La muerte de Yulixa Consuelo Toloza volvió a destapar una bomba silenciosa que crece entre apartamentos, peluquerías y locales improvisados en Bogotá: las clínicas estéticas clandestinas. Ahora, el Concejo busca responder con un proyecto que pretende cerrarles el paso antes de que otra tragedia vuelva a repetirse.
La iniciativa, radicada por el concejal Andrés Barrios, propone crear el “Sello Distrital de Habilitación y Transparencia para Centros de Medicina Estética”, una certificación obligatoria que permitiría a cualquier ciudadano verificar en tiempo real si un establecimiento cuenta con autorización sanitaria para realizar procedimientos médicos y estéticos.
La propuesta llega días después del crimen de Yulixa Toloza, la mujer que ingresó el pasado 13 de mayo a un establecimiento clandestino en el barrio Venecia para practicarse una lipólisis láser y terminó hallada muerta en una carretera entre Apulo y Anapoima. Las investigaciones revelaron que el sitio donde se realizó el procedimiento no tenía habilitación para practicar intervenciones invasivas.
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El caso encendió nuevamente las alarmas sobre el auge de centros ilegales que operan sin supervisión sanitaria y ofrecen procedimientos de alto riesgo a bajo costo.
“El ciudadano hoy no tiene herramientas claras para saber si el lugar donde piensa realizarse un procedimiento realmente está autorizado”, aseguró Barrios, quien advirtió que muchas de estas redes funcionan de manera camuflada y aprovechan vacíos de control para operar.
El proyecto plantea que todos los centros de medicina estética en Bogotá deban exhibir un sello visible acompañado de un código QR. Al escanearlo, los usuarios podrían consultar directamente información oficial sobre la habilitación del establecimiento, los servicios autorizados y la vigencia de sus permisos ante la Secretaría Distrital de Salud.
La propuesta también incluye sanciones para quienes falsifiquen el sello o utilicen información engañosa para captar pacientes.
Las cifras reflejan la dimensión del problema. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), en Colombia se realizaron 490.944 procedimientos estéticos durante 2024, consolidando al país como uno de los principales destinos de turismo estético en América Latina.
Pero detrás del boom también crecen los riesgos. Datos del Instituto Nacional de Salud señalan que durante 2023 se reportaron 348 casos de lesiones asociadas a procedimientos estéticos. El 66 % de los pacientes requirió hospitalización, el 31 % terminó en unidades de cuidados intensivos y el 8 % falleció.
La Secretaría Distrital de Salud informó además que solo durante 2025 se realizaron 563 operativos y 814 visitas de inspección a establecimientos relacionados con medicina estética, dejando como resultado 39 medidas sanitarias de seguridad.
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En lo corrido de 2026 ya se han adelantado 129 operativos y 173 visitas de control, en medio de una creciente preocupación por establecimientos clandestinos que ofrecen procedimientos invasivos sin condiciones mínimas de seguridad.
Con este proyecto, el Concejo busca que verificar una clínica estética sea tan simple como escanear un código desde el celular, en una ciudad donde la belleza, cada vez más, también se convirtió en un negocio de alto riesgo.
