieron de la comodidad de sus hogares para perseguir un sueño, una oportunidad que quizás es difícil de conseguir en su propio territorio. Dejaron sus familias por un momento, para ir tras sus metas, pero un virus los ha obligado a mirar su alrededor desde otra perspectiva. 

Pasaron de recorrer el mundo a caminar entre la sala, el baño y su cuarto. Su entorno se redujo a cuatro paredes. Más allá del aburrimiento que esto ha generado en su día a día saben que es la mejor solución para combatir un virus que ha dejado miles de víctimas mortales.

Italia, el país que más difícil la está pasando con la propagación del COVID-19, ha servido de ejemplo en Sudamérica. En un principio, sus habitantes no creyeron en las medidas de prevención impuestas por el gobierno. Ahora son ellos mismos quienes despiden a sus abuelos, padres, familiares y conocidos. 

Los centros hospitalarios no dan abasto. Los médicos dan su vida por salvar la de otros, y aún así no se logra detener una pandemia que se salió de control.

 

María Camila Castañeda y Andrés Simbaqueba, dos jóvenes colombianos del Politécnico de Milán, cuentan cómo fue la llegada del coronavirus a la región que hoy pide a gritos un auxilio del mundo. 

“El virus llegó a Italia a finales de enero, pero en ese momento los estudiantes no estábamos muy al tanto de eso porque estábamos en exámenes”, señaló la colombiana. 

De la casa a la escuela y de la escuela a la casa. Ese fue el recorrido que realizaron durante esos primeros dos meses en que el virus parecía no causar mayor daño. 

“Cuando acabaron nuestros exámenes a final de febrero nos dimos cuenta que el número de infectados había aumentado, al igual que el número de muertos”, agregó. 

En los primeros días de la epidemia el gobierno italiano alertó a la población, pero gran parte de ellos no acató el llamado. Ahora es cuando se ven las consecuencias. 

De acuerdo a las autoridades locales, Italia reportó 793 muertos este sábado 21 de marzo. El mayor número de víctimas mortales desde que el coronavirus se pronunció en Wuhan, (China), origen del virus. 

Por esta razón es que María Camila y Andrés le envían el siguiente mensaje a los colombianos, para que comprenda que esto es un tema bastante serio. 

“Tenemos que estar conscientes de quiénes son las personas vulnerables. Puede que nosotros mismos no vayamos a ser afectados por el virus, pero nuestros padres y abuelos sí. No seamos egoístas”, afirmaron.

 

 

Según las versiones de los mismos científicos, el planeta no había estado en vilo a causa de una pandemia desde hace varios años. En el siglo pasado, la Influenza A (H1N1), VIH/Sida, la gripe asiática y la Influenza de 1918 generaron, quizás, el mismo temor que hoy padece el mundo actual.

La sociedad está pasando por una situación sin antecedentes. Un desafío mundial, casi comparable con las dos grandes Guerras Mundiales. Las calles han perdido a sus habitantes, por lo menos, durante los próximos dos meses. 

Sin embargo, a pesar de todo, siempre hay una luz de esperanza, y está en nosotros. En quienes creemos que podemos salir adelante siempre y cuando se sigan las reglas de salubridad y prevención.

 

"No hay tapabocas, ni gel antibacterial"

 

En Francia la situación también es preocupante, aunque no de la misma magnitud que Italia y China. Hasta el momento, se han reportado más de doce mil infectados y 450 fallecimientos. 

El problema radica en los elementos de salubridad. Ya no se encuentran en las droguerías del país galo. “Si uno va ahorita a una farmacia a buscar un tapabocas va a ser difícil de encontrar. El gobierno le está dando prioridad a las autoridades sanitarias”, señaló Sergio Alarcón. 

Por el momento, la única solución es resguardarse en sus hogares y cumplir con el aislamiento obligatorio. 

Lo ideal es seguir las indicaciones, salir solamente a lo necesario y cargar la testación en dado caso que la Policía lo solicite”, agregó el ciudadano colombiano. 

Los supermercados funcionan con normalidad, pero con un orden estricto para evitar los tumultos y, de esta forma, más casos de infección. 

Estar fuera de casa hace que todo sea más difícil en algunos trayectos de la vida. Sin embargo, es esa vida misma la que ha puesto a prueba a estos ciudadanos que se encuentran en tierras ajenas lejos de sus familiares.

 

Estudio en veremos...

 

Laura Zárate viajó al país insular de Malta para realizar un curso de negocios en inglés. Ahora no sabe qué va a ser de sus estudios y de sus planes a futuro. Por el momento, aguarda en su hogar de paso bajo las medidas de prevención del gobierno mientras se soluciona la situación.  

“En el país se suspendieron todas las clases de colegios y universidades. De acuerdo a un decreto las escuelas van a retornar a las clases el 17 de abril”, aseguró. 

Por el momento solo hay incertidumbre. “La escuela no nos dio la opción de hacer clases virtuales y ahora no sabemos qué va a pasar. La comunicación con ellos no ha sido muy efectiva”, agregó. 

En Malta, el número de contagios es menor si se compara con países como España, Italia y Francia. Sin embargo, las medidas son rigurosas con las personas que llegan a la región, todo para evitar que la curva asciende desmedidamente. 

El coronavirus ha puesto a prueba a la sociedad. Está en cada uno dar un aporte de solidaridad y empatía hasta encontrar una cura. Solo hay que aguantar. 

La tormenta ya cesará...

 

Por: Germán Alarcón