Un grupo de artistas callejeros se reunió en 1984 en las afueras de Québec, se reunieron a crear y a divertirse como siempre lo hacían. Lo que no sabían era que estaban dándole vida al Cirque du soleil, uno de los espectáculos más exitosos y rentables del mundo. Después de más de dos décadas de presentaciones ha logrado conservar la creatividad de sus artistas, dentro de una organización administrativa gigante: deben manejar diez espectáculos cada noche en los cuatro continentes en completa armonía y sincronización. No son solo creativos en la escena sino en la administración porque han conseguido poner a producir con eficiencia a personas creativas a las que usualmente no les gusta que las manejen, ni las manden, ni las organicen, ni las administren. El Circo del sol logra esa magia.
Hay varios puntos en los que esta compañía circense de origen canadiense pero que ya le pertenece al mundo, cambió la historia del circo: no tiene animales, tiene ejecutantes callejeros, payasos, acróbatas y gimnastas que crean danzas y dramas teatrales. La contratación de los artistas adecuados, con una rotación de 15% al año, es otro reto administrativo indispensable para mantener un nivel de crecimiento artístico. Los encargados de seleccionar a los acróbatas viajan de manera permanente por todo el mundo, buscando personas que encajen en las producciones ya establecidas o que puedan participar en espectáculos futuros. Además, se necesita ser un tipo de persona especial para irse de viaje con un circo por todo el mundo.
El Circo del sol aglutina un gran grupo de prácticas artísticas, aderezadas con la iluminación, el vestuario, el maquillaje y la música en vivo. Es como una película en vivo. Maneja ritmo, se mueve entre la conmoción, la risa, la admiración y busca el impacto emocional en cada show. Los espectáculos se crean a partir de la experiencia personal, de la angustia, de la alegría y de la imaginación de sus artistas. Es un concepto que gira alrededor de dejar que los artistas trabajen como quieran trabajar, pero dentro de una lógica empresarial.

Muchos de los artistas vienen de ser gimnastas o acróbatas. Provienen de diferentes países con idiomas y culturas diferentes que complican la convivencia por los largos períodos de tiempo que requieren los tours. El Cirque du soleil ofrece capacitación en cinco idiomas en el sitio para quien lo desee. Cada función resulta tan exigente que muy seguramente termina lesionado uno que otro artista, razón por la cual cada persona es evaluada cada día. Así se reestructuran los actos, se minimizan o expanden algunas rutinas para compensar.

El otro componente oculto para el espectador, pero básico para la función y de complicado manejo, es el apoyo del personal técnico que acompaña la presentación. La logística que acompaña cada producción requiere trabajadores temporales locales para ayudar a instalar y mantener la carpa y un personal encargado de garantizar las buenas condiciones de los cables que soportan a los acróbatas, cocineros para diferentes tipos de comidas de acuerdo a las religiones, gustos y hábitos. Otros temas son el transporte, tiempos de contratación y receso de diferentes de los artistas, además del soporte local en temas de impuestos, ventas de boletas, contratación de servicios públicos, personal de aseo y ubicación. La calidad es básica, no sólo para la parte artística, sino hasta en el último detalle que se nota en la producción final.

En este momento están en gira mundial siete espectáculos: Alegria, Saltimbanco, Quidam, Dralion, Varekai, Corteo y Kooza. En Las Vegas se presentan cinco días a la semana Mystere y Q; y Nouba en Downtown Disney, en Orlando. Quidam.
